El trabajo infantil doméstico: un crimen social
"Trabajo con una hermana de mi papá; a él nunca lo he visto. Mi tía me trajo para ayudarle porque mi mamá se enfermó y no tiene cómo mantenerme a mis hermanos y a mí. Yo me levanto a las 5:30 a.m., en el tiempo de la escuela, para preparar el desayuno a los seis niños de la casa; plancho, lavo la ropa a manos, cocino, limpio la casa, les sirvo la comida, friego, limpio los zapatos y cuando termino, me voy a la tienda a ayudar a mi tía. Tengo que atender a 12 personas, seis niños, tres mujeres, dos adultos y un joven... No sé cuánto gano, como tengo 14 años y estoy muy chica, mi tía me guarda el dinero para cuando yo sea grande”.
Con este cuadro que describe las ocupaciones del trabajo infantil doméstico (TID) en nuestro país, deseo presentarle una realidad social que no sólo nos afecta en lo nacional, sino también al mundo entero, siendo una de las peores formas de crimen social, ya sea porque los involucrados ignoran las disposiciones legales o por omisión.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que en todo el mundo hay unos 250 millones de niños entre los cinco y los 14 años que tienen que trabajar para ganarse el sustento.
En un informe que lleva el título "Un nuevo instrumento para luchar contra las peores formas de trabajo infantil, el convenio núm. 182 de la OIT", se dice que casi la mitad -de los 250 millones de los TID - 120 millones trabajan a tiempo completo, todos los días del año. A veces, hasta el 70 por ciento trabaja en un medio ambiente peligroso. Entre los 250 millones de niños afectados, hay 50 ó 60 millones que cuentan de cinco a 11 años de edad que, por definición, a causa de su edad y su vulnerabilidad, trabajan en circunstancias peligrosas. Otros muchos son explotados encubiertamente, en condiciones equiparables a la esclavitud.
¿Sabe usted qué es el trabajo infantil doméstico en casa de terceros?
La OIT, lo define de la siguiente manera: "El trabajo infantil doméstico en casa de terceros es una forma de violación de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes ya que, encubiertamente, y bajo la connotación de "ayuda", estas personas menores de 18 años y con carencias económicas, se ven sometidas a un sinnúmero de tareas como: limpiar, cocinar, cuidar a otras personas, etc., que en múltiples ocasiones son inapropiadas para su edad. Estas actividades implican riesgos que pueden afectar su desarrollo integral, además de incidir directamente contra su derecho a la educación".
Sostienen los expertos de la OIT, que en algunas regiones del mundo y de ciertos países en particular, el trabajo infantil doméstico asume ribetes de esclavitud, situación ésta en la que el niño y la niña que trabajan no reciben pago, se visten con los harapos que les entrega su "patrón", comen sobras, realizan los trabajos más infames y en condiciones deplorables, insalubres y de tal inseguridad que ponen en peligro la vida del infante que a la postre no logra desarrollarse normalmente y alcanza esperanza de vida de corta duración.
El problema, como bien lo señala la OIT, estriba en que esta violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes no solamente proviene de extraños que circunstancialmente son los patronos de los niños, sino que en muchos casos viene de sus propios familiares. Por eso, el niño, cuando le es posible, se escapa del hogar y busca en otras partes abrigo para su desventura, convirtiéndose de esta manera en presa fácil de inescrupulosos que se valen de su situación de indefensión y soledad para abusar de ellos.
Dentro de los riesgos que los TID se enfrentan podemos señalar los siguientes: Abuso físico, sexual, intoxicaciones con productos de limpieza, alergias respiratorias y de la piel, quemaduras, cortaduras, fatigas y depresión.
¿Cómo son los Trabajadores Infantil Domésticos?
Los niños y niñas trabajadores domésticos en un 47% tienen 14 o menos años de edad; según su físico aparentan tener menos edad que la real debido a que son niños y niñas que no ha recibido la alimentación adecuada durante su período de crecimiento: tienen baja estatura, son delgados, tienen tez pálida, algunas muestran problemas de salud bucal.
Según el informe "Un nuevo instrumento para luchar contra las peores formas de trabajo infantil", estos menores, en algunos casos, presentan cicatrices visibles de quemaduras, cortadas o manchas en la piel que son testimonios de enfermedades o traumas sufridos en algún momento de su vida.
En un análisis estadístico sobre la magnitud del problema en Panamá, que presenta la Oficina Internacional del Trabajo dentro de su campaña denominada: "¡Alto al trabajo infantil doméstico!" manifiesta, de acuerdo al censo de población y vivienda de 2000, Panamá tiene una población infanto-juvenil (0-19) estimada en 1,165,407.
Los resultados preliminares de la Encuesta de Trabajo Infantil, realizada por la Contraloría General de la República en octubre de 2000, reflejan que PEA ocupada de 5-17 años es de alrededor de 47,976 personas menores de edad, que sumada a la PEA desocupada (19,024) asciende a unos 67,000 niños, niñas y adolescentes trabajadores en Panamá.
En cuanto a la población trabajadora infantil, enmarcada dentro de la categoría de empleada doméstica, representa un 31.3% de la PEA ocupada de 5 a 17 años. Bajo esta categoría, el 78% se encuentra en la empresa privada y el 19.9% en el trabajo doméstico. De este último porcentaje, el 3.7% son hombres y el 55.8% son mujeres, entre 5-17 años, empleadas (os) en trabajos domésticos. Esta tendencia evidencia que en Panamá el trabajo infantil doméstico en más del 50% es realizado por niñas y adolescentes.
primera de dos entregas.
(intercriminis_2@starmedia.com)
Con este cuadro que describe las ocupaciones del trabajo infantil doméstico (TID) en nuestro país, deseo presentarle una realidad social que no sólo nos afecta en lo nacional, sino también al mundo entero, siendo una de las peores formas de crimen social, ya sea porque los involucrados ignoran las disposiciones legales o por omisión.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que en todo el mundo hay unos 250 millones de niños entre los cinco y los 14 años que tienen que trabajar para ganarse el sustento.
En un informe que lleva el título "Un nuevo instrumento para luchar contra las peores formas de trabajo infantil, el convenio núm. 182 de la OIT", se dice que casi la mitad -de los 250 millones de los TID - 120 millones trabajan a tiempo completo, todos los días del año. A veces, hasta el 70 por ciento trabaja en un medio ambiente peligroso. Entre los 250 millones de niños afectados, hay 50 ó 60 millones que cuentan de cinco a 11 años de edad que, por definición, a causa de su edad y su vulnerabilidad, trabajan en circunstancias peligrosas. Otros muchos son explotados encubiertamente, en condiciones equiparables a la esclavitud.
¿Sabe usted qué es el trabajo infantil doméstico en casa de terceros?
La OIT, lo define de la siguiente manera: "El trabajo infantil doméstico en casa de terceros es una forma de violación de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes ya que, encubiertamente, y bajo la connotación de "ayuda", estas personas menores de 18 años y con carencias económicas, se ven sometidas a un sinnúmero de tareas como: limpiar, cocinar, cuidar a otras personas, etc., que en múltiples ocasiones son inapropiadas para su edad. Estas actividades implican riesgos que pueden afectar su desarrollo integral, además de incidir directamente contra su derecho a la educación".
Sostienen los expertos de la OIT, que en algunas regiones del mundo y de ciertos países en particular, el trabajo infantil doméstico asume ribetes de esclavitud, situación ésta en la que el niño y la niña que trabajan no reciben pago, se visten con los harapos que les entrega su "patrón", comen sobras, realizan los trabajos más infames y en condiciones deplorables, insalubres y de tal inseguridad que ponen en peligro la vida del infante que a la postre no logra desarrollarse normalmente y alcanza esperanza de vida de corta duración.
El problema, como bien lo señala la OIT, estriba en que esta violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes no solamente proviene de extraños que circunstancialmente son los patronos de los niños, sino que en muchos casos viene de sus propios familiares. Por eso, el niño, cuando le es posible, se escapa del hogar y busca en otras partes abrigo para su desventura, convirtiéndose de esta manera en presa fácil de inescrupulosos que se valen de su situación de indefensión y soledad para abusar de ellos.
Dentro de los riesgos que los TID se enfrentan podemos señalar los siguientes: Abuso físico, sexual, intoxicaciones con productos de limpieza, alergias respiratorias y de la piel, quemaduras, cortaduras, fatigas y depresión.
¿Cómo son los Trabajadores Infantil Domésticos?
Los niños y niñas trabajadores domésticos en un 47% tienen 14 o menos años de edad; según su físico aparentan tener menos edad que la real debido a que son niños y niñas que no ha recibido la alimentación adecuada durante su período de crecimiento: tienen baja estatura, son delgados, tienen tez pálida, algunas muestran problemas de salud bucal.
Según el informe "Un nuevo instrumento para luchar contra las peores formas de trabajo infantil", estos menores, en algunos casos, presentan cicatrices visibles de quemaduras, cortadas o manchas en la piel que son testimonios de enfermedades o traumas sufridos en algún momento de su vida.
En un análisis estadístico sobre la magnitud del problema en Panamá, que presenta la Oficina Internacional del Trabajo dentro de su campaña denominada: "¡Alto al trabajo infantil doméstico!" manifiesta, de acuerdo al censo de población y vivienda de 2000, Panamá tiene una población infanto-juvenil (0-19) estimada en 1,165,407.
Los resultados preliminares de la Encuesta de Trabajo Infantil, realizada por la Contraloría General de la República en octubre de 2000, reflejan que PEA ocupada de 5-17 años es de alrededor de 47,976 personas menores de edad, que sumada a la PEA desocupada (19,024) asciende a unos 67,000 niños, niñas y adolescentes trabajadores en Panamá.
En cuanto a la población trabajadora infantil, enmarcada dentro de la categoría de empleada doméstica, representa un 31.3% de la PEA ocupada de 5 a 17 años. Bajo esta categoría, el 78% se encuentra en la empresa privada y el 19.9% en el trabajo doméstico. De este último porcentaje, el 3.7% son hombres y el 55.8% son mujeres, entre 5-17 años, empleadas (os) en trabajos domésticos. Esta tendencia evidencia que en Panamá el trabajo infantil doméstico en más del 50% es realizado por niñas y adolescentes.
primera de dos entregas.
(intercriminis_2@starmedia.com)