El Turismo requiere de planes regionales
El crecimiento del sector turismo se ha convertido en la mejor noticia de Panamá en los últimos años. El país está aprovechando la actual coyuntura internacional y los cambios en la oferta nacional, la cual se ha enriquecido por los incentivos legislativos y la diversificación en esta industria, atrayendo los cruceros, mejorando el comercio, el turismo de sol y playa; el turismo especializado para los jubilados del norte y el potencial ecoturismo, oportunidades éstas que están dando frutos y que requieren de instrumentos de regulación y planes de desarrollo para elevar la calidad de la oferta.
Un ejemplo de la gran diversificación y del crecimiento de la oferta es lo que ocurre en Chiriquí y de Bocas del Toro, donde se están desarrollando nuevos hoteles, surgen destinos y alternativas para el turismo, pero en forma desordenada y sin planes de desarrollo integrado. La falta de un plan integral para el desarrollo, por ejemplo de Boquete, está originando serias dificultades en la construcción de las villas para jubilados y el propio auge semi-urbano de dicho lugar. Hace algunos meses se detectó que las villas que se construyen no cumplen con las normas de construcción, lo que perjudica a la empresa y el propio destino turístico de sector.
Unido a este hecho, la especulación de la tierra en Boquete ya pasa nuestras fronteras; la tierra se ha incrementado en forma alarmante y lo peor es que se ofrecen lotes sin agua, luz o teléfono. En fin, es necesario un plan maestro que permita garantizar un crecimiento ordenado y que contribuya a ofrecer los servicios básicos que requiere el jubilado, quien desea vivir en un lugar seguro y en un clima agradable.
Otro ejemplo de las dificultades que se originan por la falta de planes de desarrollo integral es Bocas del Toro, donde se están desarrollando hoteles. Existe gran especulación por la tierra, se ofrecen lotes en las islas sin que los compradores puedan identificar las condiciones de los mismos. Hay un crecimiento real del turismo allí, pero en desorden, que costará mucho para el Estado. Estamos matando la gallina de los huevos de oro.
En el caso del Pacífico, existe un mercado de tierras en todo el litoral, sin precedente, frente a las costas del Parque Nacional de Coiba. Extranjeros han comprado cientos de hectáreas, marginando a los pequeños productores y creando el caos. Igualmente, en Chiriquí, en los distritos de San Lorenzo, San Félix y Remedios, hay ya inversión extranjera valiosa, que origina gran especulación.
Todo este desarrollo de la oferta turística es positivo, lo que ocurre es que las autoridades están huérfanas de conocer la situación y no visualizan la necesidad de desarrollar planes concretos para cada una de estas áreas, a fin de zonificar el desarrollo turístico, y crear las normas y condiciones apropiadas.
Un hecho histórico es el crecimiento del turismo en España y México. A manera de ejemplo, se fundamentaron en el desarrollo de planes regionales y proyectos especiales, donde lo primero eran las normas, la innovación y las condiciones para el desarrollo del turismo interno e internacional. Esta experiencia demuestra que no podemos dejar que este boom continúe sin un análisis y una planificación adecuada.
Un plan de desarrollo para Bocas del Toro es necesario y determinante para la explotación racional y la adecuada promoción del destino turístico. Y debe ser coordinado por el IPAT, contar con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas; de los municipios, de organizaciones cívicas, de la Autoridad Nacional del Ambiente, entre otros.
En el caso del Parque Nacional de Coiba, la posible ley para regular éste debe estar acompañada de un plan regional de todo el área, a fin de aprovechar el turismo para elevar la calidad de vida de los ciudadanos que residen en la ribera del Pacífico; es decir, en los distritos de Montijo, Río de Jesús, Soná y Las Palmas. Es indispensable utilizar el trabajo de años de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).
El Gobierno no puede seguir siendo mero espectador en el crecimiento del turismo en los diferentes destinos del país. Es urgente un plan regional especializado y dedicado a garantizar en forma coherente el desarrollo integral. El sector turístico seguirá siendo la clave en la economía nacional, por lo que es el momento para preparar estos planes, a fin de orientar el crecimiento y establecer las normas básicas.
Panamá cuenta con un enorme potencial turístico y se convertirá, en esta década, en uno de los principales destinos de América. Aprovechemos la oportunidad que nos brinda el sector, evitemos la especulación, elevemos nuestra calidad de servicios y preparemos a los panameños para el derrame de recursos que viene del sector turismo.
(yesimaria@hotmail.com)
Un ejemplo de la gran diversificación y del crecimiento de la oferta es lo que ocurre en Chiriquí y de Bocas del Toro, donde se están desarrollando nuevos hoteles, surgen destinos y alternativas para el turismo, pero en forma desordenada y sin planes de desarrollo integrado. La falta de un plan integral para el desarrollo, por ejemplo de Boquete, está originando serias dificultades en la construcción de las villas para jubilados y el propio auge semi-urbano de dicho lugar. Hace algunos meses se detectó que las villas que se construyen no cumplen con las normas de construcción, lo que perjudica a la empresa y el propio destino turístico de sector.
Unido a este hecho, la especulación de la tierra en Boquete ya pasa nuestras fronteras; la tierra se ha incrementado en forma alarmante y lo peor es que se ofrecen lotes sin agua, luz o teléfono. En fin, es necesario un plan maestro que permita garantizar un crecimiento ordenado y que contribuya a ofrecer los servicios básicos que requiere el jubilado, quien desea vivir en un lugar seguro y en un clima agradable.
Otro ejemplo de las dificultades que se originan por la falta de planes de desarrollo integral es Bocas del Toro, donde se están desarrollando hoteles. Existe gran especulación por la tierra, se ofrecen lotes en las islas sin que los compradores puedan identificar las condiciones de los mismos. Hay un crecimiento real del turismo allí, pero en desorden, que costará mucho para el Estado. Estamos matando la gallina de los huevos de oro.
En el caso del Pacífico, existe un mercado de tierras en todo el litoral, sin precedente, frente a las costas del Parque Nacional de Coiba. Extranjeros han comprado cientos de hectáreas, marginando a los pequeños productores y creando el caos. Igualmente, en Chiriquí, en los distritos de San Lorenzo, San Félix y Remedios, hay ya inversión extranjera valiosa, que origina gran especulación.
Todo este desarrollo de la oferta turística es positivo, lo que ocurre es que las autoridades están huérfanas de conocer la situación y no visualizan la necesidad de desarrollar planes concretos para cada una de estas áreas, a fin de zonificar el desarrollo turístico, y crear las normas y condiciones apropiadas.
Un hecho histórico es el crecimiento del turismo en España y México. A manera de ejemplo, se fundamentaron en el desarrollo de planes regionales y proyectos especiales, donde lo primero eran las normas, la innovación y las condiciones para el desarrollo del turismo interno e internacional. Esta experiencia demuestra que no podemos dejar que este boom continúe sin un análisis y una planificación adecuada.
Un plan de desarrollo para Bocas del Toro es necesario y determinante para la explotación racional y la adecuada promoción del destino turístico. Y debe ser coordinado por el IPAT, contar con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas; de los municipios, de organizaciones cívicas, de la Autoridad Nacional del Ambiente, entre otros.
En el caso del Parque Nacional de Coiba, la posible ley para regular éste debe estar acompañada de un plan regional de todo el área, a fin de aprovechar el turismo para elevar la calidad de vida de los ciudadanos que residen en la ribera del Pacífico; es decir, en los distritos de Montijo, Río de Jesús, Soná y Las Palmas. Es indispensable utilizar el trabajo de años de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).
El Gobierno no puede seguir siendo mero espectador en el crecimiento del turismo en los diferentes destinos del país. Es urgente un plan regional especializado y dedicado a garantizar en forma coherente el desarrollo integral. El sector turístico seguirá siendo la clave en la economía nacional, por lo que es el momento para preparar estos planes, a fin de orientar el crecimiento y establecer las normas básicas.
Panamá cuenta con un enorme potencial turístico y se convertirá, en esta década, en uno de los principales destinos de América. Aprovechemos la oportunidad que nos brinda el sector, evitemos la especulación, elevemos nuestra calidad de servicios y preparemos a los panameños para el derrame de recursos que viene del sector turismo.
(yesimaria@hotmail.com)