El sucesor del Ombudsman
Hoy debe estarse produciendo en el pleno de la Asamblea Nacional, la primera votación final para la elección del tercer defensor o defensora del Pueblo desde la creación de la institución en 1997. Quien resulte elegido tendrá que enfrentar retos importantes para la vigencia y protección de los derechos humanos en Panamá, sobre todo en lo que tiene que ver con los abusos que se siguen cometiendo, por parte de algunas entidades del Estado contra la ciudadanía y en la profundización de la libertad de expresión.
Uno de los desafíos más importantes que sin duda enfrentará el nuevo defensor o defensora, será el de mantener el nivel de calidad, independencia y seriedad que le ha impreso a la defensoría su actual titular Juan Antonio Tejada Espino. En abril de 2001, en medio de gran escepticismo, Tejada asumió al frente de una institución muy cuestionada por las acciones de su antecesor.
Logró en poco tiempo dar un giro, restablecer los lazos internacionales y restaurar la confianza ciudadana en su defensoría. El mejor reconocimiento a la labor que ha desarrollado la Defensoría en estos cinco años, es sin duda alguna el enorme interés que ha suscitado el proceso de elección del sucesor del defensor Tejada. Aunado a ello, la elevación de la institución a jerarquía constitucional, y el logro de fundamentales avances constitucionales y legales en materia de protección de derechos humanos, constituyen parte del legado de este gran ciudadano, dotado además de una personalidad generosa y humilde, características que lo han mantenido alejado de protagonismos mediáticos excesivos.
Muy pocos de los aspirantes reúnen las características apropiadas para el delicado y fundamental encargo, ojalá la Asamblea logre designar a la persona idónea, que pueda continuar el trabajo del actual defensor del Pueblo. Amanecerá y veremos.