Elecciones en Perú
Existe un ingrediente que enfatiza el carácter relativo de los resultados de las encuestas: el alto porcentaje de ciudadanos indecisos, cerca del 24% y con una tendencia a crecer. Puede decirse que cualquier cosa puede ocurrir en materia de resultados, si los votantes deciden entregar la boleta a éste o aquel candidato. El bombardeo de acusaciones orientadas a mellar la integridad moral de los candidatos, sumado a las críticas sobre ocultos fujimorismos y del recuerdo del colapso económico desatado en el pasado se conjugan para arrojar el cuadro de confusión de la cuarta parte de los electores.
Por lo demás, hay indicios de que la mayoría de los peruanos no ha encontrado en los candidatos una formulación coherente para conjurar la crisis económica traducida en galopante desempleo, legado del neoliberalismo del prófugo Fujimori. A pesar de tal conjunto de desalientos, es perceptible, en compensación, el reflorecimiento del fervor democrático del pueblo peruano y la convicción de que el sufragio no podría ser objeto, como anteriormente, de manipulaciones fraudulentas. Los peruanos anhelan borrar la insoportable inmoralidad de civiles y militares, de magistrados y empresarios, sobornados por el ex asesor Vladimiro Montesinos, cuyos videos le han ganado un sitial sólido en la historia universal de la infamia descrita por Jorge Luis Borges.
Por lo demás, hay indicios de que la mayoría de los peruanos no ha encontrado en los candidatos una formulación coherente para conjurar la crisis económica traducida en galopante desempleo, legado del neoliberalismo del prófugo Fujimori. A pesar de tal conjunto de desalientos, es perceptible, en compensación, el reflorecimiento del fervor democrático del pueblo peruano y la convicción de que el sufragio no podría ser objeto, como anteriormente, de manipulaciones fraudulentas. Los peruanos anhelan borrar la insoportable inmoralidad de civiles y militares, de magistrados y empresarios, sobornados por el ex asesor Vladimiro Montesinos, cuyos videos le han ganado un sitial sólido en la historia universal de la infamia descrita por Jorge Luis Borges.