Encuesta inter-partidaria
AHORA que las encuestas comienzan a marcar el rumbo a los pre-candidatos, es propio analizar mis pensamientos pasados. "Hagamos las alianzas primero, pero basadas en ideales comunes y en programas claros; luego celebremos elecciones primarias con la participación de todos los partidos de la alianza. Siendo así, habría una mayor representatividad de los partidos miembros de la alianza para escoger su candidato de una papeleta única" (Panamá América, 7 de diciembre de 2002).
Siendo así, celebré el cambio a los Estatutos del renaciente Partido Panameñista (2005), otrora Arnulfista, estableciendo la posibilidad de realizar elecciones inter-partidarias para escoger candidatos a cargos de elección dentro de una alianza política. Es decir: alianzas primero, primarias inter-partidarias después.
Volviendo a las encuestas, dos de ellas perciben a Ricardo Martinelli no solo como líder de la oposición sino que ganaría la Presidencia de la República con el 22.2 % de los votos. Pero así de simple no es la cosa. En una de las encuestas el voto PRD (26.7%) supuestamente se fracciona entre cinco nombres (Herrera, Navarro, Torrijos, Pérez B. y Lewis). Por el lado de la oposición el voto (36.7%) se diluye entre (Martinelli, Endara, Vallarino y Varela). A estas alturas un 32.7% no ha decidido su intención de voto, pero ojo van en aumento ya que hace dos meses los indecisos marcaban 23.9%. Y digo que así de simple no es la cosa, porque el PRD irá con candidato único. La oposición debiese hacer lo propio y el mecanismo lógico para ello son las elecciones primarias inter-partidarias, pero es en este punto donde pareciese que la puerca torcerá el rabo.
Es notorio que Martinelli calzó zapatos en el 2004 y no ha dejado de caminar. Los estatutos de Cambio Democrático no contemplan por ahora, la modalidad de conformar una alianza programática primero para luego participar con su candidato en elecciones primarias inter-partidarias. Con un cómodo 46%, que las encuestas lo consolidan como líder de la oposición, es entendible no requerir de la legitimidad que daría a un candidato presidencial el resultar postulado mediante elecciones primarias inter-partidarias. Si Maquiavelo estuviese dirigiendo el gobierno, haría lo necesario para evitar variar sustancialmente estos resultados, por lo menos hasta pasado el período de postulaciones en febrero de 2009, o ya con otros candidatos de oposición postulados.
El buen entendedor requiere de pocas palabras. Al calor del corte de caña en Pesé, el 6 de marzo de 2007 se firmó el primer pacto político con miras a las elecciones del 2009 entre dos presidentes de partidos de oposición. Uno con alta popularidad personal y el otro representando al partido mayoritario de oposición. Si ambos elementos, popularidad y partido, se conjugasen en un solo individuo tan solo tendríamos que esperar el 2 de mayo de 2009 para declararlo formalmente presidente electo de Panamá, pero así de simple tampoco es la cosa.
Interesante serían unas primarias entre los partidos de oposición (Cambio Democrático, Partido Panameñista, Vanguardia Moral de la Patria, Molirena y Unión Patriótica), sin cerrarle las puertas a los Partidos Liberal y Popular, hoy en alianza con el PRD; donde se conjuguen todos los elementos propios que atañen a un candidato en un proceso electoral: carisma, organización, liderazgo, estrategia política y programa de gobierno.
Si Tomás Moro estuviese vivo, gritaría ¡utopía!... No, utópico sería pensar que se puede llegar a ser presidente de la república, enfrentándose al doble poder del P.R.D., sin someterse al escrutinio de los inscritos en los partidos que conformen la alianza de oposición. Esta sería la encuesta a validar por los electores el 2 de mayo de 2009.
Ganarle al P.R.D. no será pan comido. Es un partido organizado en el poder, que presentará candidato único producto de primarias... es el contrincante a vencer. Cualquier hombre y cualquier partido con demasiado poder constituye un peligro, sobre todo cuando dudamos si tienen o no claro que cuanto más poder se tiene más responsabilidad se asume, y que esa responsabilidad es con los caros principios de justicia, libertad y democracia.
Carecemos de investigaciones a nivel administrativo. Un hecho que permitiría deslindar responsabilidades en la cadena de mando con el fin de imponer sanciones o destituciones del encargado. Que útil hubiera sido un "Inspector General" en la Caja de Seguro Social para que nos aclarara, además de la investigación penal, quién tuvo la culpa en el caso de envenenamiento por dietilen glicol, que cobró la vida de más de un centenar de panameños.
Cada institución debería implementar esta figura con el propósito de descentralizar la corrupción y adecentar las instituciones, como se practica con éxito en la ACP.
La sociedad civil es una estrategia esencial en los países subdesarrollados para lograr la rendición de cuentas de los gobiernos.
La Alianza Ciudadana pro Justicia anunció los resultados del "Monitoreo de los Mecanismos de Acceso a la información contemplados en la Ley de Transparencia".
La investigación indica que el 78% de las instituciones evaluadas no cumplen con la obligación de la Ley de Transparencia. Es decir, "no hay claridad en que la rendición de cuentas significa libre acceso a la información y transparencia, y se confunde con el acto de publicación de las planillas institucionales", dice el comunicado de prensa de esta organización.
El poder contar con datos de una institución como planilla, contratos, uso de fondos para actividades, o su funcionamiento, reafirma uno de los principios de la buena gobernabilidad. Pero esta información, contenida en los artículos 8, 9, 10 y 11 de la normativa legal, no obliga a la institución a publicarla en su página web al menos que alguien la solicite. En dado caso, la corporación debe estar obligada a proporcionar los datos de interés.
Aquello de "información clasificada o de carácter reservado" resulta, en muchas ocasiones, un arma exquisita para encubrir informes que no se quieren dar a conocer. ¿Considera usted que esta acción levanta sospechas?
Es justo reconocer al Tribunal Electoral, al MICI, a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio Público que obtuvieron el mayor puntaje en esta evaluación; de cien, lograron más de 90 puntos.
También merecen crédito los esfuerzos que emprende el gobierno en materia de agilización administrativa a través de los programas "Panamá compra", "sígueme la pista" y otros. Sin embargo pueden verse amenazados en su funcionamiento con el relevo de personal una vez culmine el periodo presidencial.
Entonces es muy probable que hasta que los nuevos funcionarios se capaciten, quienes tramiten puedan verse "forzados" a buscar vías alternas que agilicen su documentación. Sugerencias las hay, ¿también hay voluntad de implementarlas?
En conclusión, se requieren acciones concertadas de los tres órganos del Estado, cada uno con su función, para aminorar la corrupción y cumplir de verdad con la promesa de "Cero Corrupción".
Siendo así, celebré el cambio a los Estatutos del renaciente Partido Panameñista (2005), otrora Arnulfista, estableciendo la posibilidad de realizar elecciones inter-partidarias para escoger candidatos a cargos de elección dentro de una alianza política. Es decir: alianzas primero, primarias inter-partidarias después.
Volviendo a las encuestas, dos de ellas perciben a Ricardo Martinelli no solo como líder de la oposición sino que ganaría la Presidencia de la República con el 22.2 % de los votos. Pero así de simple no es la cosa. En una de las encuestas el voto PRD (26.7%) supuestamente se fracciona entre cinco nombres (Herrera, Navarro, Torrijos, Pérez B. y Lewis). Por el lado de la oposición el voto (36.7%) se diluye entre (Martinelli, Endara, Vallarino y Varela). A estas alturas un 32.7% no ha decidido su intención de voto, pero ojo van en aumento ya que hace dos meses los indecisos marcaban 23.9%. Y digo que así de simple no es la cosa, porque el PRD irá con candidato único. La oposición debiese hacer lo propio y el mecanismo lógico para ello son las elecciones primarias inter-partidarias, pero es en este punto donde pareciese que la puerca torcerá el rabo.
Es notorio que Martinelli calzó zapatos en el 2004 y no ha dejado de caminar. Los estatutos de Cambio Democrático no contemplan por ahora, la modalidad de conformar una alianza programática primero para luego participar con su candidato en elecciones primarias inter-partidarias. Con un cómodo 46%, que las encuestas lo consolidan como líder de la oposición, es entendible no requerir de la legitimidad que daría a un candidato presidencial el resultar postulado mediante elecciones primarias inter-partidarias. Si Maquiavelo estuviese dirigiendo el gobierno, haría lo necesario para evitar variar sustancialmente estos resultados, por lo menos hasta pasado el período de postulaciones en febrero de 2009, o ya con otros candidatos de oposición postulados.
El buen entendedor requiere de pocas palabras. Al calor del corte de caña en Pesé, el 6 de marzo de 2007 se firmó el primer pacto político con miras a las elecciones del 2009 entre dos presidentes de partidos de oposición. Uno con alta popularidad personal y el otro representando al partido mayoritario de oposición. Si ambos elementos, popularidad y partido, se conjugasen en un solo individuo tan solo tendríamos que esperar el 2 de mayo de 2009 para declararlo formalmente presidente electo de Panamá, pero así de simple tampoco es la cosa.
Interesante serían unas primarias entre los partidos de oposición (Cambio Democrático, Partido Panameñista, Vanguardia Moral de la Patria, Molirena y Unión Patriótica), sin cerrarle las puertas a los Partidos Liberal y Popular, hoy en alianza con el PRD; donde se conjuguen todos los elementos propios que atañen a un candidato en un proceso electoral: carisma, organización, liderazgo, estrategia política y programa de gobierno.
Si Tomás Moro estuviese vivo, gritaría ¡utopía!... No, utópico sería pensar que se puede llegar a ser presidente de la república, enfrentándose al doble poder del P.R.D., sin someterse al escrutinio de los inscritos en los partidos que conformen la alianza de oposición. Esta sería la encuesta a validar por los electores el 2 de mayo de 2009.
Ganarle al P.R.D. no será pan comido. Es un partido organizado en el poder, que presentará candidato único producto de primarias... es el contrincante a vencer. Cualquier hombre y cualquier partido con demasiado poder constituye un peligro, sobre todo cuando dudamos si tienen o no claro que cuanto más poder se tiene más responsabilidad se asume, y que esa responsabilidad es con los caros principios de justicia, libertad y democracia.
Carecemos de investigaciones a nivel administrativo. Un hecho que permitiría deslindar responsabilidades en la cadena de mando con el fin de imponer sanciones o destituciones del encargado. Que útil hubiera sido un "Inspector General" en la Caja de Seguro Social para que nos aclarara, además de la investigación penal, quién tuvo la culpa en el caso de envenenamiento por dietilen glicol, que cobró la vida de más de un centenar de panameños.
Cada institución debería implementar esta figura con el propósito de descentralizar la corrupción y adecentar las instituciones, como se practica con éxito en la ACP.
La sociedad civil es una estrategia esencial en los países subdesarrollados para lograr la rendición de cuentas de los gobiernos.
La Alianza Ciudadana pro Justicia anunció los resultados del "Monitoreo de los Mecanismos de Acceso a la información contemplados en la Ley de Transparencia".
La investigación indica que el 78% de las instituciones evaluadas no cumplen con la obligación de la Ley de Transparencia. Es decir, "no hay claridad en que la rendición de cuentas significa libre acceso a la información y transparencia, y se confunde con el acto de publicación de las planillas institucionales", dice el comunicado de prensa de esta organización.
El poder contar con datos de una institución como planilla, contratos, uso de fondos para actividades, o su funcionamiento, reafirma uno de los principios de la buena gobernabilidad. Pero esta información, contenida en los artículos 8, 9, 10 y 11 de la normativa legal, no obliga a la institución a publicarla en su página web al menos que alguien la solicite. En dado caso, la corporación debe estar obligada a proporcionar los datos de interés.
Aquello de "información clasificada o de carácter reservado" resulta, en muchas ocasiones, un arma exquisita para encubrir informes que no se quieren dar a conocer. ¿Considera usted que esta acción levanta sospechas?
Es justo reconocer al Tribunal Electoral, al MICI, a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio Público que obtuvieron el mayor puntaje en esta evaluación; de cien, lograron más de 90 puntos.
También merecen crédito los esfuerzos que emprende el gobierno en materia de agilización administrativa a través de los programas "Panamá compra", "sígueme la pista" y otros. Sin embargo pueden verse amenazados en su funcionamiento con el relevo de personal una vez culmine el periodo presidencial.
Entonces es muy probable que hasta que los nuevos funcionarios se capaciten, quienes tramiten puedan verse "forzados" a buscar vías alternas que agilicen su documentación. Sugerencias las hay, ¿también hay voluntad de implementarlas?
En conclusión, se requieren acciones concertadas de los tres órganos del Estado, cada uno con su función, para aminorar la corrupción y cumplir de verdad con la promesa de "Cero Corrupción".