En busca de la concertación
La baja calificación dada a Panamá por las empresas evaluadoras de riesgos, debido entre otras cosas, al déficit presupuestario, responsabilidad esta del gobierno anterior, llevó al gobierno actual a presentar su "estrategia económica" y de abrir el tema a amplio debate público.
La necesidad y el deseo de lograr el desarrollo económico del país ha quedado de manifiesto al responder la clase política y los representantes de los diversos sectores de nuestra sociedad con distintas alternativas que buscan la formulación de un plan concertado de reformas sustanciales al fondo de privatización y a las regulaciones fiscales vigentes.
No todas las propuestas coinciden, por supuesto, pero en las posiciones de los distintos dirigentes se deja entrever una flexibilidad que permite, si hay buen manejo de parte del Gobierno Nacional, pueda conseguir un consenso que logre que estas reformas tengan éxito y permiten lo que todos buscamos: el mejoramiento de la calidad de vida de los panameños, especialmente de los pobres.
El Partido Solidaridad y la Bancada Popular presentaron al país una propuesta muy bien elaborada como una alternativa
para lograr una mayoría parlamentaria que lo aprueba, ya que el llamado "Plan Juliao" no cuenta con los votos
necesarios ni en la Comisión de Hacienda ni en el pleno. Básicamente la misma busca, resumiendo esto a los aspectos
conceptuales; lo siguiente:
No utilización del capital del fondo, sino lograr incrementar el mismo y su rentabilidad.
Creación de una junta de síndicos para la administración de estos fondos a la cual se le concederá cierta flexibilidad para la inversión de los mismos que promuevan un rápido y mayor desarrollo del país.
El fondo será incrementado con el traspaso al mismo de las acciones que el Gobierno Nacional tenga en las compañías de servicio público.
Disminución de la deuda pública para que esta guarde relación con el producto interno bruto.
Mejorar el grado de inversión con el cual las empresas evaluadoras califican a Panamá.
Estas compañías para establecer la calificación de un país toman en cuenta varios aspectos:
Estabilidad política;
Seguridad jurídica;
Política fiscal con presupuestos sin déficit, con control del gasto público;
Reducción en el endeudamiento nacional;
Definición clara de las políticas económicas.
El plan que presentó el Ing. Alberto Vallarino, a nombre de la Bancada Popular y del Partido Solidaridad, pretende lograr: un crecimiento económico sostenido, mayor del 4%, disminuir a la mitad el actual nivel de desempleo, reducir la deuda pública para que se estabilice en unos niveles del 3 al 3 1/2 del PIB, realizar una reforma tributaria más equitativa para lograr un mayor equilibrio en la distribución de las riquezas del país, control del gasto público que evite la malversación de los recursos del Estado, tomar la decisión, ya impostergable, de construir el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, realizar las reformas que urgen en la Caja de Seguro Social, elaborar la reforma educativa imprescindible para mejorar la calidad que los avances de la tecnología exigen de nuestros graduados.
Si con ánimo objetivo se analizan las distintas propuestas, se encuentran en ellas aspectos positivos que inclusive, coinciden en muchos de sus planteamientos. Algunas son sólo esquemáticas y otras, como es el caso de la presentada por Solidaridad y la Bancada Popular, son más profundas, más amplias, coherentes en sus distintos puntos y a nuestro parecer, muy viable su aprobación.
Toca, pues, al Gobierno Nacional, en especial al ministro Víctor Juliao, que ha invitado a este debate, a buscar esa concertación, que todos aplaudiríamos, que logre una verdadera política integral de desarrollo económico, que es necesaria.
Hay cosas tan trascendentales para el país, como lo son estas reformas, que requieren desprendimiento y no mezquindad, ni egoísmo sectario
La necesidad y el deseo de lograr el desarrollo económico del país ha quedado de manifiesto al responder la clase política y los representantes de los diversos sectores de nuestra sociedad con distintas alternativas que buscan la formulación de un plan concertado de reformas sustanciales al fondo de privatización y a las regulaciones fiscales vigentes.
No todas las propuestas coinciden, por supuesto, pero en las posiciones de los distintos dirigentes se deja entrever una flexibilidad que permite, si hay buen manejo de parte del Gobierno Nacional, pueda conseguir un consenso que logre que estas reformas tengan éxito y permiten lo que todos buscamos: el mejoramiento de la calidad de vida de los panameños, especialmente de los pobres.
El Partido Solidaridad y la Bancada Popular presentaron al país una propuesta muy bien elaborada como una alternativa
para lograr una mayoría parlamentaria que lo aprueba, ya que el llamado "Plan Juliao" no cuenta con los votos
necesarios ni en la Comisión de Hacienda ni en el pleno. Básicamente la misma busca, resumiendo esto a los aspectos
conceptuales; lo siguiente:
No utilización del capital del fondo, sino lograr incrementar el mismo y su rentabilidad.
Creación de una junta de síndicos para la administración de estos fondos a la cual se le concederá cierta flexibilidad para la inversión de los mismos que promuevan un rápido y mayor desarrollo del país.
El fondo será incrementado con el traspaso al mismo de las acciones que el Gobierno Nacional tenga en las compañías de servicio público.
Disminución de la deuda pública para que esta guarde relación con el producto interno bruto.
Mejorar el grado de inversión con el cual las empresas evaluadoras califican a Panamá.
Estas compañías para establecer la calificación de un país toman en cuenta varios aspectos:
Estabilidad política;
Seguridad jurídica;
Política fiscal con presupuestos sin déficit, con control del gasto público;
Reducción en el endeudamiento nacional;
Definición clara de las políticas económicas.
El plan que presentó el Ing. Alberto Vallarino, a nombre de la Bancada Popular y del Partido Solidaridad, pretende lograr: un crecimiento económico sostenido, mayor del 4%, disminuir a la mitad el actual nivel de desempleo, reducir la deuda pública para que se estabilice en unos niveles del 3 al 3 1/2 del PIB, realizar una reforma tributaria más equitativa para lograr un mayor equilibrio en la distribución de las riquezas del país, control del gasto público que evite la malversación de los recursos del Estado, tomar la decisión, ya impostergable, de construir el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, realizar las reformas que urgen en la Caja de Seguro Social, elaborar la reforma educativa imprescindible para mejorar la calidad que los avances de la tecnología exigen de nuestros graduados.
Si con ánimo objetivo se analizan las distintas propuestas, se encuentran en ellas aspectos positivos que inclusive, coinciden en muchos de sus planteamientos. Algunas son sólo esquemáticas y otras, como es el caso de la presentada por Solidaridad y la Bancada Popular, son más profundas, más amplias, coherentes en sus distintos puntos y a nuestro parecer, muy viable su aprobación.
Toca, pues, al Gobierno Nacional, en especial al ministro Víctor Juliao, que ha invitado a este debate, a buscar esa concertación, que todos aplaudiríamos, que logre una verdadera política integral de desarrollo económico, que es necesaria.
Hay cosas tan trascendentales para el país, como lo son estas reformas, que requieren desprendimiento y no mezquindad, ni egoísmo sectario