"Elemental, mi querido Watson"
Sin duda, ha llamado la atención de los lectores el título de esta reflexión. Se trata de un aporte a la ciudadanía en torno a un intercambio de ideas con un amigo mío, gran ciudadano y científico destacado, el Doctor en Medicina con especialidad en Cirugía Neurológica, mi muy querido amigo Keith Holder Williams. Debo adicionar que he leído y conversado con el Dr. Daniel Pichel, distinguido cardiólogo de nuestra sociedad y a quien prácticamente lo vi nacer, pues estudió con uno de mis hijos desde kinder hasta secundaria.
Casi diariamente conversamos sobre los hechos en nuestro país, entre estos, el caso del envenenamiento de ciudadanos panameños a causa de medicinas que suplía el Seguro Social de Panamá y el supuesto país del primer mundo.
Al realizar nuestros estudios universitarios en todas las universidades existe en el "pénsum" la materia Ingeniería Legal, como en medicina se le llama Medicina Legal". El profesional que no tomó esta cátedra no pasó por una universidad debidamente acreditada. Es similar al caso del ingeniero en sus obligatorios estudios de Ingeniería Legal; pues si por allá llueve, acá no escampa.
Me decía el Dr. Holder que "en Panamá un paciente hospitalizado no puede ser dado de alta y salir del hospital sin que su expediente sea firmado con antelación por el médico tratante". Le contesté: "Elemental, mi querido, Watson", ya que en Ingeniería no podemos presentar un plano para construir si no lleva nuestra firma idónea.
La norma mencionada por el Dr. Holder se cumple en forma rígida en los hospitales privados y en nuestro caso, por la Ingeniería Municipal. Y siguiendo con el tema, decía el Dr. Holder: Un expediente clínico debe estar hecho bajo ciertas normas y procedimientos, y debe incluir el resumen de lo que ha acontecido durante el tratamiento del paciente.
En Panamá, en los hospitales del Ministerio de Salud y del Seguro Social existe un desgreño administrativo, pues no se cumplen con las normas primordiales y esenciales para hacer una investigación prolija y se llegue a determinar exactamente las razones de la muerte de los pacientes. Y las preguntas clave son: ¿Por qué se tolera este desgreño? ¿Quién es responsable de tales irresponsabilidades, las cuales se constituyen en delitos graves por parte de los funcionarios, incluyendo a ciertos profesionales de la medicinas. Cuando el Dr. Holder me planteó estas obligaciones básicas, empezamos a analizar los elementos del grave problema.
El Dr. Holder preparó varios artículos para el periódico que se publicaron recientemente (junio y julio). Por otro lado, leo los artículos del Dr. Pichel y conversamos electrónicamente, llegando a la conclusión de analizar los elementos. Es importante leer los artículos que han logrado publicar estos distinguidos galenos panameños.
Durante mi época estudiantil en escuela secundaria y universitaria, traté con las reacciones de Síntesis (o de adición) y las reacciones de Análisis (o descomposición). Fueron estos detalles muy importantes en Química y existe una forma simple de describirlos. En la síntesis, dos sustancias reaccionan entre sí y producen una tercera, diríamos, desaparecen dos y aparece una. Por el contrario, en las reacciones de Análisis, una sola sustancia reacciona (mediante el calor o electricidad) para producir dos sustancias; es decir, desaparece una y aparecen dos. A las sustancias simples se les llama sustancias elementales (o simplemente elementos) y a partir de ellas se puede sintetizar todas las demás sustancias llamadas compuestas (o simplemente compuestos). Este es el procedimiento utilizado por Sherlock Holmes para sus investigaciones y concluía diciendo a su asistente: "Elemental, mi querido Watson".
Somos científicos ingeniosos e intelectualmente inquietos y es por esto que nos preocupamos en analizar en similar forma, a como lo realizaron los personajes ficticios Dr. J. H. Watson y Sherlock Holmes, creados por Sir Arthur Conan Doyle en 1887. Utilicé el "Canon holmesiano" para conversar con mis amigos doctores en Medicina, y analizar nuestras reflexiones y análisis.
Los artículos publicados y titulados: "El médico y la medicina legal" (Dr. Holder), "La falacia del progreso" (Dr. Pichel) y "El derecho de comer o morir de hambre" (Dr. Holder), al leerlos con mucha atención, me hacen concluir diciendo "Elemental, mi querido Watson".
Casi diariamente conversamos sobre los hechos en nuestro país, entre estos, el caso del envenenamiento de ciudadanos panameños a causa de medicinas que suplía el Seguro Social de Panamá y el supuesto país del primer mundo.
Al realizar nuestros estudios universitarios en todas las universidades existe en el "pénsum" la materia Ingeniería Legal, como en medicina se le llama Medicina Legal". El profesional que no tomó esta cátedra no pasó por una universidad debidamente acreditada. Es similar al caso del ingeniero en sus obligatorios estudios de Ingeniería Legal; pues si por allá llueve, acá no escampa.
Me decía el Dr. Holder que "en Panamá un paciente hospitalizado no puede ser dado de alta y salir del hospital sin que su expediente sea firmado con antelación por el médico tratante". Le contesté: "Elemental, mi querido, Watson", ya que en Ingeniería no podemos presentar un plano para construir si no lleva nuestra firma idónea.
La norma mencionada por el Dr. Holder se cumple en forma rígida en los hospitales privados y en nuestro caso, por la Ingeniería Municipal. Y siguiendo con el tema, decía el Dr. Holder: Un expediente clínico debe estar hecho bajo ciertas normas y procedimientos, y debe incluir el resumen de lo que ha acontecido durante el tratamiento del paciente.
En Panamá, en los hospitales del Ministerio de Salud y del Seguro Social existe un desgreño administrativo, pues no se cumplen con las normas primordiales y esenciales para hacer una investigación prolija y se llegue a determinar exactamente las razones de la muerte de los pacientes. Y las preguntas clave son: ¿Por qué se tolera este desgreño? ¿Quién es responsable de tales irresponsabilidades, las cuales se constituyen en delitos graves por parte de los funcionarios, incluyendo a ciertos profesionales de la medicinas. Cuando el Dr. Holder me planteó estas obligaciones básicas, empezamos a analizar los elementos del grave problema.
El Dr. Holder preparó varios artículos para el periódico que se publicaron recientemente (junio y julio). Por otro lado, leo los artículos del Dr. Pichel y conversamos electrónicamente, llegando a la conclusión de analizar los elementos. Es importante leer los artículos que han logrado publicar estos distinguidos galenos panameños.
Durante mi época estudiantil en escuela secundaria y universitaria, traté con las reacciones de Síntesis (o de adición) y las reacciones de Análisis (o descomposición). Fueron estos detalles muy importantes en Química y existe una forma simple de describirlos. En la síntesis, dos sustancias reaccionan entre sí y producen una tercera, diríamos, desaparecen dos y aparece una. Por el contrario, en las reacciones de Análisis, una sola sustancia reacciona (mediante el calor o electricidad) para producir dos sustancias; es decir, desaparece una y aparecen dos. A las sustancias simples se les llama sustancias elementales (o simplemente elementos) y a partir de ellas se puede sintetizar todas las demás sustancias llamadas compuestas (o simplemente compuestos). Este es el procedimiento utilizado por Sherlock Holmes para sus investigaciones y concluía diciendo a su asistente: "Elemental, mi querido Watson".
Somos científicos ingeniosos e intelectualmente inquietos y es por esto que nos preocupamos en analizar en similar forma, a como lo realizaron los personajes ficticios Dr. J. H. Watson y Sherlock Holmes, creados por Sir Arthur Conan Doyle en 1887. Utilicé el "Canon holmesiano" para conversar con mis amigos doctores en Medicina, y analizar nuestras reflexiones y análisis.
Los artículos publicados y titulados: "El médico y la medicina legal" (Dr. Holder), "La falacia del progreso" (Dr. Pichel) y "El derecho de comer o morir de hambre" (Dr. Holder), al leerlos con mucha atención, me hacen concluir diciendo "Elemental, mi querido Watson".