El turismo y sus efectos
A nivel mundial, la actividad o industria del turismo ha comprobado ser una de las más rentables a los inversionistas como a los Estados. No obstante, para equilibrar la balanza en cuanto a beneficios directos al total de la población de cada país que quiera explotar el turismo como fuente prioritaria de ingresos, hay que tomar previsiones bien detalladas.
No hay que tomar al turismo como un solucionador simple al problema de generación de empleos e ingresos al erario público, podría resultar más caro el remedio que la enfermedad.
Es necesaria una planificación científica y objetiva que analice cada paso a corto, mediano y largo, a fin de ir logrando desarrollo y soluciones con el mínimo de daños finales al hombre y la naturaleza. El turismo tiende a encarecer la vida a los nacionales y afecta sus modos de conducta y salud.
Es necesario definir políticas claras sobre turismo y canalizarlas a través de un ente independiente y autónomo en donde los funcionarios a su cargo sean garantía de eficiencia y no por deferencias político-partidistas. Un ente cuya Junta Directiva esté integrada por partes iguales de la empresa privada y el gobierno y que la sociedad civil tenga participación adecuada con voz y voto. El estado, como regulador de la actividad y garante de la conservación de los recursos naturales, las explicaciones indebidas y los abusos así como de la salud física del pueblo.
El turismo debe ser, desde hace tiempo, prioridad y política de Estado en Panamá como vengo sosteniendo desde hace años. Debe involucrar todos los entes estatales, vale decir:
- Ministerio de Economía, por su naturaleza, magnitud y proyecciones económico-sociales como parte integral del desarrollo del país.
- Ministerio de Educación, pues hay que educar e instruír a los adultos, pero hay que educar para el turismo desde los primeros años.
- Ministerio de Gobierno y Justicia, por cuanto involucra no sólo la policía, sino toda una estructura que maneja este ente ministerial para muchos casos propios a estas naturalezas (justicia, migración, correos, etc.)
- Ministerio de Relaciones Exteriores, por cuanto a través de todas las misiones diplomáticas en el mundo se debe contar con personal capacitado para orientar y vender nuestra imagen y oferta turística. Este es un ministerio clave que debe involucrarse más. A través de este ministerio deben reglamentarse los mecanismos previos a permitir el ingreso de extranjeros que se valen del turismo como excusa para quedarse ilegalmente o generar acciones delictivas. Las misiones de los E.U.A. lo hacen; sugiero vayamos más allá, porque en ese país existen más medios de control para ilegales.
El costo de permanencia de ilegales en cualquier país es elevado y lo pagamos los nacionales. ¿Cuáles son estos costos? Entre otros:
Atención médica, hospitalaria y medicamentos en nuestros ya precarios hospitales de caridad, no sólo a estos "visitantes" sino a los panameños que ellos contagian; estudios de extranjeros o sus hijos gratis en centros educativos para panameños sin recursos económicos, y otros que sería largo enumerar.
Todos los costos que causen extranjeros en nuestro país deben ser cubiertos (pagados) por los gobiernos de sus países a través de sus Embajadas y Consulados. El tratamiento podría ser recíproco.
El mecanismo, que sugiero debe crearse, debería involucrar a los siguientes países: República Dominicana, Colombia, países centroamericanos, China, India, Perú y Ecuador que son los países cuyos nacionales nos crean más problemas y gastos.
Esos países pueden evitar estos pagos tomando medidas internas estableciendo normas para salir del país, investigando a sus nacionales y exigirles las comprobaciones documentarias y reales de su viaje, solvencia económica, exámenes de laboratorio obligatorio y de entidad seria sobre tuberculosis, SIDA, VDRL, todo lo cuál verificarán nuestras misiones diplomáticas y en nuestros puertos y aeropuertos.
- Ministerio de Salud en controles de visitantes o inmigrantes que asistan a centros hospitalarios y que no acrediten su permanencia legal en el país o no presenten los exámenes de laboratorio que trajeron.
Un turismo sin los debidos controles de protección a nuestro país, puede perjudicar en lugar de beneficiar.
Hay también que recordar que los transportistas, sean líneas aéreas o navieras, son empresas transnacionales que les ocupa y preocupa su negocio, en este caso traer y llevar gente hasta los puertos y aeropuertos de cada país, la responsabilidad por estos pasajeros y sus consecuencias una vez entrados a nuestro país, es del Estado, del gobierno.
Otros factores medulares son el transporte interno selectivo y masivo; la atención al turista y la seguridad pública. Los primeros son mayormente responsabilidad de la empresa privada y el último del Estado.
El turismo interno, una parte muy valiosa sobre turismo, la trataré en otra oportunidad.
La asistencia a Ferias Internacionales es útil, pero la campaña de divulgación turística, sobre todo en Canadá, E.U., Italia, Francia, Alemania y Colombia que es nuestro mayor generador de turistas y compradores de Zona Libre (alrededor del 60% de las ventas totales anuales), debe ser permanente y con seguimiento profesional.
Lo que grosso modo he tratado de presentar aquí, es una mínima parte de las necesidades que mi modesta experiencia y conocimientos en más de 20 años de estar vinculado con el turismo y afines alrededor del mundo, me permiten presentar en esta muestra.
No hay que tomar al turismo como un solucionador simple al problema de generación de empleos e ingresos al erario público, podría resultar más caro el remedio que la enfermedad.
Es necesaria una planificación científica y objetiva que analice cada paso a corto, mediano y largo, a fin de ir logrando desarrollo y soluciones con el mínimo de daños finales al hombre y la naturaleza. El turismo tiende a encarecer la vida a los nacionales y afecta sus modos de conducta y salud.
Es necesario definir políticas claras sobre turismo y canalizarlas a través de un ente independiente y autónomo en donde los funcionarios a su cargo sean garantía de eficiencia y no por deferencias político-partidistas. Un ente cuya Junta Directiva esté integrada por partes iguales de la empresa privada y el gobierno y que la sociedad civil tenga participación adecuada con voz y voto. El estado, como regulador de la actividad y garante de la conservación de los recursos naturales, las explicaciones indebidas y los abusos así como de la salud física del pueblo.
El turismo debe ser, desde hace tiempo, prioridad y política de Estado en Panamá como vengo sosteniendo desde hace años. Debe involucrar todos los entes estatales, vale decir:
- Ministerio de Economía, por su naturaleza, magnitud y proyecciones económico-sociales como parte integral del desarrollo del país.
- Ministerio de Educación, pues hay que educar e instruír a los adultos, pero hay que educar para el turismo desde los primeros años.
- Ministerio de Gobierno y Justicia, por cuanto involucra no sólo la policía, sino toda una estructura que maneja este ente ministerial para muchos casos propios a estas naturalezas (justicia, migración, correos, etc.)
- Ministerio de Relaciones Exteriores, por cuanto a través de todas las misiones diplomáticas en el mundo se debe contar con personal capacitado para orientar y vender nuestra imagen y oferta turística. Este es un ministerio clave que debe involucrarse más. A través de este ministerio deben reglamentarse los mecanismos previos a permitir el ingreso de extranjeros que se valen del turismo como excusa para quedarse ilegalmente o generar acciones delictivas. Las misiones de los E.U.A. lo hacen; sugiero vayamos más allá, porque en ese país existen más medios de control para ilegales.
El costo de permanencia de ilegales en cualquier país es elevado y lo pagamos los nacionales. ¿Cuáles son estos costos? Entre otros:
Atención médica, hospitalaria y medicamentos en nuestros ya precarios hospitales de caridad, no sólo a estos "visitantes" sino a los panameños que ellos contagian; estudios de extranjeros o sus hijos gratis en centros educativos para panameños sin recursos económicos, y otros que sería largo enumerar.
Todos los costos que causen extranjeros en nuestro país deben ser cubiertos (pagados) por los gobiernos de sus países a través de sus Embajadas y Consulados. El tratamiento podría ser recíproco.
El mecanismo, que sugiero debe crearse, debería involucrar a los siguientes países: República Dominicana, Colombia, países centroamericanos, China, India, Perú y Ecuador que son los países cuyos nacionales nos crean más problemas y gastos.
Esos países pueden evitar estos pagos tomando medidas internas estableciendo normas para salir del país, investigando a sus nacionales y exigirles las comprobaciones documentarias y reales de su viaje, solvencia económica, exámenes de laboratorio obligatorio y de entidad seria sobre tuberculosis, SIDA, VDRL, todo lo cuál verificarán nuestras misiones diplomáticas y en nuestros puertos y aeropuertos.
- Ministerio de Salud en controles de visitantes o inmigrantes que asistan a centros hospitalarios y que no acrediten su permanencia legal en el país o no presenten los exámenes de laboratorio que trajeron.
Un turismo sin los debidos controles de protección a nuestro país, puede perjudicar en lugar de beneficiar.
Hay también que recordar que los transportistas, sean líneas aéreas o navieras, son empresas transnacionales que les ocupa y preocupa su negocio, en este caso traer y llevar gente hasta los puertos y aeropuertos de cada país, la responsabilidad por estos pasajeros y sus consecuencias una vez entrados a nuestro país, es del Estado, del gobierno.
Otros factores medulares son el transporte interno selectivo y masivo; la atención al turista y la seguridad pública. Los primeros son mayormente responsabilidad de la empresa privada y el último del Estado.
El turismo interno, una parte muy valiosa sobre turismo, la trataré en otra oportunidad.
La asistencia a Ferias Internacionales es útil, pero la campaña de divulgación turística, sobre todo en Canadá, E.U., Italia, Francia, Alemania y Colombia que es nuestro mayor generador de turistas y compradores de Zona Libre (alrededor del 60% de las ventas totales anuales), debe ser permanente y con seguimiento profesional.
Lo que grosso modo he tratado de presentar aquí, es una mínima parte de las necesidades que mi modesta experiencia y conocimientos en más de 20 años de estar vinculado con el turismo y afines alrededor del mundo, me permiten presentar en esta muestra.