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Elecciones independientes


LA ÚLTIMA campaña electoral en torno al referéndum del 22 de octubre nos enseña dos cosas fundamentales: La primera, en materia de agitación electoral, la urgente prioridad de regular el monto de las donaciones a los partidos, candidatos y grupos interesados en un torneo electoral. No tiene sentido que los Estados Unidos, el país más pudiente del planeta, tenga un límite máximo de 2000 dólares por donante americanos mientras que en Panamá, al menos a nivel de rumores, se habla de donaciones millonarias hechas por una sola persona o grupo de tales o empresariales.
La segunda, la obligatoriedad de asignar los espacios de publicidad masiva por sorteo previo pago o antepuesta la garantía de pago de los mismos.
Resalta la necesidad de dotar a la autoridad electoral de la suficiente coacción para garantizar el libre mercado de la publicidad electoral y suprimir lo que se ha dado hasta ahora y se acentuó durante el referéndum del 22: el libre lucro, ya que el libre lucro niega per se al libre mercado el cual debería ser un acceso igualitario para todos. Me refiero o digo acceso al mercado en este caso de publicidad electoral.
En materia electoral los resultados y la credibilidad cívica del electorado, es decir, la legitimidad de las elecciones se imponen dos criterios: uno, la necesidad en Panamá, como en el resto del mundo civilizado, de interponer un mínimo de votantes para darle fehaciente validez a una elección y; dos, la necesidad de la segunda vuelta.
Para tales efectos antes indicados, se necesita la voluntad impostergable al inicio de la campaña por unas elecciones independientes y la creación de un comité para tales fines.
Y es que si no garantizamos un mínimo de igualdad en el monto de las donaciones, y logramos un auténtico libre mercado de la publicidad electoral nos seguiríamos burlando del electorado tal como consiente o inconscientemente se da hoy día por parte de la autoridad electoral dadas las circunstancias que nos toca vivir.
Cabe la expresión solemne de ese icono de la dignidad latinoamericana, Luis Carlos Galán cuando señaló:
"Lo que se necesita ahora es una revolución electoral, para que no se dé en Colombia una revolución violenta"; pero para que esta revolución electoral se dé en Panamá es necesario una mayor experiencia cívica de las masas ya que los árboles no se sostienen por las ramas sino por las raíces.
En tal sentido el abstencionismo de más del 40 por ciento del electorado en el referéndum muestra que el sistema electoral, tal como se ha expresado hasta la fecha, ha desilusionado a las grandes masas populares, las cuales exigen una separación total de la plutocracia del ejercicio del poder político y un ejecutivo al servicio de toda la sociedad y no al servicio de un sector de la misma como se percibe sucede hoy día dada la abrumadora y desigual agitación política electoral en la cual pareciese que el hombre común no cuenta.
Virginia Miranda, directora nacional de Desarrollo Social del Ministerio de Vivienda (MIVI), se comprometió con Panamá América a investigar el caso del señor Córdoba y su familia, pero adelantó que serán reubicados y que se hace la verificación de campo.
"Lo más seguro es que el señor Córdoba esté en la lista de los que serán reubicados, sin embargo, se hace un acercamiento porque no pueden seguir viviendo en esa área", añadió.
Mientras que la titular del MIVI, Balbina Herrera, sostuvo que existen casos en Las Margaritas de Chepo, donde algunas autoridades locales, "creyendo que los votos se van a conseguir, entregaron terrenos a familias en áreas de inundación".
En los próximos tres meses las 45 familias afectadas en las inundaciones serán reubicadas al sector conocido como La Unión de Azuero, en el distrito de Chepo, donde hay un polígono disponible para construir viviendas de 300 metros cuadrados.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Roberto Velásquez Abood, resaltó que no se cuenta con suficiente personal para cubrir los más de 183 lugares inundables. Son sólo 194 funcionarios en todo el país.
Velásquez solicitó recientemente a los representantes y corregidores que efectúen la vigilancia, a fin de que las personas salgan del área inundable, pues deben hacer su trabajo y ser vigilantes.
Agregó que la responsabilidad de que las familias salgan del área es compartida entre el Ministerio de Vivienda (MIVI), Ingeniería Municipal, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), dependiendo de la situación y SINAPROC.
Por su parte, el coordinador de Corregidores de la Alcaldía de Panamá, Eliécer Barsallo, señaló que si el SINAPROC o el MIVI le solicitan a los corregidores que remuevan a las personas, lo harán.
Cabe señalar que la Alcaldía de Panamá y el SINAPROC adelantan el proyecto de "Reducción de Riesgos a Inundaciones", donde se han abarcado siete corregimientos.
En Panamá Este, las cifra de personas afectadas es de 208; viviendas, 69 y 35 alojados en el gimnasio de Las Margaritas de Chepo, además hubo 19 rescates y un desaparecido, según reportes del SINAPROC. Los sectores donde todavía se notan los daños son La Mireya y Las Garzas de Pacora, sector tres y cinco de Las Margaritas de Chepo, Villa Guadalupe, sector B y C en la Transístmica.
Ante la insistencia de muchas familias de habitar áreas propensas a inundaciones, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera dijo que presentará ante el Ministerio Público una advertencia para que las personas que se queden en áreas inundables sean responsables de cualquier suceso que ocurra. "Todos los que insisten en el juega vivo van a ser responsables del riesgo que corran sus vidas", señaló.

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