Encrucijada
Quien pensaba que entregar las credenciales que habilitan a Roxana Méndez al frente de la Alcaldía de Panamá subsanaba el lío jurídico en que está el caso de Bosco Vallarino, se equivoca. ¿Qué base jurídica sustenta la entrega de credenciales a un suplente cuyo principal aún no ha sido proclamado oficialmente?
El lío jurídico en que se enmarañó el Tribunal Electoral (TE) en este caso es un hecho sin precedentes. Expertos en el tema sólo hallan una explicación a la actuación de los magistrados: jugaron a la política. Una maniobra muy peligrosa que arriesga la credibilidad del TE, un garante de la democracia y estabilidad social del país. ¿Cómo pretende el TE aclarar la situación jurídica de Bosco en todo este enredo?
Un análisis de los posibles escenarios: Dejarlo en el cargo acarraría una demanda de inconstitucionalidad ante el pleno de la Corte Suprema donde los nueve magistrados deberán decidir el caso. Antecedente: Teresita Yanis de Arias. Pareciera una tomada de pelo; antes de las elecciones Bosco aceptó tener pasaporte estadounidense y agregó estar orgulloso de ser portador del documento, más bien dijo que era “un privilegio”. Como dicen los juristas, a confesión de partes relevo de pruebas. Ser funcionario sólo le está permitido a los panameños, no a quienes gozan de otra ciudadanía.
En caso de que el TE decidiera inhabilitar a Bosco, su defensa acudirá a la Corte para exigir derecho al sufragio. Otro punto de controversia: según los constitucionalistas, aunque Bosco fue electo por la voluntad popular, nada está por encima de la Constitución, que es producto de la expresión de toda la ciudadanía. Inhabilitar a Bosco sería aceptar el grave error de haberlo dejado correr, y además, contradeciría el precedente tácito que firmó el TE en el caso de Isaac Mosquera candidato al PARLACEN del PRD, donde ni el principal ni el suplente pudieron ocupar el escaño.
¿Estará dispuesto Martinelli a soltar la alcaldía? ¿Cómo va a reaccionar el panameñismo ante semejante “arrebato”? La opinión de algunos expertos es que acreditar a Roxana al frente de la alcaldía generará un sinnúmero de denuncias alegando ilegitimidad por cada papel que lleve su firma.
Por ahí mencionan que la salida salomónica para el TE es que Bosco renuncie a su derecho a ser alcalde.