¡En picada!
El mercado financiero internacional vive un pavor sin precedentes. Expertos coinciden en que las picadas registradas en las bolsas de valores, los bancos y el sector inmobiliario, obedecen ahora a un pánico colectivo de los inversionistas por falta de confianza y credibilidad en los gobiernos y bancos centrales para administrar la crisis.
Las grandes bolsas registraron retrocesos alrededor del 20%, parecido a las crisis de 1929 y 1987. Los bancos centrales han gastado cientos de miles de millones de dólares para avivar los mercados de crédito sin resultados alentadores. Estados Unidos y Gran Bretaña luchan contra la amenaza de una bancarrota nacional, y en algunos casos, los gobiernos utilizaron la estrategia de inversión mixta al asociarse con bancos ante tal amenaza. En este escenario, el Grupo de los 7 buscó unificar criterios para renovar las reglas del mercado y así evitar una "competencia" especulativa que se traslade a los mercados.
El terror mundial impactará en Panamá en varios frentes, según los expertos. El primero será una mayor inflación que provocará la escasez de productos. La industria turística será afectada por las restricciones de gasto que empiezan en los bolsillos del norte y Europa. Por consiguiente, quienes planeaban invertir sus ahorros en el país como un sitio de veraneo o retiro, no lo harán hasta que las aguas se nivelen. Un golpe para el sector inmobiliario que crecía como nunca, pero ahora muchos promotores han decidido pausar y revaluar sus proyectos. Estos sectores (construcción, turismo, y sus relacionados), contribuyen con una gran suma fiscal al presupuesto nacional. Ingreso que no dispondrá el gobierno el próximo año y por ende, se hace urgente ahorrar para capear el temporal.
La crisis caerá también como anillo al dedo para los sectores políticos de corte populista. No hay mejor arma como carnada que la desgracia del enemigo para sumar nuevos ingenuos al movimiento ideológico. Por eso estimado lector, le paso al costo el consejo de los expertos: Si tiene acciones y no urge el efectivo, no venda. La pérdida es en papel. Conserve el efectivo, rey de reyes en el mercado. Mantenga la calma y no se contagie del pánico internacional.