En Sociedad Siguen los atentados contra la cultura
Existen mentes diabólicas que trabajan en búsqueda de beneficios personales o de grupo, sin importar con la mayoría de la población panameña. Concurren innumerables ejemplos en los órdenes económicos, social, políticos y hasta en el orden cultural. Está sobre el tapete la propuesta del Ministerio de Educación de "actualizar y mejorar la educación nacional". Claro que la idea de introducir modificaciones al sistema no está mal, siempre y cuando esos cambios impliquen un perfeccionamiento y un robustecimiento cualitativo en los planes y programas de estudios, por ejemplo, en cuestiones como acentuar y acrecentar capacidades y habilidades mentales de los estudiantes, enfatizando en éstos su talento crítico, siempre alerta a disentir aún cuando estén equivocados, pero resueltos a admitir la veracidad de hechos e ideas verosímiles.
No se logrará educar el carácter de los jóvenes promoviendo en ellos futuras carreras ayunas de asignaturas que cultive e incentive en ellos el apetito por los conocimientos y sentimientos que han sido, y lo siguen siendo, la más alta satisfacción del saber y la cultura de la humanidad pensante. Pero no. Se pretende ofrecerles a los estudiantes del nivel medio una preparación cargada con un pragmatismo mal entendido y peor aplicado, con la promesa de que así podrá insertarse, cómoda y fácilmente al mercado laboral. Porque quienes dentro y fuera del Ministerio están moviendo los hilos de estas propuestas no entienden o no quieren entender que la labor educativa correspondiente a un bachiller es la de ir equipado con una buena preparación en áreas humanística y del saber científico. Cuando vaya a la universidad irá con un bagaje cultural envidiable. No será en el futuro un graduado universitario con una notable indigencia cultural, sino un profesional capaz de saber más de lo poco que haya aprendido en su carrera universitaria. Nos podríamos encontrar con un profesional técnico en, por ejemplo, balanza comercial, gerencia de banco o de sistema financiero, pero ayuno de conocimientos generales.