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Elecciones primarias y Tribunal Electoral


El primer ejercicio de elecciones primarias en los partidos nacionales ha generado innumerables denuncias de irregularidades que desvirtúan en los hechos el objetivo central de las normas del Código Electoral, cual es la participación transparente de la militancia partidaria en la elección por sufragio directo y universal de sus representantes.
En el reciente caso de las primarias del PRD se ha acusado a la alta dirigencia partidaria de alteración de actas, hurto de urnas, manipulación de votantes, actos de matonería para coaccionar a miembros de la membresía. Por si no fuera esto suficientemente alarmante ha surgido denuncia contra el comité electoral que dirigió las elecciones, acusándosele de parcialidad con determinados candidatos.
A juicio de miembros del mismo colectivo, y de otras toldas, la garantía de imparcialidad electoral es requisito sine qua non en comicios internos de la importancia de las primarias partidarias. El Tribunal Electoral es el ente legal idóneo para esa tarea. Los artículos del Código Electoral que pautan las elecciones primarias tienen una redacción ambigua y no especifican a quién corresponde la organización, o por lo menos, la supervisión de las primarias.
Si al Tribunal Electoral corresponde la obligación legal de organizar en todos sus aspectos las elecciones generales, cae por su propio peso que las elecciones primarias, en las que intervienen los políticos elegidos en comicios partidarios, pueden contar con la presencia de funcionarios electorales. El organismo electoral proporciona los listados de los adherentes inscritos en sus respectivos circuitos y envía delegados electorales para preservar la tranquilidad.
Los episodios registrados revelan que las atribuciones del Tribunal deben abarcar también la fiscalización de la transparencia del proceso, desde la votación, certificación de la intangibilidad de las actas, recuento de votos. Inclusive podría constituirse en la instancia superior para dirimir controversias, si se dudara de la imparcialidad de los comités electorales partidarios.
Si se aprobara el proyecto del legislador Alfredo Arias para que todos los cargos de representación popular se elijan mediante primarias, más relevancia tendría la intervención del Tribunal Electoral. Hay que hacerlo porque la adulteración de la transparencia de las primarias por manejos de las cúpulas y sus favoritos va a dar al traste con este primer ensayo de democratización interna de los partidos panameños.

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