En Villas Las Acacias no quieren bodegas
La Sociedad de Propietarios y Residentes Unidos de Villa Las Acacias(SOPRUVLA) tiene una nueva lucha cívica: lograr el cierre de la primera bodega que se abre allí y también siguen luchando para que se respete la ley de uso de suelo en áreas residenciales.
Desde febrero pasado, los residentes de Villa Las Acacias, en Juan Díaz, están preocupados porque el Municipio de Panamá otorgó una licencia para venta de licor a un Mini Super en esa comunidad a favor de Chung Kee Guo Chan.
La licencia fue concedida por resolución No. L-11-DSL, el 13 de febrero de 2001, con el permiso 811 firmado por el alcalde Juan Carlos Navarro, para la venta de bebidas alcohólicas al por menor en recipientes cerrados.
De acuerdo con los moradores, la apertura de la bodega viola la Ley 55 de 1973 porque el negocio está ubicado a menos de 500 metros de la capilla católica Señor De Los Milagros y del Colegio Claret, que funciona en esa comunidad.
Los vecinos señalaron que por más de 20 años había sido respetada la decisión de no permitir la venta de licor en esa comunidad por lo que lucharán hasta que se cancele la licencia a la citada bodega.
SOPRUVLA envió una carta al propietario de la bodega advirtiéndole que tomarán acciones enérgicas para lograr la cancelación de la venta de licor.
En tanto, el Padre de la Parroquia Señor De Los Milagros, Arnulfo Jiménez, envió otra carta al alcalde Juan Carlos Navarro, exhortándolo a que cancele esta licencia y "nos ayude a extirpar este peligroso cáncer que amenaza con apoderarse de nuestra comunidad de Villa Las Acacias."
Al sustentar las razones para que sea cancelada la licencia al negocio, el cura advirtió al alcalde Navarro, que "el alcoholismo es una de las causas que más incide negativamente en el núcleo familiar, descompone al individuo haciéndolo que pierda su identidad de persona con conductas inapropiadas como pelas callejeras y accidentes automovilísticos".
¿A qué campaña se refiere usted señor alcalde de regular la venta de licor, cuándo concede licencia y permiso para la venta de licor y cerveza en una pequeña comunidad", pregunta en su carta el cura al jefe de la comuna capitalina.
Por otro lado, los residentes de Villa Las Acacias denunciaron que se continúa violando la ley de uso de suelo para áreas residenciales al aumentar la apertura de talleres y fábricas en la comunidad.
Los residentes enviaron varias cartas a la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI) para que certifique el uso de suelo de los lotes 415, 269, 371, 372, 373, 374, 375, 19, 406, 407, 408, 418, 296 y 239.
Denunciaron que en mayo pasado una fábrica de pinturas se incendió al lado de la escuela primaria, que por suerte ocurrió un domingo sino los estudiantes hubieran corrido peligro.
Los vecinos de Villa Las Acacias se quejan también de los grandes herbazales existentes y pidieron a la corregidora de Juan Díaz a que actúe contra los propietarios de esos lotes baldíos.
En tanto, el concejal de Juan Díaz, Sergio Gómez, señaló que es la Dirección de Legal y Justicia del Municipio de Panamá la que debe ofrecer una explicación sobre el permiso otorgado a la bodega.
No obstante, Gómez manifestó que en áreas residenciales la ley permite la venta de licor en envases cerrados, pero no a menos de 500 metros de iglesias y escuelas.
Desde febrero pasado, los residentes de Villa Las Acacias, en Juan Díaz, están preocupados porque el Municipio de Panamá otorgó una licencia para venta de licor a un Mini Super en esa comunidad a favor de Chung Kee Guo Chan.
La licencia fue concedida por resolución No. L-11-DSL, el 13 de febrero de 2001, con el permiso 811 firmado por el alcalde Juan Carlos Navarro, para la venta de bebidas alcohólicas al por menor en recipientes cerrados.
De acuerdo con los moradores, la apertura de la bodega viola la Ley 55 de 1973 porque el negocio está ubicado a menos de 500 metros de la capilla católica Señor De Los Milagros y del Colegio Claret, que funciona en esa comunidad.
Los vecinos señalaron que por más de 20 años había sido respetada la decisión de no permitir la venta de licor en esa comunidad por lo que lucharán hasta que se cancele la licencia a la citada bodega.
SOPRUVLA envió una carta al propietario de la bodega advirtiéndole que tomarán acciones enérgicas para lograr la cancelación de la venta de licor.
En tanto, el Padre de la Parroquia Señor De Los Milagros, Arnulfo Jiménez, envió otra carta al alcalde Juan Carlos Navarro, exhortándolo a que cancele esta licencia y "nos ayude a extirpar este peligroso cáncer que amenaza con apoderarse de nuestra comunidad de Villa Las Acacias."
Al sustentar las razones para que sea cancelada la licencia al negocio, el cura advirtió al alcalde Navarro, que "el alcoholismo es una de las causas que más incide negativamente en el núcleo familiar, descompone al individuo haciéndolo que pierda su identidad de persona con conductas inapropiadas como pelas callejeras y accidentes automovilísticos".
¿A qué campaña se refiere usted señor alcalde de regular la venta de licor, cuándo concede licencia y permiso para la venta de licor y cerveza en una pequeña comunidad", pregunta en su carta el cura al jefe de la comuna capitalina.
Por otro lado, los residentes de Villa Las Acacias denunciaron que se continúa violando la ley de uso de suelo para áreas residenciales al aumentar la apertura de talleres y fábricas en la comunidad.
Los residentes enviaron varias cartas a la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI) para que certifique el uso de suelo de los lotes 415, 269, 371, 372, 373, 374, 375, 19, 406, 407, 408, 418, 296 y 239.
Denunciaron que en mayo pasado una fábrica de pinturas se incendió al lado de la escuela primaria, que por suerte ocurrió un domingo sino los estudiantes hubieran corrido peligro.
Los vecinos de Villa Las Acacias se quejan también de los grandes herbazales existentes y pidieron a la corregidora de Juan Díaz a que actúe contra los propietarios de esos lotes baldíos.
En tanto, el concejal de Juan Díaz, Sergio Gómez, señaló que es la Dirección de Legal y Justicia del Municipio de Panamá la que debe ofrecer una explicación sobre el permiso otorgado a la bodega.
No obstante, Gómez manifestó que en áreas residenciales la ley permite la venta de licor en envases cerrados, pero no a menos de 500 metros de iglesias y escuelas.