Endara + candidatura = "Carpe Diem"
El término en latín, con el que adjetivé el título de esta entrega, lo vi por primera vez en la película "La Sociedad de los Poetas Muertos". En realidad es una frase del poeta romano Horacio y traducida al castellano significa "aprovecha el momento".
Y eso es precisamente lo que quiero decirle al expresidente Guillermo Endara Galimany. Que aproveche el momento. Pero ¡ojo!, no para sacarle ventaja a Martín Torrijos, Ricardo Martinelli y los candidatos del arnulfismo, sino para que disfrute, goce y saboree, mientras pueda, del calor popular, los besos, abrazos y demostraciones de afecto, porque su sueño de convertirse en presidente de la República, nuevamente, no se va cumplir.
No es mi intención sonar sangrón, petulante o mucho menos dármelas del hijo perdido de "Nostradamus" (como para estar vaticinando los resultados electorales). Simplemente estoy pensando con la mente fría y no apasionadamente; analizando la situación sociopolítica del Panamá de hoy. Eso, además de otros factores que serán el principal impedimento para que el exgobernante vuelva a ocupar el sillón presidencial.
En primera instancia, está el escepticismo que sufre el panameño ante la clase política, por la corrupción demostrada a todas luces (tanto por el gobierno como por la oposición).
En segundo lugar, están esos mismos partidos políticos; a quienes se les conoce como los "tradicionales de Panamá". Guillermo Endara no goza del apoyo de los dirigentes de estos colectivos, como para sugerir una alianza.
Ni el PRD ni el arnulfismo están locos para dejarle la presidencia en bandeja de plata. Se valdrán de cuanta estrategia tengan disponible para desacreditarlo y denigrarlo ante la comunidad, en especial sus copartidarios "fufistas", que no le perdonan que esté yendo en contra de la línea política trazada por la presidenta Moscoso.
En tercer lugar, se encuentra el colectivo que lo respalda. Solidaridad no tiene las bases ni la trayectoria política de los "titanes" que han gobernado este país. Su técnica ha consistido siempre en irse con el mejor postor. Esa evidente "postura acomodaticia" que han empleado, durante años, no le conviene a Endara en lo absoluto. El "baila-la-varismo", (que bien ha acotado en sus artículos la Sra. Maribel Cuervo de Paredes; dama a quien admiro), característico de los "solidarios", será el peor enemigo del ex gobernante si persiste con sus aspiraciones presidenciales.
La gobernabilidad ocupa un sitial importante dentro de las razones que expongo. Las curules legislativas estarán posiblemente dominadas por los perredistas y los arnulfistas. Este factor, por mucha división de poderes del Estado que el expresidente sugiere, será una "piedrita en el zapato" difícil de sacar.
No se debe confundir la "Fe con la locura"; menos en política. Tampoco se puede caer en la "glorificación" del trabajo que Don Guillermo hizo de 1989 a 1994, para justificar la candidatura y su elección. Es correcto el proverbio bíblico: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", pero no es suficiente para aplicarlo a este caso.
Guillermo Endara tuvo, durante su administración, más cosas buenas que malas; permitiendo el florecimiento de Panamá tanto democrática como económicamente, pero esto no basta porque, sencillamente, Panamá no es el mismo de hace 14 años.
De que tiene experiencia política a su haber, la tiene (hay que reconocerlo). De que puede atraer adeptos de todos los estratos y creencias políticas, puede. Sin embargo, el discurso que emplee va a tener que ser "virtuoso" para convencer a las masas (lo mismo que su plan de gobierno).
Necesitará muchos "Chinchorros" y un equipo de trabajo "sumamente berraco" junto a él, para poder resolver los problemas de este país (sí llega, claro está).
Algunos me estarán calificando de orate, demente, chiflado o, en buen panameño, de "ponchi", por manifestar estas ideas. Quizás porque vislumbran a Guillermo Endara como la tercera fuerza o como el "invencible David entre dos Goliath", capaz de vencer a los partidos por excelencia. Pero les recuerdo que siempre hay "factores externos", mejor dicho "fuerzas foráneas", quienes en verdad tienen la última palabra; porque ellos han influenciado, durante largo tiempo, la elección de presidentes en este país.
A estos personajes el exmandatario los conoce muy bien. Habrá que ver si en esta oportunidad Endara Galimany goza de su respaldo (lo dudo bastante). Sin embargo, le admiro por sus bríos, ímpetu, arrojo y voluntad. Sobre todo por creer que puede ganar. Pero le sugiero ahorrarse el cansancio, no gastar más dinero y "pelar el ojo", porque lo están engañando con "pajaritos preñaos" y agarrando de "chivo expiatorio". Cuídese de "puñaladas en la espalda".
Don Guillermo: "¡Carpe Diem!" y disfrute del cariño de quienes le apoyan. No obstante, con todo mi respeto y pese a todos los pronósticos, sólo le digo: "No se vista, que no va".
Y eso es precisamente lo que quiero decirle al expresidente Guillermo Endara Galimany. Que aproveche el momento. Pero ¡ojo!, no para sacarle ventaja a Martín Torrijos, Ricardo Martinelli y los candidatos del arnulfismo, sino para que disfrute, goce y saboree, mientras pueda, del calor popular, los besos, abrazos y demostraciones de afecto, porque su sueño de convertirse en presidente de la República, nuevamente, no se va cumplir.
No es mi intención sonar sangrón, petulante o mucho menos dármelas del hijo perdido de "Nostradamus" (como para estar vaticinando los resultados electorales). Simplemente estoy pensando con la mente fría y no apasionadamente; analizando la situación sociopolítica del Panamá de hoy. Eso, además de otros factores que serán el principal impedimento para que el exgobernante vuelva a ocupar el sillón presidencial.
En primera instancia, está el escepticismo que sufre el panameño ante la clase política, por la corrupción demostrada a todas luces (tanto por el gobierno como por la oposición).
En segundo lugar, están esos mismos partidos políticos; a quienes se les conoce como los "tradicionales de Panamá". Guillermo Endara no goza del apoyo de los dirigentes de estos colectivos, como para sugerir una alianza.
Ni el PRD ni el arnulfismo están locos para dejarle la presidencia en bandeja de plata. Se valdrán de cuanta estrategia tengan disponible para desacreditarlo y denigrarlo ante la comunidad, en especial sus copartidarios "fufistas", que no le perdonan que esté yendo en contra de la línea política trazada por la presidenta Moscoso.
En tercer lugar, se encuentra el colectivo que lo respalda. Solidaridad no tiene las bases ni la trayectoria política de los "titanes" que han gobernado este país. Su técnica ha consistido siempre en irse con el mejor postor. Esa evidente "postura acomodaticia" que han empleado, durante años, no le conviene a Endara en lo absoluto. El "baila-la-varismo", (que bien ha acotado en sus artículos la Sra. Maribel Cuervo de Paredes; dama a quien admiro), característico de los "solidarios", será el peor enemigo del ex gobernante si persiste con sus aspiraciones presidenciales.
La gobernabilidad ocupa un sitial importante dentro de las razones que expongo. Las curules legislativas estarán posiblemente dominadas por los perredistas y los arnulfistas. Este factor, por mucha división de poderes del Estado que el expresidente sugiere, será una "piedrita en el zapato" difícil de sacar.
No se debe confundir la "Fe con la locura"; menos en política. Tampoco se puede caer en la "glorificación" del trabajo que Don Guillermo hizo de 1989 a 1994, para justificar la candidatura y su elección. Es correcto el proverbio bíblico: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", pero no es suficiente para aplicarlo a este caso.
Guillermo Endara tuvo, durante su administración, más cosas buenas que malas; permitiendo el florecimiento de Panamá tanto democrática como económicamente, pero esto no basta porque, sencillamente, Panamá no es el mismo de hace 14 años.
De que tiene experiencia política a su haber, la tiene (hay que reconocerlo). De que puede atraer adeptos de todos los estratos y creencias políticas, puede. Sin embargo, el discurso que emplee va a tener que ser "virtuoso" para convencer a las masas (lo mismo que su plan de gobierno).
Necesitará muchos "Chinchorros" y un equipo de trabajo "sumamente berraco" junto a él, para poder resolver los problemas de este país (sí llega, claro está).
Algunos me estarán calificando de orate, demente, chiflado o, en buen panameño, de "ponchi", por manifestar estas ideas. Quizás porque vislumbran a Guillermo Endara como la tercera fuerza o como el "invencible David entre dos Goliath", capaz de vencer a los partidos por excelencia. Pero les recuerdo que siempre hay "factores externos", mejor dicho "fuerzas foráneas", quienes en verdad tienen la última palabra; porque ellos han influenciado, durante largo tiempo, la elección de presidentes en este país.
A estos personajes el exmandatario los conoce muy bien. Habrá que ver si en esta oportunidad Endara Galimany goza de su respaldo (lo dudo bastante). Sin embargo, le admiro por sus bríos, ímpetu, arrojo y voluntad. Sobre todo por creer que puede ganar. Pero le sugiero ahorrarse el cansancio, no gastar más dinero y "pelar el ojo", porque lo están engañando con "pajaritos preñaos" y agarrando de "chivo expiatorio". Cuídese de "puñaladas en la espalda".
Don Guillermo: "¡Carpe Diem!" y disfrute del cariño de quienes le apoyan. No obstante, con todo mi respeto y pese a todos los pronósticos, sólo le digo: "No se vista, que no va".