default

En suspenso


Cuando el conglomerado panameño estaba entretenido con las habituales y repetitivas preocupaciones políticas sobre los nombramientos de Contralor y el próximo Director del Seguro Social, explota la noticia del hallazgo de unos restos.
De suyo, la prensa nos informa de estas macabras sorpresas un día sí, varios meses no, pero cuando ha ocurrido se hacen conjeturas porque o fueron encontradas al margen de la carretera o en sitios distantes. A los pocos días se nos dice que fue "un ajuste de cuentas". Sinónimo de "mañana puedes ser tú". Porque siempre se da la misma explicación. Y vivimos asustados porque estos descubrimientos se van haciendo rutinarios.
Sin embargo, la última revelación como consecuencia de una exhumación quebró la tranquila rutina a la que desafortunadamente nos estábamos acostumbrando.
Porque el hallazgo nefando ocurrió en los terrenos que otrora eran de la sección aérea del poder militar que dominara este país ferozmente por 21 años.
Porque el hallazgo nefando se hacía delante de la autoridad máxima de nuestra Iglesia Católica y las Autoridades del Ministerio Público. Más aún, porque un testigo clave aseveraba que era allí donde él señalaba y que existía la posibilidad de que fueran esos restos pertenecientes al sacerdote campesino desaparecido hace 28 años en medio de una cultura del misterio y de los secretos mejor guardados por panameños.
Se ha seguido toda la ruta procesal y los tecnicismos adecuados y disponibles para despejar esta importante incógnita o incógnitas de nuestra historia.
Y entramos en un suspenso. Será o no será. Algunos afirman que es, pero sin contundentes pruebas. Quisieran que fuese. Otros que desean que no sea por múltiples razones. Sin embargo, lo único que podría acabar con el suspenso es que los que saben, que por lo visto no son pocos, hablaran y dieran pistas seguras para dar no con el caso del sacerdote sino el de los demás cuyos misteriosos despojos o parte de ellos han sido también encontrados. Por supuesto que hay muchos que demeritan el hecho refiriéndose despectivamente a restos. Hablando de "fosa común normal" como si hubiera varias y no habría que extrañarse.
Gracias a Dios, el jerarca de la Iglesia Católica en rueda de prensa afirmó por qué la Iglesia en sus personeros está en este asunto. Declaró que "hay bastante probabilidad, hay indicios con los datos que se han tenido o se han recogido durante estos 28 años. En estos momentos estamos a la espera del veredicto del Ministerio Público quien será el que va a dar el resultado oficial cuando pueda identificar estos restos". Se necesitan estos restos, identificados, para darles cristiana sepultura y según el Prelado "Para exaltar su testimonio sacerdotal cristiano a favor de los pobres campesinos de Santa Fe" y ojo, con lo que reitera el Señor Arzobispo: "No nos anima ningún sentimiento de venganza contra nadie sino admirar el heroísmo, la generosidad y entrega de este sacerdote. La Iglesia, como Jesucristo, tiene siempre ese sentimiento de amor y no de odio y nunca de venganza..." Los días han pasado y hemos oído de todo, tendenciosamente hasta lo que viene y no viene al caso como el infeliz incidente del confesionario y la alusión al Obispo Gerardi en Guatemala. De todos modos a los que nos tocó vivir aquellos días, no deja de traernos a la memoria, las actitudes y posiciones tan confusas que se dieron entre nosotros, los acres debates clericales, incluso las persecuciones hasta prohibiciones de mencionar su nombre en algunas regiones del país. Sigamos en suspenso pero con esperanza de que se haga luz.
Que ojalá pueda descansar en paz el joven sacerdote Gallego y que su sangre siga siendo semilla de nueva cristiandad.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América