En 48 horas se destruyeron 7,000 años de cultura
Como si la masiva protesta de los europeos ante la guerra contra Irak fuese poco, el saqueo de los tesoros mesopotámicos del Museo Nacional de Bagdad ha desatado una ola de indignación por parte de la comunidad cultural, que recuerda la reacción a las hogueras que consumieron los libros prohibidos por el régimen de Adolfo Hitler.
Un espacio de alivio se sintió con la detención de un técnico de la cadena de televisión Fox cuando éste trataba de introducir a Estados Unidos varios cuadros robados del museo. Los medios informativos europeos se ufanaron en señalar que la Fox pertenece al magnate canadiense Rupert Murdock, uno de los más decididos defensores de la guerra en Irak, a la vez que destacaron que la UNESCO había alertado a las autoridades aduaneras de los países vecinos de Irak de prestar especial atención al equipaje de los viajeros que salen de ese país.
Por otro lado, los aplausos para Washington no duraron. Arqueólogos y directores de museos en distintas capitales europeas, que estiman que fueron sustraídos 170,000 artefactos del museo, descargaron fuertes críticas contra las autoridades militares estadounidenses por no haber intervenido contra los saqueadores. Los expertos rechazaron rotundamente el argumento de los voceros del ejército de Estados Unidos que alegaron: "nuestros marines no tienen la misión de policías" -la misma excusa que se esgrimió cuando, durante la invasión en Panamá en 1989, los soldados estadounidenses permitieron el saqueo de negocios en la Avenida España.
Los expertos estiman que en 48 horas se destruyó una colección arqueológica que representa 7,000 años de la cultura mesopotámica, que en los colegios enseñaron como "la región entre los ríos Tigris y Eufrates, que representa la cuna de la civilización".
En Berlín, el despojo del patrimonio cultural desatado por la guerra en Irak fue duramente denunciado por Daniel Barenboim, una de las figuras más prestigiosas del mundo cultural, como "una tragedia para nuestra civilización". Barenboim, director de la Staatsoper, la más célebre opera de Berlín, así como de la famosa Orquesta Sinfónica de Chicago, se despachó también contra "la patente ilegalidad e insensatez" de la guerra que causó grandes destrucciones en Bagdad, pero que no logró la captura del dictador Saddam Hussein. El músico, que nació en Argentina y conlleva la nacionalidad israelí, dijo haber quedado "atónito" ante la conducta del ejército de Estados Unidos. "Me irritó tremendamente que los soldados americanos consideraron que no estaban en condición de prevenir esta situación," declaró en una entrevista con este periódico. "Sin embargo, evidentemente, tuvieron órdenes de proteger a las instalaciones petrolíferas de Irak. Creo que nos dice algo de la escala de valores que estos días rige en la Casa Blanca".
En contraste, la reacción de los altos funcionarios de la UNESCO, organismo con una responsabilidad directa a la protección de los bienes culturales, fue típicamente más diplomática. Mounir Bouchenaki, secretario general en función de la UNESCO, habló de los saqueos como un "atentado contra la humanidad", pero dejó dudas sobre qué medidas adoptaría la organización para evitar incidentes similares en el futuro.
La UNESCO hace años enfrenta severas reducciones presupuestarias, a la vez que recibe críticas de haber creado una abultada burocracia sin funciones efectivas. En una entrevista publicada por la revista mexicana Proceso, en su número del 6 de abril, Bouchenaki declaró: "No debe olvidarse que una de nuestras mayores responsabilidades es la protección del patrimonio cultural y natural de la Humanidad. Es la razón por la cual expresamos con fuerza nuestra más honda preocupación ante el peligro que corren sitios y monumentos milenarios que abundan en Irak. No defendemos piedras, como a veces se nos acusa hacerlo. Defendemos la memoria y la identidad de un pueblo y, más ampliamente, la herencia cultural invaluable del género humano que alberga ese país hoy bombardeado."
El renombrado arqueólogo argelino, especialista de la época romana en el área del Mediterráneo, no tiene a su alcance ni los medios físicos ni los políticos para llevar a cabo una tarea efectiva en el campo de la protección de sitios si no posee el aval de los gobiernos de las grandes potencias, especialmente del de Estados Unidos. Y la respuesta de ese país, a través de su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, fue tan contundente como breve: "lo lamentamos".
Los médicos veterinarios consultados coincidieron en que no hay datos específicos sobre la cantidad de gatos, porque son muy pocos los que los llevan a control. Sobre la población de gatos en Panamá, el Dr. Nicanor Obaldía III, representante de Panamá ante la Asociación Mundial de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies por Panamá, señala que se calcula sobre la base de que hay un perro por cada 10 habitantes y una fracción de eso sería que por cada millón de habitantes habría 100 mil perros probablemente, y de esa estimación entre 50 y 75 mil serían gatos. "Eso sería una estimación conservadora, porque en Panamá nunca se ha hecho un muestreo del número de animales por casa".
Respecto a la carencia de información agregó que cuando se dio el último Censo de Población en mayo de 2000, la Asociación de Veterinarios solicitó que se incluyera la pregunta tiene usted una mascota y cuántas, porque esto tiene que ver con la salud pública.
El Dr. Obaldía III prefiere llamar a esta enfermedad por Síndrome de Inmunodeficiencia Felina y no SIDA Felino para evitar alarma y confusión en la gente por el hecho de que desconocen la enfermedad y van a comenzar a matar a los gatos y la enfermedad no es transmisible al hombre.
"No hay que alarmarse, existe en todos los gatos del planeta y es probable que todos los felinos incluso, los leones, las panteras, porque ellos se transmiten algunos virus", destacó. Afirmó que no ha visto ningún caso de VIF, pero sí de Leucemia Felina, ese sí es más común.
Al preguntársele si conocía algún estudio en Panamá sobre el VIF manifestó que no, debido a que la tendencia de Salud Animal es hacia los animales de producción. "Sería interesante hacerlo. Todos los estudios son costosos y el Gobierno no tiene dinero para eso", dijo. Recalcó que la enfermedad no está en un área y que habría que hacer un estudio para determinarlo y poder hablar sobre la prevalencia, porque si no hay estudio es pura especulación.
Hay investigaciones cruzadas respecto a la existencia de una vacuna. Información encontrada en internet asegura que científicos de la Universidad de Florida descubrieron una vacuna que previene el contagio en estos animales.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos aprobó su uso comercial y "es el primer producto que está disponible para prevenir la infección viral", declara Jim Rogers, portavoz del Departamento de Agricultura. Esta medicina la fabrica la Fort Dodge Animal Health, una división de la industria farmacéutica Wyeth de Nueva Jersey.
Surge la sospecha cuando presenta muchas infecciones crónicas y se le aplica la prueba que permite detectar la presencia de anticuerpos contra el VIF. La presencia de éstos significa que el gato está infectado. Pese a ello, puede que esté en la fase asintomática de la infección que dura por lo general muchos años y pueden vivir muchos años sin enfermar.
Sin embargo cuando entran a la fase de inmunodeficiencia, presentan numerosas infecciones crónicas y enfermedades denominadas oportunistas que provocan inevitablemente la muerte del gato.
Un espacio de alivio se sintió con la detención de un técnico de la cadena de televisión Fox cuando éste trataba de introducir a Estados Unidos varios cuadros robados del museo. Los medios informativos europeos se ufanaron en señalar que la Fox pertenece al magnate canadiense Rupert Murdock, uno de los más decididos defensores de la guerra en Irak, a la vez que destacaron que la UNESCO había alertado a las autoridades aduaneras de los países vecinos de Irak de prestar especial atención al equipaje de los viajeros que salen de ese país.
Por otro lado, los aplausos para Washington no duraron. Arqueólogos y directores de museos en distintas capitales europeas, que estiman que fueron sustraídos 170,000 artefactos del museo, descargaron fuertes críticas contra las autoridades militares estadounidenses por no haber intervenido contra los saqueadores. Los expertos rechazaron rotundamente el argumento de los voceros del ejército de Estados Unidos que alegaron: "nuestros marines no tienen la misión de policías" -la misma excusa que se esgrimió cuando, durante la invasión en Panamá en 1989, los soldados estadounidenses permitieron el saqueo de negocios en la Avenida España.
Los expertos estiman que en 48 horas se destruyó una colección arqueológica que representa 7,000 años de la cultura mesopotámica, que en los colegios enseñaron como "la región entre los ríos Tigris y Eufrates, que representa la cuna de la civilización".
En Berlín, el despojo del patrimonio cultural desatado por la guerra en Irak fue duramente denunciado por Daniel Barenboim, una de las figuras más prestigiosas del mundo cultural, como "una tragedia para nuestra civilización". Barenboim, director de la Staatsoper, la más célebre opera de Berlín, así como de la famosa Orquesta Sinfónica de Chicago, se despachó también contra "la patente ilegalidad e insensatez" de la guerra que causó grandes destrucciones en Bagdad, pero que no logró la captura del dictador Saddam Hussein. El músico, que nació en Argentina y conlleva la nacionalidad israelí, dijo haber quedado "atónito" ante la conducta del ejército de Estados Unidos. "Me irritó tremendamente que los soldados americanos consideraron que no estaban en condición de prevenir esta situación," declaró en una entrevista con este periódico. "Sin embargo, evidentemente, tuvieron órdenes de proteger a las instalaciones petrolíferas de Irak. Creo que nos dice algo de la escala de valores que estos días rige en la Casa Blanca".
En contraste, la reacción de los altos funcionarios de la UNESCO, organismo con una responsabilidad directa a la protección de los bienes culturales, fue típicamente más diplomática. Mounir Bouchenaki, secretario general en función de la UNESCO, habló de los saqueos como un "atentado contra la humanidad", pero dejó dudas sobre qué medidas adoptaría la organización para evitar incidentes similares en el futuro.
La UNESCO hace años enfrenta severas reducciones presupuestarias, a la vez que recibe críticas de haber creado una abultada burocracia sin funciones efectivas. En una entrevista publicada por la revista mexicana Proceso, en su número del 6 de abril, Bouchenaki declaró: "No debe olvidarse que una de nuestras mayores responsabilidades es la protección del patrimonio cultural y natural de la Humanidad. Es la razón por la cual expresamos con fuerza nuestra más honda preocupación ante el peligro que corren sitios y monumentos milenarios que abundan en Irak. No defendemos piedras, como a veces se nos acusa hacerlo. Defendemos la memoria y la identidad de un pueblo y, más ampliamente, la herencia cultural invaluable del género humano que alberga ese país hoy bombardeado."
El renombrado arqueólogo argelino, especialista de la época romana en el área del Mediterráneo, no tiene a su alcance ni los medios físicos ni los políticos para llevar a cabo una tarea efectiva en el campo de la protección de sitios si no posee el aval de los gobiernos de las grandes potencias, especialmente del de Estados Unidos. Y la respuesta de ese país, a través de su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, fue tan contundente como breve: "lo lamentamos".
Los médicos veterinarios consultados coincidieron en que no hay datos específicos sobre la cantidad de gatos, porque son muy pocos los que los llevan a control. Sobre la población de gatos en Panamá, el Dr. Nicanor Obaldía III, representante de Panamá ante la Asociación Mundial de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies por Panamá, señala que se calcula sobre la base de que hay un perro por cada 10 habitantes y una fracción de eso sería que por cada millón de habitantes habría 100 mil perros probablemente, y de esa estimación entre 50 y 75 mil serían gatos. "Eso sería una estimación conservadora, porque en Panamá nunca se ha hecho un muestreo del número de animales por casa".
Respecto a la carencia de información agregó que cuando se dio el último Censo de Población en mayo de 2000, la Asociación de Veterinarios solicitó que se incluyera la pregunta tiene usted una mascota y cuántas, porque esto tiene que ver con la salud pública.
El Dr. Obaldía III prefiere llamar a esta enfermedad por Síndrome de Inmunodeficiencia Felina y no SIDA Felino para evitar alarma y confusión en la gente por el hecho de que desconocen la enfermedad y van a comenzar a matar a los gatos y la enfermedad no es transmisible al hombre.
"No hay que alarmarse, existe en todos los gatos del planeta y es probable que todos los felinos incluso, los leones, las panteras, porque ellos se transmiten algunos virus", destacó. Afirmó que no ha visto ningún caso de VIF, pero sí de Leucemia Felina, ese sí es más común.
Al preguntársele si conocía algún estudio en Panamá sobre el VIF manifestó que no, debido a que la tendencia de Salud Animal es hacia los animales de producción. "Sería interesante hacerlo. Todos los estudios son costosos y el Gobierno no tiene dinero para eso", dijo. Recalcó que la enfermedad no está en un área y que habría que hacer un estudio para determinarlo y poder hablar sobre la prevalencia, porque si no hay estudio es pura especulación.
Hay investigaciones cruzadas respecto a la existencia de una vacuna. Información encontrada en internet asegura que científicos de la Universidad de Florida descubrieron una vacuna que previene el contagio en estos animales.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos aprobó su uso comercial y "es el primer producto que está disponible para prevenir la infección viral", declara Jim Rogers, portavoz del Departamento de Agricultura. Esta medicina la fabrica la Fort Dodge Animal Health, una división de la industria farmacéutica Wyeth de Nueva Jersey.
Surge la sospecha cuando presenta muchas infecciones crónicas y se le aplica la prueba que permite detectar la presencia de anticuerpos contra el VIF. La presencia de éstos significa que el gato está infectado. Pese a ello, puede que esté en la fase asintomática de la infección que dura por lo general muchos años y pueden vivir muchos años sin enfermar.
Sin embargo cuando entran a la fase de inmunodeficiencia, presentan numerosas infecciones crónicas y enfermedades denominadas oportunistas que provocan inevitablemente la muerte del gato.