En el umbral de las elecciones
Estamos ya a un paso de las elecciones. Poco es el tiempo que nos resta para que los panameños escojamos el candidato que deseamos gobierne el país en este primer período presidencial del nuevo siglo que se inicia el 31 de diciembre del año 2000. Todo parece ser que la ciudadanía se encuentra profundamente dividida, de acuerdo con las intenciones de voto que han señalado las diferentes encuestas de opinión. Lo cierto es que parece que entre los tres candidatos, a medida que se aproximan las elecciones, habrá un triple empate y, habida cuenta de ello, visualizamos que el triunfador no será por amplio margen. El resultado del dos de mayo será sorpresivo para muchos. Evidentemente que el tiempo favorece al Ingeniero Alberto Vallarino quien cada vez mejora su posición en la aceptación del electorado y no así al resto de los otros candidatos que han llegado a su tope y están en franca decadencia por el desgaste sufrido. Dicen que todo lo que sube baja, pues ese es el caso de Martín y Mireya. Ambos están en franco descenso pues su discurso, para muchos, ha carecido de sustento válido.
Entre los correligionarios de Vallarino existe confianza en que conseguirá el triunfo y cuando vemos a los otros candidatos dirigir sus ataques contra él, es señal evidente de que han comenzado a sentir su arrollador avance.
Se equivocan aquellos que opinan que ya el electorado ha decidido por quién votará. Eso podrá ser cierto en cuanto algunos votos del PRD, no todos, como quedó demostrado en el referéndum y los votos de los arnulfistas que son votos que viven del pasado. El candidato Vallarino ha sacudido conciencias y ha hecho ver muchas cosas a la ciudadanía convirtiéndose en un candidato de cuidado, de allí que sus posibilidades aumentan a diario para desconcierto de sus adversarios.
Los panameños ciertamente hemos denotado responsabilidad ciudadana cuando hemos tenido que emitir nuestro voto y este dos de mayo no será la excepción. Una vez más tenemos que concurrir a votar y debemos hacerlo sin otra consideración que no sea el bienestar del país. Votaremos por el mejor.
Por primera vez se ha presentado en una contienda electoral un candidato que además de capacidad denota voluntad de trabajar en beneficio del país lo que es algo que debemos aprovechar. El Ingeniero Alberto Vallarino, sin ambages de ninguna clase nos ha dicho, en forma reiterativa, cuáles son sus planes y plataforma de trabajo y se ha dedicado a divulgarlo en las tribunas que ha tenido oportunidad. Se ha presentado a la contienda electoral siendo portador de un mensaje de trabajo y esperanza para muchos panameños, contrario a sus contrincantes acostumbrados al discurso electorero, a la emisión de estribillos y frases huecas sin ningún contenido real y sólo han atinado a tratar de sabotear los proyectos del candidato Vallarino, con lo que han dado sobrada muestra de falta de sensibilidad social.
Ninguno de los restantes candidatos a la Presidencia de la República ha tenido la motivación sincera de hacer ofrecimientos sociales en beneficio del pueblo, por más que dicen que provienen del pueblo y que conocen sus necesidades. Puede que las conozcan, pero ello no es suficiente, se requiere capacidad y la voluntad de solucionar los problemas que es lo que no hemos visto en el PRD ni en los arnulfistas. Ambos han gobernado contra los intereses populares, imponiendo a la población medidas de las IFIs para ganarse su beneplácito y ser acreedores a préstamos para la construcción de obras, todas muy cuestionadas. Son más los casos que registra la historia de gobernantes que provienen del pueblo y que le dan la espalda, que los que gobiernan en su beneficio. Por algo dice el adagio que no existe peor cuña que aquella que proviene del mismo palo.
Candidatos y presidentes capaces han existido, pero han carecido de la voluntad de trabajar por las mayorías, atendiendo precepto constitucional que así lo instituye. Las propuestas del Ingeniero Vallarino obedecen a su profundo sentido de justicia social, por más que quieran endilgarle un sentimiento contrario. Por ello es que lo estamos apoyando y ya nos corresponderá, desde este mismo espacio, fiscalizar su desempeño cuando sea Presidente de la República y abogar por el cumplimiento de cada una de las medidas que ha prometido efectuar durante su gobierno. Ojalá que los panameños no desaprovechemos esta oportunidad.
Entre los correligionarios de Vallarino existe confianza en que conseguirá el triunfo y cuando vemos a los otros candidatos dirigir sus ataques contra él, es señal evidente de que han comenzado a sentir su arrollador avance.
Se equivocan aquellos que opinan que ya el electorado ha decidido por quién votará. Eso podrá ser cierto en cuanto algunos votos del PRD, no todos, como quedó demostrado en el referéndum y los votos de los arnulfistas que son votos que viven del pasado. El candidato Vallarino ha sacudido conciencias y ha hecho ver muchas cosas a la ciudadanía convirtiéndose en un candidato de cuidado, de allí que sus posibilidades aumentan a diario para desconcierto de sus adversarios.
Los panameños ciertamente hemos denotado responsabilidad ciudadana cuando hemos tenido que emitir nuestro voto y este dos de mayo no será la excepción. Una vez más tenemos que concurrir a votar y debemos hacerlo sin otra consideración que no sea el bienestar del país. Votaremos por el mejor.
Por primera vez se ha presentado en una contienda electoral un candidato que además de capacidad denota voluntad de trabajar en beneficio del país lo que es algo que debemos aprovechar. El Ingeniero Alberto Vallarino, sin ambages de ninguna clase nos ha dicho, en forma reiterativa, cuáles son sus planes y plataforma de trabajo y se ha dedicado a divulgarlo en las tribunas que ha tenido oportunidad. Se ha presentado a la contienda electoral siendo portador de un mensaje de trabajo y esperanza para muchos panameños, contrario a sus contrincantes acostumbrados al discurso electorero, a la emisión de estribillos y frases huecas sin ningún contenido real y sólo han atinado a tratar de sabotear los proyectos del candidato Vallarino, con lo que han dado sobrada muestra de falta de sensibilidad social.
Ninguno de los restantes candidatos a la Presidencia de la República ha tenido la motivación sincera de hacer ofrecimientos sociales en beneficio del pueblo, por más que dicen que provienen del pueblo y que conocen sus necesidades. Puede que las conozcan, pero ello no es suficiente, se requiere capacidad y la voluntad de solucionar los problemas que es lo que no hemos visto en el PRD ni en los arnulfistas. Ambos han gobernado contra los intereses populares, imponiendo a la población medidas de las IFIs para ganarse su beneplácito y ser acreedores a préstamos para la construcción de obras, todas muy cuestionadas. Son más los casos que registra la historia de gobernantes que provienen del pueblo y que le dan la espalda, que los que gobiernan en su beneficio. Por algo dice el adagio que no existe peor cuña que aquella que proviene del mismo palo.
Candidatos y presidentes capaces han existido, pero han carecido de la voluntad de trabajar por las mayorías, atendiendo precepto constitucional que así lo instituye. Las propuestas del Ingeniero Vallarino obedecen a su profundo sentido de justicia social, por más que quieran endilgarle un sentimiento contrario. Por ello es que lo estamos apoyando y ya nos corresponderá, desde este mismo espacio, fiscalizar su desempeño cuando sea Presidente de la República y abogar por el cumplimiento de cada una de las medidas que ha prometido efectuar durante su gobierno. Ojalá que los panameños no desaprovechemos esta oportunidad.