En guerra avisada...
A medida que pasa el tiempo y se escuchan o leen testimonios de los principales allegados al actual Presidente de la Asamblea Nacional, resulta cada vez más inverosímil que hayan preferido poner en juego el prestigio y fortalecimiento comercial del país, bajo los conceptos de soberanía y autodeterminación, altamente distorsionados a conveniencia del partido político gobernante. Recordemos que esos mismos conceptos fueron utilizados por Noriega para aferrarse al poder e irrespetar la voluntad popular.
No tratamos de cuestionar la aptitud de Pedro Miguel González como Diputado, sus virtudes o defectos, su capacidad o su supuesta mente brillante. Lo que es inadmisible es que se diga a estas alturas que no se imaginaban que la reacción de Estados Unidos iba a ser tan fuerte; como aparentemente tampoco se imaginaron que un día de diciembre de 1989, ante los actos descabellados de un Noriega que ellos mismos apoyaban, Panamá iba a ser invadido por Estados Unidos.
Cuando está en juego la majestad de la Patria debe prevalecer el desprendimiento y el sentido común. Nadie cuestiona la legalidad ni la soberanía de un órgano del Estado en elegir al presidente que le de la gana. Lo cuestionable es que a sabiendas de las consecuencias negativas en contra de la nación misma, se haya actuado dizque por "principios" para supuestamente no "regresar a esa etapa en que los dirigentes tenían viabilidad solo si contaban con el beneplácito de EU". Esto no es más que un lenguaje gastado y pasado de moda.
Gústenos o no, existe un encauzamiento en los Estados Unidos por asesinato, independientemente del fallo absolutorio en Panamá. Y lo sorprendente es que así como el gobierno panameño ha respetado la supuesta opción de los gringos en mandar a Noriega a Francia o traerlo a Panamá, lo que es altamente cuestionable, ahora resulta que esos mismos gringos no pueden ni deben considerar "inaceptable e intolerable" la elección de Pedro Miguel González.
La elección de González sí es un acto soberano y exclusivo de la República de Panamá. Pero el mismo debió darse dentro de un marco de visión de país, y no estrictamente dentro de un concepto político partidista en detrimento del Estado nacional.
No Asesine el Amor: Recordemos algunas maneras de matar el amor sólo para no cometerlas. No felicitar ni alabar: La gente necesita tanto de la felicitación y la alabanza como del aire para vivir. No ser solidario: Las personas que no vibran ante el sufrimiento ajeno, que no les importa nada lo que les pasa a los demás, van destruyendo el amor, se van quedando solos. Es un suicidio lento y los lleva a convertirse en piedras insensibles. También se mata el amor pidiendo y exigiendo sin dedicarse a dar o sacrificarse.
Para ganar la amistad y el amor es necesario interesarse en los demás. Se mata el amor no manifestando que amamos. No basta con amar; es necesario que los demás se den cuenta que, en verdad, los amamos. Cuando el amor es verdadero, tiene que manifestarse externamente de alguna manera. Si no se manifiesta, probablemente se está apagando. También se asesina el amor descuidando los pequeños detalles. Cuantas más pequeñas sean las astillas de leña, más fácilmente haremos la llamarada de la gran hoguera; cuantos más pequeños detalles prodiguemos, más crecerá nuestro amor y el amor que vamos a recibir.
¡Qué lindo es vivir atendiendo a la gente con amor y un sincero deseo de que las personas sean felices. Queremos que usted sea maravilloso, bueno, alegre, pleno y todo esto se puede con Dios, porque ¡Con Él, somos invencibles!
La Ley No. 19 del 5 de junio de 2007, que regula el ejercicio del oficio profesional de salvamento acuático, regula el uso de las piscinas públicas municipales y privadas.
Mediante una reglamentación se establece que dentro de las aguas pueden estar un máximo de 30 personas y que de cada 12 niños o jóvenes habrá un instructor. En ocasiones ese número se supera.
Se gestiona una ley para regular el uso de las piscinas públicas y privadas.
Así lo establece el decreto 382 del 24 de agosto de 1964, por el cual se dictan disposiciones de carácter sanitario y de seguridad en relación con establecimientos turísticos.
Se tiene que inspeccionar la clorificación del agua para que no existan bacterias dentro de la tina. Esta deberá contener en todo momento una concentración de cloro residual mínima de 0.5 partes por millón y 1.0 como máxima.
Una concentración no menor de 50 partes por millón de cloro residual, deben tener los lavapies a la salida de los vestidores. Su uso es obligatorio.
La Ley No. 19 de 2007 establece en el artículo 21 la amonestación escrita y multas por incumplimiento de las condiciones de seguridad en las piscinas.
Hay multas de B/.100 a B/.250 por la primera reincidencia en la falta. Posteriormente citación, un máximo de sanción de B/.1, 000 y el cierre de operación de las instalaciones por insistencia en la irregularidad.
Anualmente las piscinas son utilizadas por unas 100 mil personas. La de Pueblo Nuevo es rehabilitada a un costo de B/.80 mil, la de Plaza Amador por B/. 4 mil y en la de Santa Ana se usaron B/.65 para cambiar el zinc de las gradas, reparar filtraciones, etc.
Las otras piscinas están ubicadas en El Chorrillo, San Francisco y dos en Betania.
Un agua mal tratada en una piscina pública puede ocasionar problemas dermatológicos (infecciones) y esa agua contaminada, si es ingerida, puede traer complicaciones gastrointestinales, señaló Lucas López, director de la Región Metropolitana de Salud.
Allí no acaba todo, pues en niños y adultos se pueden presentar problemas en el oído.
López explicó que el uso de las aguas debe ser sistemático, dependiendo de las normas.
"Periódicamente se toman muestras de las aguas de las piscinas para conocer los niveles de cloro y bacterias", afirmó.
En tanto, el ex director de la región de Salud de San Miguelito, Jorge Gamboa Arosemena, dijo que se debe aplicar cloro en proporción al volumen de agua que tiene que desinfectar.
Añadió que las personas antes de introducirse a las piscinas deben bañarse, para incorporar la menor cantidad de agentes como bacterias.
Es recomendable un baño previo con agua y jabón y posteriormente hacer lo mismo, ducharse para quitarse el exceso de cloro que tienen las piscinas, pues si éste se queda en el cuerpo, puede irritar la piel".
No tratamos de cuestionar la aptitud de Pedro Miguel González como Diputado, sus virtudes o defectos, su capacidad o su supuesta mente brillante. Lo que es inadmisible es que se diga a estas alturas que no se imaginaban que la reacción de Estados Unidos iba a ser tan fuerte; como aparentemente tampoco se imaginaron que un día de diciembre de 1989, ante los actos descabellados de un Noriega que ellos mismos apoyaban, Panamá iba a ser invadido por Estados Unidos.
Cuando está en juego la majestad de la Patria debe prevalecer el desprendimiento y el sentido común. Nadie cuestiona la legalidad ni la soberanía de un órgano del Estado en elegir al presidente que le de la gana. Lo cuestionable es que a sabiendas de las consecuencias negativas en contra de la nación misma, se haya actuado dizque por "principios" para supuestamente no "regresar a esa etapa en que los dirigentes tenían viabilidad solo si contaban con el beneplácito de EU". Esto no es más que un lenguaje gastado y pasado de moda.
Gústenos o no, existe un encauzamiento en los Estados Unidos por asesinato, independientemente del fallo absolutorio en Panamá. Y lo sorprendente es que así como el gobierno panameño ha respetado la supuesta opción de los gringos en mandar a Noriega a Francia o traerlo a Panamá, lo que es altamente cuestionable, ahora resulta que esos mismos gringos no pueden ni deben considerar "inaceptable e intolerable" la elección de Pedro Miguel González.
La elección de González sí es un acto soberano y exclusivo de la República de Panamá. Pero el mismo debió darse dentro de un marco de visión de país, y no estrictamente dentro de un concepto político partidista en detrimento del Estado nacional.
No Asesine el Amor: Recordemos algunas maneras de matar el amor sólo para no cometerlas. No felicitar ni alabar: La gente necesita tanto de la felicitación y la alabanza como del aire para vivir. No ser solidario: Las personas que no vibran ante el sufrimiento ajeno, que no les importa nada lo que les pasa a los demás, van destruyendo el amor, se van quedando solos. Es un suicidio lento y los lleva a convertirse en piedras insensibles. También se mata el amor pidiendo y exigiendo sin dedicarse a dar o sacrificarse.
Para ganar la amistad y el amor es necesario interesarse en los demás. Se mata el amor no manifestando que amamos. No basta con amar; es necesario que los demás se den cuenta que, en verdad, los amamos. Cuando el amor es verdadero, tiene que manifestarse externamente de alguna manera. Si no se manifiesta, probablemente se está apagando. También se asesina el amor descuidando los pequeños detalles. Cuantas más pequeñas sean las astillas de leña, más fácilmente haremos la llamarada de la gran hoguera; cuantos más pequeños detalles prodiguemos, más crecerá nuestro amor y el amor que vamos a recibir.
¡Qué lindo es vivir atendiendo a la gente con amor y un sincero deseo de que las personas sean felices. Queremos que usted sea maravilloso, bueno, alegre, pleno y todo esto se puede con Dios, porque ¡Con Él, somos invencibles!
La Ley No. 19 del 5 de junio de 2007, que regula el ejercicio del oficio profesional de salvamento acuático, regula el uso de las piscinas públicas municipales y privadas.
Mediante una reglamentación se establece que dentro de las aguas pueden estar un máximo de 30 personas y que de cada 12 niños o jóvenes habrá un instructor. En ocasiones ese número se supera.
Se gestiona una ley para regular el uso de las piscinas públicas y privadas.
Así lo establece el decreto 382 del 24 de agosto de 1964, por el cual se dictan disposiciones de carácter sanitario y de seguridad en relación con establecimientos turísticos.
Se tiene que inspeccionar la clorificación del agua para que no existan bacterias dentro de la tina. Esta deberá contener en todo momento una concentración de cloro residual mínima de 0.5 partes por millón y 1.0 como máxima.
Una concentración no menor de 50 partes por millón de cloro residual, deben tener los lavapies a la salida de los vestidores. Su uso es obligatorio.
La Ley No. 19 de 2007 establece en el artículo 21 la amonestación escrita y multas por incumplimiento de las condiciones de seguridad en las piscinas.
Hay multas de B/.100 a B/.250 por la primera reincidencia en la falta. Posteriormente citación, un máximo de sanción de B/.1, 000 y el cierre de operación de las instalaciones por insistencia en la irregularidad.
Anualmente las piscinas son utilizadas por unas 100 mil personas. La de Pueblo Nuevo es rehabilitada a un costo de B/.80 mil, la de Plaza Amador por B/. 4 mil y en la de Santa Ana se usaron B/.65 para cambiar el zinc de las gradas, reparar filtraciones, etc.
Las otras piscinas están ubicadas en El Chorrillo, San Francisco y dos en Betania.
Anualmente las piscinas son utilizadas por unas 100 mil personas. La de Pueblo Nuevo es rehabilitada a un costo de B/.80 mil, la de Plaza Amador por B/. 4 mil y en la de Santa Ana se usaron B/.65 para cambiar el zinc de las gradas, reparar filtraciones, etc.
Las otras piscinas están ubicadas en El Chorrillo, San Francisco y dos en Betania.
Un agua mal tratada en una piscina pública puede ocasionar problemas dermatológicos (infecciones) y esa agua contaminada, si es ingerida, puede traer complicaciones gastrointestinales, señaló Lucas López, director de la Región Metropolitana de Salud.
Allí no acaba todo, pues en niños y adultos se pueden presentar problemas en el oído.
López explicó que el uso de las aguas debe ser sistemático, dependiendo de las normas.
"Periódicamente se toman muestras de las aguas de las piscinas para conocer los niveles de cloro y bacterias", afirmó.
En tanto, el ex director de la región de Salud de San Miguelito, Jorge Gamboa Arosemena, dijo que se debe aplicar cloro en proporción al volumen de agua que tiene que desinfectar.
Añadió que las personas antes de introducirse a las piscinas deben bañarse, para incorporar la menor cantidad de agentes como bacterias.
Es recomendable un baño previo con agua y jabón y posteriormente hacer lo mismo, ducharse para quitarse el exceso de cloro que tienen las piscinas, pues si éste se queda en el cuerpo, puede irritar la piel".