Electricidad tica para Changuinola
Panamá ha convenido con Costa Rica en que ésta suministre energía eléctrica a Changuinola, distrito fronterizo con más de 71 mil habitantes, que padece una aguda escasez del rubro, caracterizada por frecuentes apagones y racionamiento. El hecho es un ejemplo de las ventajas de la integración e interconexión energética que desde hace años tenemos con Centroamérica. Si algún país de la red queda corto de energía, los demás pueden proveerla.
México, bajo los auspicios del Plan Puebla- Panamá, ha procurado que la interconexión se extienda allende sus fronteras, lo cual haría más beneficiosa la red. También hay una oferta de Colombia de sumarse y, de hecho, ha estado extendiendo su línea de transmisión unilateralmente hacia el límite con nuestro país, con el obvio propósito de desarrollar su área fronteriza y prepararla para una eventual unión por carretera, siguiendo la ruta que estiman más conveniente para ambos.
La primera carga de energía costarricense hacia Changuinola tuvo lugar desde el 29 de diciembre del 2005. ¿A qué costo? Aunque no se ha dicho, el vecino país tiene la ventaja de producir electricidad más barata que la nuestra por su mayor participación hidroeléctrica, que la térmica a base de petróleo, en proporción de 75% a 25% contra 60% a 40% de la nuestra.
¿Qué hicieron los ticos y no nosotros? Pues desde 1990 dictaron la primera ley de la región que fomenta los estudios e instalación de proyectos hidroeléctricos privados, sobre todo pequeños y medianos, más factibles que los mega proyectos. Ahora mismo, el Instituto Costarricense de Energía tiene 71 de estos proyectos aprobados, con capacidad para 413.8 MW, de los cuales 12 ya están operando, con una tasa de retorno de 16% anual. Fuera de lo anterior, tienen dos centrales que operan a base de bagazo de caña. Aquí, en cambio, tenemos tres décadas cruzados de brazos, con la excepción de las ampliaciones de La Fortuna.
Hablemos claro, el ahorro de electricidad no puede ser indefinidamente la base de nuestra política energética y estrategia de desarrollo económico a mediano plazo. No hay tiempo que perder. Por bienvenido que sea el suministro extranjero, la dependencia no es aconsejable. No perdamos tiempo y busquemos nuestras propias alternativas.
México, bajo los auspicios del Plan Puebla- Panamá, ha procurado que la interconexión se extienda allende sus fronteras, lo cual haría más beneficiosa la red. También hay una oferta de Colombia de sumarse y, de hecho, ha estado extendiendo su línea de transmisión unilateralmente hacia el límite con nuestro país, con el obvio propósito de desarrollar su área fronteriza y prepararla para una eventual unión por carretera, siguiendo la ruta que estiman más conveniente para ambos.
La primera carga de energía costarricense hacia Changuinola tuvo lugar desde el 29 de diciembre del 2005. ¿A qué costo? Aunque no se ha dicho, el vecino país tiene la ventaja de producir electricidad más barata que la nuestra por su mayor participación hidroeléctrica, que la térmica a base de petróleo, en proporción de 75% a 25% contra 60% a 40% de la nuestra.
¿Qué hicieron los ticos y no nosotros? Pues desde 1990 dictaron la primera ley de la región que fomenta los estudios e instalación de proyectos hidroeléctricos privados, sobre todo pequeños y medianos, más factibles que los mega proyectos. Ahora mismo, el Instituto Costarricense de Energía tiene 71 de estos proyectos aprobados, con capacidad para 413.8 MW, de los cuales 12 ya están operando, con una tasa de retorno de 16% anual. Fuera de lo anterior, tienen dos centrales que operan a base de bagazo de caña. Aquí, en cambio, tenemos tres décadas cruzados de brazos, con la excepción de las ampliaciones de La Fortuna.
Hablemos claro, el ahorro de electricidad no puede ser indefinidamente la base de nuestra política energética y estrategia de desarrollo económico a mediano plazo. No hay tiempo que perder. Por bienvenido que sea el suministro extranjero, la dependencia no es aconsejable. No perdamos tiempo y busquemos nuestras propias alternativas.