El último enigma de Pedro Miguel Gonzlez
De los múltiples interrogantes que Pedro Miguel González ha creado entre la comunidad panameña e internacional, el último de ellos es probablemente el más sutil y mediático de todos. Se trata nada menos que de la reciente visita que le hiciera al Arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, para "encontrar un poco de serenidad en los momentos difíciles", dice la noticia.
El asunto podría haber pasado por algo natural y personal, dadas las particulares circunstancias en que se encuentra PMG, pero esto no fue así, pues ocurrió el mismo día que se producía la visita oficial a Panamá del Secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutiérrez, quien se encontraba acompañado de varios miembros del congreso norteamericano y fue recibido no solo por el Presidente Torrijos, sino por quienes en nuestro país, dentro del Ejecutivo, tienen la responsabilidad de llevar a buen término la conclusión de las negociaciones del TPC con Estados Unidos, es decir el canciller de la República, Samuel Lewis Navarro y el Ministro de Comercio e Industria, Alejandro Ferrer.
De esta manera, la visita de cortesía del presidente de la Asamblea Nacional al jefe de la Iglesia en Panamá, abre fuerte perspicacias políticas más que religiosas en nuestro medio. Por lo demás, utilizar el escenario religioso para defender sus particulares posturas y hacer declaraciones nada "serenas", tales como anunciar enfáticamente que no renunciará, retractándose de lo dicho durante su toma de posesión, donde había dejado abierta esta posibilidad, pues nos obliga ahora a preguntarnos ¿hasta dónde nos conducirá el empecinamiento sobre un cargo político? Creemos que esta vez nos corresponde a todos rezar por la serenidad de Panamá.