El tema del desarrollo social
El mejoramiento de nuestra condición de vida exige que condiciones indispensables, entre ellas la democracia, justicia, paz y solidaridad, se logren a través del desarrollo social. Una mejor calidad de vida se realizará cuando todos, sin excepción, pongamos de nuestra parte, sin egoísmos, tengamos interés por los demás, y quien nos gobierne, sin vacilaciones de ninguna naturaleza, busque el mejoramiento de distintos aspectos como la educación, seguridad, seguridad social, creación de empleos, mejoras salariales, vivienda y un transporte público viable, cuyo resultado será la reducción de la pobreza. El gobierno responsable detecta y enfoca las dificultades que atraviesan los ciudadanos para solucionarlos, aplicando programas de desarrollo social.
En nuestro ámbito político todos los candidatos a la presidencia de la República deben tener su equipo de desarrollo social, a fin de enfrentar los retos que implican las vicisitudes diarias y necesidades prioritarias de su pueblo.
Recientemente asistí a la presentación del equipo de campaña del candidato Martinelli en la que presentó su grupo de desarrollo social, integrado por entusiastas miembros de las colectividades políticas que lo respaldan y algunos independientes, liderados por el señor Guillermo Ferrufino, presentador de televisión, y la señora Roxana Méndez, directora Ejecutiva de Casa Esperanza, ambos de trayectoria prístina, de comprobada honradez, conocedores a profundidad de las necesidades de los marginados del país, y ante todo con una voluntad sincera para trabajar y lograr con éxito el trabajo a ellos encomendados.
Me llamó la atención la gran importancia que el candidato Martinelli dedica al tema del desarrollo social, comprometiéndose con el programa de red de oportunidades del actual gobierno con la intención de fortalecerlo y profundizarlo, y ante todo separarlo del interés partidario, hecho que en el presente lo ha deslucido. Igualmente, se hizo énfasis en darle mayor relevancia al programa de las granjas sostenibles, que brindan solución a las familias de escasos recursos que habitan en ellas.
El apoyo incondicional al rubro del desarrollo social que pretende implementar en su gobierno, ante la enorme posibilidad de un triunfo electoral, satisface a un gran sector de la población que no oculta su preocupación por reducir, y ojalá eliminar, la pobreza extrema y la pobreza en general.
Después de este antecedente expuesto, aplicar al candidato Martinelli el epíteto de "panameño de extrema derecha" resulta, a todas luces, desfasado y anacrónico.
El tema del desarrollo social está entrelazado con todas las dificultades que tiene el país. La responsabilidad que tendrá el próximo gobernante trasciende la solución de los mismos, ya que en la medida en que los resuelva, mantendrá la esperanza y confianza que tiene el pueblo en el sistema democrático de gobierno.