El zorro y el cuervo
Las elecciones presidenciales en México me han hecho recordar mi lejana infancia, cuando las comidas y paquines tenían de protagonistas a simpáticos animalitos con palabras y travesuras inocentes. Hoy día las cómicas están plagadas, al igual que algunos partidas políticos, de bichos horripilantes que se expresan y actúan con lenguaje y actitudes, muy cuestionables. Lo más increíble es que los niños de hoy día, al igual que un sector de los votantes, sin ninguna inhibición proclaman con aire triunfalista su predilección por estas aberraciones. He intentado averiguar el por qué de este fenómeno. Leí en alguna parte que las madres, desde el momento en que el niño se instala en su vientre, comienzan a educar a sus hijos, y los van adaptando a preferencias ambientales y culturales. Intentando encontrar un denominador común en las actividades de las madres que pudieran influir en sus futuros hijos, al punto de crearles asimilación por el tipo de cómicas de hoy día, observé que casi todas ven telenovelas.
Retornando al tema inicial, no he podido evitar encontrar analogías entre "La Zorra y el Cuervo", y "Fox y Labastidas". En inglés Fox, es zorro, y Labastidas, a falta de otra cosa traduzcámosle por el cuervo PRI, ya que este partido, al igual que el pícaro personaje, le ha escamoteado muchas cosas al pueblo mejicano. Todo parece indicar que el cuervo PRI, está preparando otra de sus travesuras en perjuicio del zorro. La diferencia estriba en que, en esta ocasión el zorro no está en desventaja, por el contrario, y no es él precisamente, el tonto de la historieta, un tercer personaje está haciendo este papel, involuntaria o del verdaderamente, nos inclinamos por esto último, considerando su añeja amistad con el cuervo PRI, que nos permite concluir con el adagio español de que: "Moro viejo, no es buen cristiano".
No puedo evitar el rememorar las actuaciones del cuervo PRI en perjuicio de Panamá, con el cuento de la "no intervención", lo que no le impedía intervenir en contra nuestra, condecorando al dictadorzuelo de turno, o bloqueando las aisladas voces que a nuestro favor, muy esporádicamente, se escuchaban en el seno de la "Organización de Enanos Apáticos" (O.E.A.), o evidenciando su "indignación", porque los panameños no acatábamos las decisiones del Tribunal Fraudoelectoral. No quiero continuar la lista de agravios, pasados y presentes, que evidencian, como en el caso del Perú, que el cuervo no se supera ni evoluciona y cual loro en estaca, continúa, disfrazando la complicidad que mantiene, por principio "institucional", con todas las causas delictivas a nivel político, graznando: "no intervención, no intervención..."
Estoy convencido de que, el noble pueblo mejicano, sabrá aprovechar la oportunidad y la defenderá, de librarse de la sombra nefasta del cuervo PRI, con su cómplice, (por analogía no podía ser de otra manera), el PRD del lorito Cárdenas. Nuestro sentimiento por México y el pueblo mejicano se evidencia con el cariño que recibimos y asimilamos todo el que venga de México, (con la explicable excepción de sus programas de televisión, sus políticos "tradicionales e institucionales" y sus compañías constructoras de carreteras...). Desde ya celebramos con el hermano pueblo, la victoria electoral y moral que para satisfacción y tranquilidad de América, lograra el México de Benito Juárez.
Retornando al tema inicial, no he podido evitar encontrar analogías entre "La Zorra y el Cuervo", y "Fox y Labastidas". En inglés Fox, es zorro, y Labastidas, a falta de otra cosa traduzcámosle por el cuervo PRI, ya que este partido, al igual que el pícaro personaje, le ha escamoteado muchas cosas al pueblo mejicano. Todo parece indicar que el cuervo PRI, está preparando otra de sus travesuras en perjuicio del zorro. La diferencia estriba en que, en esta ocasión el zorro no está en desventaja, por el contrario, y no es él precisamente, el tonto de la historieta, un tercer personaje está haciendo este papel, involuntaria o del verdaderamente, nos inclinamos por esto último, considerando su añeja amistad con el cuervo PRI, que nos permite concluir con el adagio español de que: "Moro viejo, no es buen cristiano".
No puedo evitar el rememorar las actuaciones del cuervo PRI en perjuicio de Panamá, con el cuento de la "no intervención", lo que no le impedía intervenir en contra nuestra, condecorando al dictadorzuelo de turno, o bloqueando las aisladas voces que a nuestro favor, muy esporádicamente, se escuchaban en el seno de la "Organización de Enanos Apáticos" (O.E.A.), o evidenciando su "indignación", porque los panameños no acatábamos las decisiones del Tribunal Fraudoelectoral. No quiero continuar la lista de agravios, pasados y presentes, que evidencian, como en el caso del Perú, que el cuervo no se supera ni evoluciona y cual loro en estaca, continúa, disfrazando la complicidad que mantiene, por principio "institucional", con todas las causas delictivas a nivel político, graznando: "no intervención, no intervención..."
Estoy convencido de que, el noble pueblo mejicano, sabrá aprovechar la oportunidad y la defenderá, de librarse de la sombra nefasta del cuervo PRI, con su cómplice, (por analogía no podía ser de otra manera), el PRD del lorito Cárdenas. Nuestro sentimiento por México y el pueblo mejicano se evidencia con el cariño que recibimos y asimilamos todo el que venga de México, (con la explicable excepción de sus programas de televisión, sus políticos "tradicionales e institucionales" y sus compañías constructoras de carreteras...). Desde ya celebramos con el hermano pueblo, la victoria electoral y moral que para satisfacción y tranquilidad de América, lograra el México de Benito Juárez.