En peligro la Amazonia y la humanidad
Por considerarlo de extrema urgencia para el futuro de la humanidad, hago público, un correo electrónico enviado a través de Internet por un grupo de científicos brasileños a todos los pueblos del mundo. El grito de alarma tiene su origen en el deseo del gobierno brasileño, que mediante un macro-proyecto, planea deforestar la mitad de la selva amazónica, la cual como sabemos, ya ha perdido 160 mil kilómetros cuadrados, el equivalente al doble de la superficie total de Panamá.
Lo que intentarán talar y destruir equivale a cuatro veces la superficie de Portugal; es decir, la iniciativa del ejecutivo brasileño que votará próximamente el congreso, decidirá la suerte del 30% del bosque tropical con el que cuenta el planeta.
Los intereses económicos ya han dado fin a la mitad de los bosques tropicales húmedos con los que contaba el mundo y para ilustrar la importancia de lo que hemos perdido, baste decir que en sólo 50 hectáreas de un bosque tropical húmedo hay más especies de árboles que en todo Canadá y Estados Unidos juntos; un solo arbusto del Perú, nos dice Norman Myers, puede albergar tantas especies de hormigas como las existentes en las islas Británicas; estos bosques, que cubren el 6% de la superficie de la tierra, son el hogar del 90% de todas las especies de insectos del planeta; una sola hectárea de bosque tropical puede absorber hasta 10 toneladas de carbono; el 25% de los medicamentos que se venden en el mundo al año, por el equivalente a 30,000 millones de dólares, provienen de las plantas medicinales de los bosques tropicales.
Con la justificación de que se desea "recuperar" para la agricultura y ganadería dicha superficie deforestada en las amazonas, el gobierno brasileño, pretende salir indemne de este crimen de lesa humanidad; ignorando al parecer, que esa gran capacidad de producción de biomasa que tiene el bosque húmedo tropical, como ningún otro ecosistema, se produce cuando no es salvajemente intervenido. Cuando su cubierta forestal es destruida, la delgada capa orgánica y ácida que la sostenía, es muy vulnerable a depredadores naturales como el viento y la lluvia, los cuales en breve tiempo logran una grave erosión y la desertificación definitiva, de lo que antes constituía una frondosa selva; lo cual da al traste como lo manifiestan innumerables ejemplos en toda la faz de la tierra, no sólo de esa riqueza que la naturaleza construyó durante millones de años, sino de esos mal planeados y criminales proyectos. Hagamos eco de esa profunda preocupación y evitemos todos, a través de diferentes acciones, que ese gran pulmón que significa la Amazonia para toda la humanidad, sea destruido por gente inescrupulosa. Para quien desee expresar su solidaridad por medio del correo electrónico dirigirse a: fsaviolo@openlink.com.br
Lo que intentarán talar y destruir equivale a cuatro veces la superficie de Portugal; es decir, la iniciativa del ejecutivo brasileño que votará próximamente el congreso, decidirá la suerte del 30% del bosque tropical con el que cuenta el planeta.
Los intereses económicos ya han dado fin a la mitad de los bosques tropicales húmedos con los que contaba el mundo y para ilustrar la importancia de lo que hemos perdido, baste decir que en sólo 50 hectáreas de un bosque tropical húmedo hay más especies de árboles que en todo Canadá y Estados Unidos juntos; un solo arbusto del Perú, nos dice Norman Myers, puede albergar tantas especies de hormigas como las existentes en las islas Británicas; estos bosques, que cubren el 6% de la superficie de la tierra, son el hogar del 90% de todas las especies de insectos del planeta; una sola hectárea de bosque tropical puede absorber hasta 10 toneladas de carbono; el 25% de los medicamentos que se venden en el mundo al año, por el equivalente a 30,000 millones de dólares, provienen de las plantas medicinales de los bosques tropicales.
Con la justificación de que se desea "recuperar" para la agricultura y ganadería dicha superficie deforestada en las amazonas, el gobierno brasileño, pretende salir indemne de este crimen de lesa humanidad; ignorando al parecer, que esa gran capacidad de producción de biomasa que tiene el bosque húmedo tropical, como ningún otro ecosistema, se produce cuando no es salvajemente intervenido. Cuando su cubierta forestal es destruida, la delgada capa orgánica y ácida que la sostenía, es muy vulnerable a depredadores naturales como el viento y la lluvia, los cuales en breve tiempo logran una grave erosión y la desertificación definitiva, de lo que antes constituía una frondosa selva; lo cual da al traste como lo manifiestan innumerables ejemplos en toda la faz de la tierra, no sólo de esa riqueza que la naturaleza construyó durante millones de años, sino de esos mal planeados y criminales proyectos. Hagamos eco de esa profunda preocupación y evitemos todos, a través de diferentes acciones, que ese gran pulmón que significa la Amazonia para toda la humanidad, sea destruido por gente inescrupulosa. Para quien desee expresar su solidaridad por medio del correo electrónico dirigirse a: fsaviolo@openlink.com.br