En las puertas de una epidemia
Coclé es una provincia muy conocida por sus playas, producción de azúcar y sal, así como por sus ricas naranjas y sus carnavales, sobre todo en los distritos de Penonomé y Aguadulce. Está llena de costumbres y tradiciones, y tiene una población alegre y acogedora. Es visitada por nacionales y extranjeros que buscan en sus tierras el calor humano y la tranquilidad que le permita alejarse del ruido y ambiente contaminado en las ciudades terminales de Panamá y Colón.
Lastimosamente, su distrito cabecera, Penonomé, ha sido noticias en los últimos meses por la lucha de los ciudadanos contra la incapacidad del Municipio para resolver el grave problema de la recolección de la basura. Ese servicio público, estaba a cargo de una empresa privada que, a juicio de moradores, no lo brindaba adecuadamente, además del alto costo que debían pagar los penonomeños.
El Comité Cívico, en nombre de la comunidad, ha realizado jornadas de lucha en las calles rechazando el contrato entre el Municipio de Penonomé y la empresa privada. Incluso, el escenario se ha trasladado a los tribunales de justicia. Se suma a la situación, el cierre del vertedero que, por presión de los moradores de las barriadas aledañas, las autoridades se vieron obligadas a clausurar, ya que ponía en peligro la salud de los habitantes de los poblados aledaños.
Este caso es de conocimiento del Presidente de la República quien, hasta donde sabemos, dio instrucciones para resolver el asunto, destinando una partida para la compra de los terrenos para el nuevo vertedero.
Mientras la maquinaria burocrática busca excusas para no atender el clamor de un pueblo, quienes visitamos la ciudad en Semana Santa, fuimos testigos de la cantidad de basura que ahoga a sus habitantes. Ya tienen más de tres meses de no contar con el servicio de recolección de basura. Las calles, casas, comercios, nada escapa a la inmundicia, poniendo en peligro la salud de propios y extraños. De seguro el Sr. Presidente, quien caminó la procesión el día Sábado Santo, pudo percatarse de la situación.
Ante la imposibilidad de las autoridades municipales, urge la intervención del Ejecutivo, a través del Ministerio de Salud, ya que la Constitución Nacional, en su Art. 109 señala: “Es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República”. De paso, le recordamos al Sr. Presidente que su promesa en cuanto al mercado Público no se ha cumplido. Los trabajos allí, según lo prometido, se iniciarían en los primeros días del año y hasta el momento no se han hecho, a pesar de la necesidad que representa para productores, vendedores y público en general.
Los gobernantes son electos para ejecutar la voluntad del pueblo, así como para atender y resolver los problemas del pueblo.
Prof. Raúl González R.