El voto no es una patente de corso
Es verdad que en un proceso electoral honesto y transparente, el voto expresado por el ciudadano es un mandato que debe cumplirse. Pero este mandato que se recibe en un determinado momento, no se puede, en ninguna hipótesis, interpretar como una licencia de querer hacer con la Nación lo que bien le dé la gana al favorecido.
Lo anterior es lo que está sucediendo en nuestra hermana república de Venezuela y que, en alguna medida, ha sucedido en otros países de nuestro continente. Dicha situación nos lleva a cada uno de los ciudadanos ha valorar nuestro voto, que es un derecho que nos otorga el régimen democrático, pero tenemos el deber patriótico de ejecutarlo con responsabilidad, honestidad y seriedad.
En nuestro Panamá, todavía ese derecho no se ejecuta con la responsabilidad y la honestidad debidas. Hay un sector muy importante que sólo vota por el partido político de su preferencia, sin evaluar la calidad del candidato.
Otro sector, creo que no el mayoritario, pero todavía es de una cuantía alta, "vende" su voto por los "favores" que el candidato le hace durante la campaña o la promesa de un puesto de trabajo, de él triunfar.
Otro grupo es el que está ubicado en áreas muy apartadas, y que el candidato que le facilita el transporte y alimentación, el día de las elecciones, es el que se beneficia de su voto. Es claro que el voto responsable y honesto también existe en nuestro medio, principalmente en las regiones urbanas y los sectores de la población con un grado medio de educación e independencia económica.
Creo que es importante, en víspera de unas elecciones, que se inicie una campaña nacional sobre la importancia de cómo votar y las consecuencias de "vender" el voto. Responsabilidad que recae en varios sectores:
1- Los medios de comunicación desarrollan una función importante. Una campaña televisiva, radial y prensa escrita, bien coordinada y orientada en ese sentido será fundamental. 2- El apoyo económico de los clubes cívicos y de la empresa privada es imprescindible. 3- La participación de la sociedad civil, junto con las iglesias, como entes morales, deben liderar en esta tarea.
4- La participación del Tribunal Electoral es necesaria. No sólo desempeña un papel como rector del proceso electoral, sino también que éste sea completamente transparente. Además, está a tiempo de buscar el financiamiento para que él sea el que proporcione el transporte y la alimentación en aquellos lugares donde los votantes lo requieran.
Es común oír hablar mal de los gobernantes, de los legisladores y otras autoridades de puesto de elección popular, que han alcanzado sus puestos, gracia a nuestros votos. Ellos no son más que producto de nuestro derecho, el cual, probablemente, no lo ejercimos con la responsabilidad que nos exige la Patria.
La calidad de gobernantes que tengamos, depende de nosotros. Ojo, lo que está pasando en Venezuela puede sucedernos a nosotros, no estamos inmunes. Si queremos evitar esto o no quejarnos después de las autoridades que salgan electas, entonces debemos comenzar desde ahora a prepararnos.
La sociedad civil tiene una función importante en este acontecer. Creo que llegó el momento de liderar esta cruzada por Panamá, el reto está hecho. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)
Lo anterior es lo que está sucediendo en nuestra hermana república de Venezuela y que, en alguna medida, ha sucedido en otros países de nuestro continente. Dicha situación nos lleva a cada uno de los ciudadanos ha valorar nuestro voto, que es un derecho que nos otorga el régimen democrático, pero tenemos el deber patriótico de ejecutarlo con responsabilidad, honestidad y seriedad.
En nuestro Panamá, todavía ese derecho no se ejecuta con la responsabilidad y la honestidad debidas. Hay un sector muy importante que sólo vota por el partido político de su preferencia, sin evaluar la calidad del candidato.
Otro sector, creo que no el mayoritario, pero todavía es de una cuantía alta, "vende" su voto por los "favores" que el candidato le hace durante la campaña o la promesa de un puesto de trabajo, de él triunfar.
Otro grupo es el que está ubicado en áreas muy apartadas, y que el candidato que le facilita el transporte y alimentación, el día de las elecciones, es el que se beneficia de su voto. Es claro que el voto responsable y honesto también existe en nuestro medio, principalmente en las regiones urbanas y los sectores de la población con un grado medio de educación e independencia económica.
Creo que es importante, en víspera de unas elecciones, que se inicie una campaña nacional sobre la importancia de cómo votar y las consecuencias de "vender" el voto. Responsabilidad que recae en varios sectores:
1- Los medios de comunicación desarrollan una función importante. Una campaña televisiva, radial y prensa escrita, bien coordinada y orientada en ese sentido será fundamental. 2- El apoyo económico de los clubes cívicos y de la empresa privada es imprescindible. 3- La participación de la sociedad civil, junto con las iglesias, como entes morales, deben liderar en esta tarea.
4- La participación del Tribunal Electoral es necesaria. No sólo desempeña un papel como rector del proceso electoral, sino también que éste sea completamente transparente. Además, está a tiempo de buscar el financiamiento para que él sea el que proporcione el transporte y la alimentación en aquellos lugares donde los votantes lo requieran.
Es común oír hablar mal de los gobernantes, de los legisladores y otras autoridades de puesto de elección popular, que han alcanzado sus puestos, gracia a nuestros votos. Ellos no son más que producto de nuestro derecho, el cual, probablemente, no lo ejercimos con la responsabilidad que nos exige la Patria.
La calidad de gobernantes que tengamos, depende de nosotros. Ojo, lo que está pasando en Venezuela puede sucedernos a nosotros, no estamos inmunes. Si queremos evitar esto o no quejarnos después de las autoridades que salgan electas, entonces debemos comenzar desde ahora a prepararnos.
La sociedad civil tiene una función importante en este acontecer. Creo que llegó el momento de liderar esta cruzada por Panamá, el reto está hecho. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)