En El Pailón: temen morir ahogados
Unas 20 familias en la comunidad de El Pailón, en calle quinta del corregimiento de Juan Díaz, "temen morir ahogados" porque a que han vuelto a revivir la trágica experiencia de las inundaciones tras el último desbordamiento del río Juan Díaz, registrado el 31 de diciembre del año pasado.
El caserío está a orillas del río Juan Díaz y recibe el nombre de El Pailón ya que así se llamaba un balneario que funcionaba en el lugar en la década de los sesenta cuando el río era muy visitado por bañistas.
La gente de El Pailón creía que lo de las inundaciones ya eran cosas del pasado debido a los tres dragados que ha recibido el río Juan Díaz. La última vez que se inundaron fue el 27 de julio de 1997.
No obstante, para su sorpresa a finales del 2000 volvieron a inundarse.
"El río se creció como nunca antes en muchos años y las corrientes buscaron para las casas", explicó la señora Rufina de Acevedo con 15 años de residir en el sitio.
Los estragos de aquella crecida todavía quedan ya que se observan los niveles hasta donde llegaron las aguas en las casas.
"Todos nos preguntamos por qué nos inundamos de nuevo ", acotó Acevedo, quien no demoró en señalar la razón por la cual ellos sospechan de que el río se crece cuando llueve fuerte.
Acevedo señaló que unos trabajos de movimiento de tierra que se realizan río arriba por parte de una empresa particular a pocos metros de la comunidad son los que provocaron la nueva inundación.
"Nosotros sospechamos que las nuevas inundaciones son por esos trabajos ya que le están quitando la tierra al río que nos servía de protección cuando aumenta su cauce por las lluvias", explicó la moradora.
Se observó que los equipos de trabajo están bajando un cerro de tierra a orillas del cauce del río y que sirve de protección a la comunidad ante las crecidas ya que obliga a que la corriente busque hacia la otra costa del río.
"Tenemos mucho miedo porque ahora cuando el río crece las aguas viene directamente hacia las casas", comentó otra moradora con 25 años de residir en el lugar.
Los vecinos solicitan que les informen la magnitud de los trabajos que se realizan ya que desconocen por completo de qué se trata y cómo se afectarán sus casas.
Unos hablan de que extraoficialmente les han comunicado que construirán un complejo habitacional y otros señalan de que se trata de la construcción de un centro comercial que se extenderá hasta la avenida José Agustín Arango.
Lo cierto, es que los residentes de El Pailón tienen mucho temor de que cuando vuelvan las fuertes lluvias, como las registrada a fin del año 2000, puedan repetirse inundaciones más trágicas.
La señora Emperatriz Jaén Morales, con 45 años de vivir allí, comentó que antes de los trabajos cuando el río crecía las corrientes buscaban hacia la otra orilla, pero ahora las aguas buscaron de frente hacia las casas y subieron a un nivel más alto que en otras ocasiones.
Indicó que los ingenieros del proyecto observaron la crecida que se registró a fin de año y se mostraron preocupados porque desconocían que el río llegará a los niveles que vieron.
"Ellos pueden saber mucho de ingeniería, pero no conocen este río más que nosotros que los hemos visto por muchos años", señaló Jaén Morales.
Manifestó que luego de las inundaciones pasadas uno de los ingenieros comentó que ellos creían que se trataba de una quebrada.
"No conocen ni que es lo que están haciendo ni el lugar donde están trabajando", denunció la moradora.
Recordó que en 1965 se registró el desbordamiento más grande cuando el río llegó hasta la Iglesia del Carmen atravesando la vía José Agustín Arango. Otra inundación que recuerda fue la de julio de 1997.
Los residentes de El Pailón están muy duchos en saber qué hacer cada vez que ocurren inundaciones.
Toman sus hijos más pequeños y los enseres para llevarlos a sitios más altos cada vez que hay fuertes lluvias.
Muchos han construidos casas de dos pisos y con varios metros de altura sobre la tierra para tratar de salvarse de las crecidas del río de Juan Díaz.
No obstante, ahora tienen más temor ya que consideran que con una nueva crecida el río no les dará mucho tiempo de ponerse a salvo debido a que ahora las corrientes pasarán muy cerca de sus casas.
"Los que más me preocupa a mí son los niños", expresó la señora Mireya una de las más anciana de la comunidad.
Isidro González con 40 años de vivir en El Pailón, aseguró que los trabajos de movimiento de tierra han puesto en peligro las vidas de todos los residentes de la comunidad porque prácticamente los han dejado desprotegido a quitarles los cerros de tierra que estaban cerca del río.
Reiteró que el invierno venidero será de mucho temor para los residentes ya que quedarán a merced de las crecidas que se registren.
Solicitó a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y del Sistema Nacional de Protección Civil a que se pronuncien sobre está situación ya que no pueden permitir trabajos que afecten a los que tienen más años de vivir en el lugar.
Pero los moradores no se han quedado en el silencio ante tal situación. Se entrevistaron con el representante de Juan Díaz, Sergio Gómez, quien les solicitó que reunieran firmas de los residentes para entregarle una misiva al ministro de Obras Públicas por medio de la cual se denunciaría la situación.
Los residentes de El Pailón ya hablan de la necesidad de formar un comité de vecinos para enfrentar la situación que se les presenta y para la próxima semana tienen programada una reunión al respecto.
Una vecina se mostró pesimista en cuanto a lograr detener esa construcción porque a su juicio en Panamá el que "tiene plata es el que manda". " El que más harina tiene es el que más saliva traga", dijo la vecina.
Pero otra le respondió que no pensara de esa manera porque " si los chiquitos nos unimos hacemos sentir al grande pequeñito".
Lo cierto, es que los residentes de El Pailón debaten sobre la manera en que enfrentarán una batalla por detener una construcción que atenta contra sus vidas.
El caserío está a orillas del río Juan Díaz y recibe el nombre de El Pailón ya que así se llamaba un balneario que funcionaba en el lugar en la década de los sesenta cuando el río era muy visitado por bañistas.
La gente de El Pailón creía que lo de las inundaciones ya eran cosas del pasado debido a los tres dragados que ha recibido el río Juan Díaz. La última vez que se inundaron fue el 27 de julio de 1997.
No obstante, para su sorpresa a finales del 2000 volvieron a inundarse.
"El río se creció como nunca antes en muchos años y las corrientes buscaron para las casas", explicó la señora Rufina de Acevedo con 15 años de residir en el sitio.
Los estragos de aquella crecida todavía quedan ya que se observan los niveles hasta donde llegaron las aguas en las casas.
"Todos nos preguntamos por qué nos inundamos de nuevo ", acotó Acevedo, quien no demoró en señalar la razón por la cual ellos sospechan de que el río se crece cuando llueve fuerte.
Acevedo señaló que unos trabajos de movimiento de tierra que se realizan río arriba por parte de una empresa particular a pocos metros de la comunidad son los que provocaron la nueva inundación.
"Nosotros sospechamos que las nuevas inundaciones son por esos trabajos ya que le están quitando la tierra al río que nos servía de protección cuando aumenta su cauce por las lluvias", explicó la moradora.
Se observó que los equipos de trabajo están bajando un cerro de tierra a orillas del cauce del río y que sirve de protección a la comunidad ante las crecidas ya que obliga a que la corriente busque hacia la otra costa del río.
"Tenemos mucho miedo porque ahora cuando el río crece las aguas viene directamente hacia las casas", comentó otra moradora con 25 años de residir en el lugar.
Los vecinos solicitan que les informen la magnitud de los trabajos que se realizan ya que desconocen por completo de qué se trata y cómo se afectarán sus casas.
Unos hablan de que extraoficialmente les han comunicado que construirán un complejo habitacional y otros señalan de que se trata de la construcción de un centro comercial que se extenderá hasta la avenida José Agustín Arango.
Lo cierto, es que los residentes de El Pailón tienen mucho temor de que cuando vuelvan las fuertes lluvias, como las registrada a fin del año 2000, puedan repetirse inundaciones más trágicas.
La señora Emperatriz Jaén Morales, con 45 años de vivir allí, comentó que antes de los trabajos cuando el río crecía las corrientes buscaban hacia la otra orilla, pero ahora las aguas buscaron de frente hacia las casas y subieron a un nivel más alto que en otras ocasiones.
Indicó que los ingenieros del proyecto observaron la crecida que se registró a fin de año y se mostraron preocupados porque desconocían que el río llegará a los niveles que vieron.
"Ellos pueden saber mucho de ingeniería, pero no conocen este río más que nosotros que los hemos visto por muchos años", señaló Jaén Morales.
Manifestó que luego de las inundaciones pasadas uno de los ingenieros comentó que ellos creían que se trataba de una quebrada.
"No conocen ni que es lo que están haciendo ni el lugar donde están trabajando", denunció la moradora.
Recordó que en 1965 se registró el desbordamiento más grande cuando el río llegó hasta la Iglesia del Carmen atravesando la vía José Agustín Arango. Otra inundación que recuerda fue la de julio de 1997.
Los residentes de El Pailón están muy duchos en saber qué hacer cada vez que ocurren inundaciones.
Toman sus hijos más pequeños y los enseres para llevarlos a sitios más altos cada vez que hay fuertes lluvias.
Muchos han construidos casas de dos pisos y con varios metros de altura sobre la tierra para tratar de salvarse de las crecidas del río de Juan Díaz.
No obstante, ahora tienen más temor ya que consideran que con una nueva crecida el río no les dará mucho tiempo de ponerse a salvo debido a que ahora las corrientes pasarán muy cerca de sus casas.
"Los que más me preocupa a mí son los niños", expresó la señora Mireya una de las más anciana de la comunidad.
Isidro González con 40 años de vivir en El Pailón, aseguró que los trabajos de movimiento de tierra han puesto en peligro las vidas de todos los residentes de la comunidad porque prácticamente los han dejado desprotegido a quitarles los cerros de tierra que estaban cerca del río.
Reiteró que el invierno venidero será de mucho temor para los residentes ya que quedarán a merced de las crecidas que se registren.
Solicitó a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y del Sistema Nacional de Protección Civil a que se pronuncien sobre está situación ya que no pueden permitir trabajos que afecten a los que tienen más años de vivir en el lugar.
Pero los moradores no se han quedado en el silencio ante tal situación. Se entrevistaron con el representante de Juan Díaz, Sergio Gómez, quien les solicitó que reunieran firmas de los residentes para entregarle una misiva al ministro de Obras Públicas por medio de la cual se denunciaría la situación.
Los residentes de El Pailón ya hablan de la necesidad de formar un comité de vecinos para enfrentar la situación que se les presenta y para la próxima semana tienen programada una reunión al respecto.
Una vecina se mostró pesimista en cuanto a lograr detener esa construcción porque a su juicio en Panamá el que "tiene plata es el que manda". " El que más harina tiene es el que más saliva traga", dijo la vecina.
Pero otra le respondió que no pensara de esa manera porque " si los chiquitos nos unimos hacemos sentir al grande pequeñito".
Lo cierto, es que los residentes de El Pailón debaten sobre la manera en que enfrentarán una batalla por detener una construcción que atenta contra sus vidas.