El uso indebido de los recursos públicos
Entre las críticas a los políticos está la del abuso de los recursos públicos. Comprobado está que, sobre todo los que se amamantaron con las lecciones del 11 de octubre de 1968, confunden el interés personal con el público, creyéndose dueños de lo que, por la posición que debería ser sagrada, se les confía. El caso que expongo, noticia el 9 de febrero en este diario, demuestra esa espeluznante realidad.
Corría 1994, último año de ese periodo legislativo, las partidas circuitales de los legisladores habían sido asignadas, pero ejecutadas. Con las del 8-7, que incluía el corregimiento de San Felipe, había comprometida una fotocopiadora para la Escuela República de México, en la Avenida B, solicitada como necesidad prioritaria y que el Ministerio de Educación, con su presupuesto, no podía satisfacer. Como nunca le llegó, la diligente directora de la escuela primaria pública interpuso la correspondiente denuncia ante el Ministerio Público: reclamaba la Gestetner, modelo 2302-Z.
La Contraloría General de la República remitió a la Asamblea recién instalada en septiembre de 1994 los equipos solicitados por legisladores no reelectos para que dispusiera de los bienes adquiridos con fines específicos; presidía el parlamento Balbina Herrera. Así supo el Fiscal Segundo Delegado, Daniel Batista, dónde había ido a parar la máquina que aliviaría la carga laboral y docente del plantel.
Por órdenes de la legisladora Herrera, según lo que su principal secretaria Amable Herrera declaró en la fiscalía, la copiadora fue donada a los "camaradas cubanos" para aliviar el trabajo que hacían en la sede diplomática. Ahí quedó la investigación. La diligente secretaria también dijo que otros equipos -sabrá Dios el destino que tendrían-, "fueron donados a la Procuraduría de la Nación, a la Lic. Alma Montenegro de Fletcher".
La donación se hizo a la Embajada de Cuba "por la necesidad" que la misma tenía por el equipo, y porque los cubanos "ayudan con todo lo relacionado con medicinas y cooperan en otros rubros". El equipo -distinguido con la serie 3273112361- fue recibido por el amigo Félix Luna, asesor político de la Embajada, y entregado mediante nota de 3 de marzo de 1996, firmada por Balbina Herrera, con papel membrete de la Asamblea Legislativa.
Puede parecer una cifra insignificante; se trata de principios que de no aplicarse en las cosas pequeñas, tampoco incidirán en las más grandes. De allí los escándalos que todos conocemos. ¿Será ésa la Balbina Herrera que por el PRD aspira a la Presidencia de la República? ¿Qué tantas cosas aparecerán por allí si escudriñamos los archivos de estos funcionarios cuando han pasado por algún cargo importante? ¿Hasta cuándo vamos a soportar tanta corrupción y tanta impunidad?
gcochez@cableonda.net