¿En otra lista de nuevo?
Se ha hablado tanto de la corrupción, que no me sorprendió que Panamá fuera calificada entre 91 países con un puntaje de 3.7, tomando como base que 10 es para los sistemas con un índice de percepción de ausencia de corrupción. Lo que sí me causó extrañeza es que estuviéramos a la par de México, Perú y Colombia con la pésima reputación que éstos demuestran. Pertenecí por algunos meses en TI, capítulo de Panamá y sé que es la primera vez que se logra que encuestas de encuestas hechas por empresas de renombre sobre el tema incluyeran a Panamá en la lista negra, de ahí que apareciéramos estrenando.
Uno de los empleados de alto nivel de la Presidencia manifiesta que nadie en Panamá ha dado muestras que la corrupción es una hecho, nadie ha demandado, solicita pruebas para entonces aceptar la realidad que vivimos. La Sra. Presidenta también solicita que le digan dónde está la corrupción para tomar cartas en el asunto. Hemos llegado a tal situación por no tomar acción apenas persisten los rumores. Pero más que rumores han sido hechos. Llegan a mi mente más de 15 casos: Los famosos bonos del Consejo Municipal de Colón. Unos cuantos con ciudad por cárcel, pero ahí no pasó nada. Irregularidades en varios consulados (Filipina y Ecuador). La galleta nutricional fue una pelea de perro y gato, quedándose los niños sin las mismas. El escandaloso defalco de Estrellamar se llevó como un misil varios millones a la Bolsa de Valores. Irregularidades en licitaciones, una de ellas, las famosas grúas, cuyo licitante quedó con papeles aprobados en la mano. El mal uso de la gasolina del SAN. El nepotismo. El mal uso de los dineros del PARVIS, aunque vino de la pasa administración. Una famosa escuela de aviación con un depósito de AK-47 en Chame. Pero el lugar también es notable por la ex jueza y compinches con millones de dólares en deducciones a favor de muebleros. Deducciones, en su mayoría, a gente pobre sin autorización de los mismos. Sonó tan alto el asuntito de la Dirección General de Tránsito, que al demandado le pusieron una fianza de $250 mil dólares. La corrupción llegó a los colegios. En tres, los maestros robaron los ahorros de Navidad de sus alumnos. También la corrupción va en contra de la naturaleza con la extracción de arena en Farallón. ¡Pobre Panamá! ¿Por qué asustarnos por aparecer en el IPC, si ya hemos estado viviendo lo que causó ese 3.7? Más que asustarnos, ¡alarmarnos!. ¿Qué pasó con el helicóptero HP130? Menores de edad en casi todos los corregimientos están armados hasta los dientes. ¿Es la pobreza la causa de la corrupción? Yo diría que no, porque si examinamos los casos mencionados, las personas involucradas pertenecen a un nivel medio o alto en la sociedad.
No podemos tapar el sol con la mano. Tenemos que erradicar la corrupción. Trabajar juntos para salir de esa evaluación, y que el mundo nos mire como gente limpia.
Uno de los empleados de alto nivel de la Presidencia manifiesta que nadie en Panamá ha dado muestras que la corrupción es una hecho, nadie ha demandado, solicita pruebas para entonces aceptar la realidad que vivimos. La Sra. Presidenta también solicita que le digan dónde está la corrupción para tomar cartas en el asunto. Hemos llegado a tal situación por no tomar acción apenas persisten los rumores. Pero más que rumores han sido hechos. Llegan a mi mente más de 15 casos: Los famosos bonos del Consejo Municipal de Colón. Unos cuantos con ciudad por cárcel, pero ahí no pasó nada. Irregularidades en varios consulados (Filipina y Ecuador). La galleta nutricional fue una pelea de perro y gato, quedándose los niños sin las mismas. El escandaloso defalco de Estrellamar se llevó como un misil varios millones a la Bolsa de Valores. Irregularidades en licitaciones, una de ellas, las famosas grúas, cuyo licitante quedó con papeles aprobados en la mano. El mal uso de la gasolina del SAN. El nepotismo. El mal uso de los dineros del PARVIS, aunque vino de la pasa administración. Una famosa escuela de aviación con un depósito de AK-47 en Chame. Pero el lugar también es notable por la ex jueza y compinches con millones de dólares en deducciones a favor de muebleros. Deducciones, en su mayoría, a gente pobre sin autorización de los mismos. Sonó tan alto el asuntito de la Dirección General de Tránsito, que al demandado le pusieron una fianza de $250 mil dólares. La corrupción llegó a los colegios. En tres, los maestros robaron los ahorros de Navidad de sus alumnos. También la corrupción va en contra de la naturaleza con la extracción de arena en Farallón. ¡Pobre Panamá! ¿Por qué asustarnos por aparecer en el IPC, si ya hemos estado viviendo lo que causó ese 3.7? Más que asustarnos, ¡alarmarnos!. ¿Qué pasó con el helicóptero HP130? Menores de edad en casi todos los corregimientos están armados hasta los dientes. ¿Es la pobreza la causa de la corrupción? Yo diría que no, porque si examinamos los casos mencionados, las personas involucradas pertenecen a un nivel medio o alto en la sociedad.
No podemos tapar el sol con la mano. Tenemos que erradicar la corrupción. Trabajar juntos para salir de esa evaluación, y que el mundo nos mire como gente limpia.