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En los umbrales del hambre


Malnutrición, enfermedad y pobreza van regularmente de la mano, por ello los aumentos exorbitantes del precio de la comida, afectan inconmensurablemente más a los pobres.

Panamá está registrando un sorprendente escalamiento del costo de los alimentos, atribuido al aumento del petróleo, al de insumos de producción, la Reforma Fiscal, la política macroeconómica, al crecimiento económico, la producción para exportar y la especulación.

La Canasta Básica de Alimentos, que constituye la dieta habitual en los distritos de Panamá y San Miguelito, aumnetó de B/. 209.89 (diciembre 2006) a B/. 235.03 (noviembre 2007), incremento de 12.0%. De noviembre de 2003 cuando costaba B/. 187.78 a noviembre de 2007 aumentó 25.2%.

Entre noviembre 2006 -2007, el Indice de Precio al Consumidor Nacional Urbano, que mide cambios de precios de bienes y servicios esenciales, alimenticios y no alimenticios, en nueve sitios urbanos, incrementó 6.5%, algo insólito porque tradicionalmente la inflación no rebasaba 1% anualmente. El renglón alimentos aumentó 12.1%. En el 2008 estos precios siguen creciendo incontrolablemente, redistribuyendo regresivamente la riqueza, empobreciendo a la población.

Según la encuesta Niveles de Vida (2003), los extremadamente pobres destinan 62.9% del gasto en alimentos y los pobres 55.5%; en la medida que encarecen los comestibles se les entroniza el hambre, se les bajan las defensas contra enfermedades, pues no pueden adquirir suficiente comida para una apropiada nutrición, y se les acentúa la pobreza por consumo.

Los más golpeados por la pobreza y el hambre son los menores de cinco años. Son los más pobres según edad, el 54.1% lo son (en 1997 eran el 53.2%).

Además, el 20.6% presenta desnutrición crónica, también el 39.5% de los extremadamente pobres y el 57.9% de los extremadamente pobres indígenas.

Es imprescindible ejecutar políticas que mejoren la calidad de vida de la población, especialmente en los párvulos, que frenen la penetración del hambre, la pobreza, la carga epidemiológica por mal nutrición y propicien la equidad social, mejorando la distribución del ingreso, objetivo contrario al efecto inflacionario.

101 años de Panamá América

 
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