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En busca del visto bueno de Washington


Días atrás vimos cómo siguen vigentes las viejas prácticas, en las cuales nuestros políticos debían obtener el salvo conducto de la alta sociedad norteamericana para poder aspirar a gobernar nuestra pequeña nación. Esas prácticas, que eran cosas del pasado, aún se mantienen.

Siempre en Panamá ha existido el predominio norteamericano en la escogencia de nuestros mandatarios, situación que hemos experimentado desde nuestra independencia. Solamente en el período del proceso Revolucionario, que dirigió Omar Torrijos, se gobernó manteniendo una alianza con los sectores marginados y un gran distanciamiento del Pentágono estadounidense. Ese alejamiento le valió el respeto en las huestes americanas. El General siempre exigió que nuestras relaciones con el gobierno de Washington fueran de pie, o quizás muerto... ¡pero nunca de rodillas! Esa actitud le permitió darle respuesta a los grandes problemas sociales que existían en la época. Ha sido el único gobierno que le ha dado respuesta concreta a los diferentes sectores sociales del país.

En esta época es fácil prever que ninguno de los actuales aspirantes al solio presidencial -con la excepción de Juan Carlos Navarro, quien sí ha sido el único que se ha rodeado de un verdadero equipo de trabajo dispuesto a la retoma del ideario de Omar para encontrar soluciones concretas a la problemática social-, podrá darle respuesta a los gravísimos problemas que existen en nuestra nación por compromisos adquiridos de antemano con la oligarquía estadounidense.

Es importante analizar la situación en que presentan a Balbina Herrera como la candidata de los sectores populares, pero al parecer ella no soportó el peso de ese liderazgo que requería de mucha valentía y compromiso para poder sacar adelante al sector marginado de la sociedad, y prefirió pactar con los ricos norteamericanos, lo que deja establecido, desde ya, que de ganar la pre candidata la Presidencia de la República, seguiremos recibiendo directrices de Washington (EE.UU.), que siempre nos ha inculcado modelos que sólo han traído hambre y miseria a nuestros pueblos .

El otro candidato, Ricardo Martinelli, también, en días anteriores, fue a buscar la venia de los amos gringos. E

El deseo de alcanzar la más alta magistratura de la nación hace que muchos candidatos políticos olviden que el compromiso es con los pobres y humildes; que el compromiso es erradicar la pobreza, de la cual dicen conocer; pero parece que es más importante para ellos responder a la exigencias de los norteamericanos que al compromiso con los pobres panameños.

practico20@hotmail.com

101 años de Panamá América

 
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