Emergencia sanitaria
Los panameños tienen una nueva preocupación. En esta oportunidad, es la salud de la población que está en zozobra por desconocerse las causas que originan las infecciones intestinales que desencadenan una falla renal en las personas hasta llevarlos a fallecer.
Como paciente de Insuficiencia Renal Crónica Terminal (IRCT), estoy sumamente preocupado por esta situación. Sin embargo, lo que más miedo me da son las especulaciones sin fundamento científico o clínico que están difundiendo algunas personas y organizaciones, incluso por los medios de comunicación social.
No es justo con los familiares, pacientes y el resto de la comunidad continuar con esta ola especulativa en un tema tan delicado como es la salud.
Las autoridades de salud pública deben ser contundentes en sus publicaciones, dar la información oportuna y veraz a los medios de comunicación y a la comunidad en general, para detener a las personas, organizaciones y empresas que tratan de sacar ventaja económica en esta situación tan delicada.
A los panameños nos gusta vivir bien y sanamente, por lo que las autoridades judiciales y de salud son responsables de detener cualquier situación que esté creando zozobras innecesarias en la comunidad sin fundamentos. Esa función sería parte de la seguridad nacional porque se está afectando a una población que ya tiene suficiente presión emocional frente a los retos que tiene por delante.
Confío y mantengo mi fe, como sé que muchos de los compañeros que recibimos tratamiento de hemodiálisis en el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social tres veces a la semana todos los meses del año, en que las autoridades de salud sabrán cumplir con sus deberes para el beneficio de todos los pacientes.
(*) De la Fundación David A. Ocálagan B., que brinda apoyo al paciente de IRCT).
La empresa Edemet-Edechi fue condenada al pago de una indemnización de B/. 3 millones por daños y perjuicios causados al bombero.
Según Elvis, esto incluía el tiempo de cesantía, gastos médicos y la morosidad en el pago de sus obligaciones por el tiempo que estuvo incapacitado.
Sin embargo, José Antonio Brenes, gerente de Servicios Jurídicos de Unión Fenosa, dijo que la empresa nunca fue parte de ese proceso que concluyó ordenándoles el pago de una indemnización.
Es por ello que los abogados recurrieron a un amparo que ordenaba eliminar la sentencia penal y cualquier referencia con la empresa de transmisión eléctrica Metro Oeste S.A.
Descartó que algún funcionario de Unión Fenosa le ofreciera al señor Elvis Oneth Córdoba Quintana la suma de B/.50 mil, como comentó el bombero a este medio.
Además, se mostró sorprendido por las declaraciones de Córdoba porque asegura que se han estado reuniendo con el "camisa roja" para tratar el caso.
Brenes indicó que Unión Fenosa y los dos trabajadores fueron demandados por Córdoba, sin embargo, el caso se encuentra en los tribunales.
Mientras que en su casa preparaban la cena de Año Nuevo, aquel 31 de diciembre de 1999, el bombero presagiaba que algo malo sucedería al día siguiente.
El año pasado Elvis relató a Panamá América que a las 12: 00 de la noche llamó a su esposa y a su madre para felicitarlas. A ambas les dijo que rezaran por él.
Más tarde se dio la alerta y Elvis salió en el carro 96 a sofocar el incendio. En el lugar ya habían carros de extinción de Carrasquilla, Betania y Calidonia.
Entró y salió varias veces del área del siniestro, cargando una línea de manguera de dos y media pulgadas. Posteriormente se le da la orden de instalar una línea al carro 72 (de plataforma).
Cuando ya se disponía a salir del lugar, un chorro de agua tocó la línea primaria del tendido eléctrico.
Fue entonces cuando sufrió la descarga.
Inició como voluntario en la Banda de Cornetas y Tambores en la Zona 11 (Chepo). El presenciar la labor de los "camisas rojas" lo motivó a llenar una solicitud e ingresar a la institución el 1 de agosto de 1996, específicamente en la Guardia Permanente de la Estación Ricardo Arango.
Como paciente de Insuficiencia Renal Crónica Terminal (IRCT), estoy sumamente preocupado por esta situación. Sin embargo, lo que más miedo me da son las especulaciones sin fundamento científico o clínico que están difundiendo algunas personas y organizaciones, incluso por los medios de comunicación social.
No es justo con los familiares, pacientes y el resto de la comunidad continuar con esta ola especulativa en un tema tan delicado como es la salud.
Las autoridades de salud pública deben ser contundentes en sus publicaciones, dar la información oportuna y veraz a los medios de comunicación y a la comunidad en general, para detener a las personas, organizaciones y empresas que tratan de sacar ventaja económica en esta situación tan delicada.
A los panameños nos gusta vivir bien y sanamente, por lo que las autoridades judiciales y de salud son responsables de detener cualquier situación que esté creando zozobras innecesarias en la comunidad sin fundamentos. Esa función sería parte de la seguridad nacional porque se está afectando a una población que ya tiene suficiente presión emocional frente a los retos que tiene por delante.
Confío y mantengo mi fe, como sé que muchos de los compañeros que recibimos tratamiento de hemodiálisis en el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social tres veces a la semana todos los meses del año, en que las autoridades de salud sabrán cumplir con sus deberes para el beneficio de todos los pacientes.
(*) De la Fundación David A. Ocálagan B., que brinda apoyo al paciente de IRCT).
La empresa Edemet-Edechi fue condenada al pago de una indemnización de B/. 3 millones por daños y perjuicios causados al bombero.
Según Elvis, esto incluía el tiempo de cesantía, gastos médicos y la morosidad en el pago de sus obligaciones por el tiempo que estuvo incapacitado.
Sin embargo, José Antonio Brenes, gerente de Servicios Jurídicos de Unión Fenosa, dijo que la empresa nunca fue parte de ese proceso que concluyó ordenándoles el pago de una indemnización.
Es por ello que los abogados recurrieron a un amparo que ordenaba eliminar la sentencia penal y cualquier referencia con la empresa de transmisión eléctrica Metro Oeste S.A.
Descartó que algún funcionario de Unión Fenosa le ofreciera al señor Elvis Oneth Córdoba Quintana la suma de B/.50 mil, como comentó el bombero a este medio.
Además, se mostró sorprendido por las declaraciones de Córdoba porque asegura que se han estado reuniendo con el "camisa roja" para tratar el caso.
Brenes indicó que Unión Fenosa y los dos trabajadores fueron demandados por Córdoba, sin embargo, el caso se encuentra en los tribunales.
Mientras que en su casa preparaban la cena de Año Nuevo, aquel 31 de diciembre de 1999, el bombero presagiaba que algo malo sucedería al día siguiente.
El año pasado Elvis relató a Panamá América que a las 12: 00 de la noche llamó a su esposa y a su madre para felicitarlas. A ambas les dijo que rezaran por él.
Más tarde se dio la alerta y Elvis salió en el carro 96 a sofocar el incendio. En el lugar ya habían carros de extinción de Carrasquilla, Betania y Calidonia.
Entró y salió varias veces del área del siniestro, cargando una línea de manguera de dos y media pulgadas. Posteriormente se le da la orden de instalar una línea al carro 72 (de plataforma).
Cuando ya se disponía a salir del lugar, un chorro de agua tocó la línea primaria del tendido eléctrico.
Fue entonces cuando sufrió la descarga.
Inició como voluntario en la Banda de Cornetas y Tambores en la Zona 11 (Chepo). El presenciar la labor de los "camisas rojas" lo motivó a llenar una solicitud e ingresar a la institución el 1 de agosto de 1996, específicamente en la Guardia Permanente de la Estación Ricardo Arango.