El tiempo perdido no se recuperará en sistema educativo
Esta semana vence el plazo de preingreso en la Universidad de Panamá. Quienes al final de la misma no hayan cumplido con los requisitos, quedarán fuera. Los más preocupados deben ser aquellos estudiantes graduandos en cuyos colegios no se ha dado clases por la presencia en sus aulas de fibra de vidrio.
Según información recibida en este diario, el Consejo Académico de la Universidad de Panamá ensayará algunas ideas para abrirles caminos a estos muchachos cuyo futuro académico inmediato pende de un hilo.
Ojalá la solución fuera sencilla. En fecha reciente se recurrió a la eufemística "mediana" para atemperar los nefastos resultados en las pruebas de ingreso, y así muchos jóvenes entraron a las carreras universitarias sin méritos reales. Esta vez no nos imaginamos cuál será el "truco", pues los muchachos han perdido dos bimestres completos.
Sin embargo, el problema tiene raíces más profundas que los cuatro meses que se esfumaron en el presente año lectivo. Esta camada de estudiantes viene perdiendo clases desde el tercer grado de primaria, por lo menos. Entre huelga y huelga, además de un mediocre programa de enseñanza y el influjo de docentes extraviados, son muchachos sin los aparejos intelectuales necesarios para enfrentar los retos de la cultura universal. Aun cuando se les regalen estos dos bimestres, es insuficiente para llenar este pozo que está más que vacío.