default

El subsidio a la pobreza


Escuchamos con atención un reciente discurso del presidente Martín Torrjos, mientras se dirigía a un grupo de beneficiarios de los B/. 35 mensuales que su gobierno entrega a familias aquejadas por la pobreza extrema. Pusimos especial atención su tono para rechazar las críticas por paternalismo. Palabras más o menos decía: "No quieren que les demos plata porque son pobres". Y luego explicó que son 18 mil familias las que reciben el subsidio, mientras otras nueve mil adicionales están en trámites de sumarse al programa.
Percibimos un tono demagógico y electorero en el planteamiento y no pudimos evitar relacionar el contenido del discurso con el medio millón de inscritos en el partido del mandatario y con las especulaciones sobre una posible reelección, entremezclada con el pavor que infunde entre las filas del PRD las aspiraciones del ex presidente Ernesto Pérez Balladares, hombre totalmente opuesto a ese tipo de medidas.
Seamos claros, el subsidio bien puede terminarse constituyéndose en un instrumento electorero que en nada contribuya a solucionar el problema de fondo de la pobreza extrema. Habría que establecer mecanismos efectivos que le pongan fechas límites de montos y de tiempos para recibirlo, por familia. Es preferible dar y crear trabajo que regalar dinero. Lo primero dignifica, lo segundo - mal manejado- envilece. Lo primero crea riqueza, lo segundo, la acaba.
Por lo demás, se olvida la máxima de gobernar para cuando se sea oposición. Salvo que, como dicen algunos, el PRD pretenda quedarse 20 años más, jugándose el todo por el todo. Y si ese es el caso, bien haría en pensar que, si fallan sus cálculos, quienes los sucedan pueden usar la misma malsana práctica multiplicando el presupuesto que se destina a ese propósito, como fácil instrumento de ganar votos con el dinero ajeno.
Finalmente, si algún grado de buena intención tiene el programa, bien harían sus rectores en ir más allá, exigiendo a los beneficiarios más que la mera obligación de enviar a sus hijos a la escuela y someterse a control médico y tomar los cursos en el MIDA, evaluar el grado de capacitación para valerse y ganarse la vida por sí mismos, como el componente más importante del programa.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América