Endeudamiento público de cada día
Los medios hemos recogido en los últimos días, señales alarmantes de que la espiral de endeudamiento público se acentúa con miras a los últimos dos años del actual gobierno. Por ejemplo, el Consejo de Gabinete acaba de autorizar la suscripción de una nueva línea de crédito "contingente" (sinónimo de emergencia) por B/.150 millones con el Banco Nacional.
Adicionalmente, el Consejo Económico Nacional autorizó la emisión de B/.250 millones en bonos del gobierno para colocarlos en el mercado interno, el cual, se explicó, tiene el propósito de financiar parte del presupuesto nacional que, durante los primeros tres meses del año, registró una merma de ingresos por B/.151.8 millones que no pudo compensarse con una modesta disminución en sus gastos por B/.18 millones, que dan una diferencia en rojo por B/.133 millones.
El año pasado, el déficit presupuestario, esto es el volumen del gasto que superó los ingresos, fue de 2%, lo cual representó un balde de agua fría para las instituciones financieras internacionales, a quienes se les había prometido poner dicho déficit en cero.
Fuera de eso, nos estamos empezando a gastar los ahorros del país, el Fondo Fiduciario que, como se recordará, asciende a unos B/.1,300 millones de los cuales B/.200 millones están prometidos al gobierno para la ejecución de diversas obras. Lo que quede, según la última reforma de su ley, podrá destinarse a adquirir bonos y valores del propio gobierno, o sea un bolsillo que le presta a otro.
Para finales del año pasado, la deuda del país ascendía a B/.8,400 millones, la cual creció un 8.4% con respecto al año previo, 2000. Lo que está ocurriendo es aterrador. El gobierno está gastando más de lo que gana, al tiempo que aumenta sus gastos y disminuyen sus ingresos, procediendo a pedir prestado a diestra y siniestra para poder financiar su presupuesto de gastos.
¿En qué se gasta el dinero? La mayoría se va en funcionamiento que incluyó el año pasado B/.1,658 millones en planilla contra tan sólo B/.300 millones en inversiones (carreteras, hospitales, escuelas, etc.). Frente a semejante problema, la lógica indica que debiera disminuirse la planilla estatal, ya sea despidiendo o al menos no reemplazando a los funcionarios que se vayan. Pero no es así y, por lo contrario, lo que hace es contratar más empleados. Así lo reconoció el Ministerio de Economía, al mencionar que del 2000 al 2001 el número de funcionarios aumentó de 125,757 a 135,698, o sea en 9,041 empleados, esto es 8%, a cuyo ritmo, para inicios de la próxima década, se habrá doblado el número de empleados. Eso explica por qué impulsa una reforma tributaria, la cual estima conservadoramente, le significará unos B/.90 millones anuales más, que otras estimaciones triplican, a juzgar por la experiencia habida con la implantación del 5% o ITBM.
(rypriera@cwp.net.pa)
Adicionalmente, el Consejo Económico Nacional autorizó la emisión de B/.250 millones en bonos del gobierno para colocarlos en el mercado interno, el cual, se explicó, tiene el propósito de financiar parte del presupuesto nacional que, durante los primeros tres meses del año, registró una merma de ingresos por B/.151.8 millones que no pudo compensarse con una modesta disminución en sus gastos por B/.18 millones, que dan una diferencia en rojo por B/.133 millones.
El año pasado, el déficit presupuestario, esto es el volumen del gasto que superó los ingresos, fue de 2%, lo cual representó un balde de agua fría para las instituciones financieras internacionales, a quienes se les había prometido poner dicho déficit en cero.
Fuera de eso, nos estamos empezando a gastar los ahorros del país, el Fondo Fiduciario que, como se recordará, asciende a unos B/.1,300 millones de los cuales B/.200 millones están prometidos al gobierno para la ejecución de diversas obras. Lo que quede, según la última reforma de su ley, podrá destinarse a adquirir bonos y valores del propio gobierno, o sea un bolsillo que le presta a otro.
Para finales del año pasado, la deuda del país ascendía a B/.8,400 millones, la cual creció un 8.4% con respecto al año previo, 2000. Lo que está ocurriendo es aterrador. El gobierno está gastando más de lo que gana, al tiempo que aumenta sus gastos y disminuyen sus ingresos, procediendo a pedir prestado a diestra y siniestra para poder financiar su presupuesto de gastos.
¿En qué se gasta el dinero? La mayoría se va en funcionamiento que incluyó el año pasado B/.1,658 millones en planilla contra tan sólo B/.300 millones en inversiones (carreteras, hospitales, escuelas, etc.). Frente a semejante problema, la lógica indica que debiera disminuirse la planilla estatal, ya sea despidiendo o al menos no reemplazando a los funcionarios que se vayan. Pero no es así y, por lo contrario, lo que hace es contratar más empleados. Así lo reconoció el Ministerio de Economía, al mencionar que del 2000 al 2001 el número de funcionarios aumentó de 125,757 a 135,698, o sea en 9,041 empleados, esto es 8%, a cuyo ritmo, para inicios de la próxima década, se habrá doblado el número de empleados. Eso explica por qué impulsa una reforma tributaria, la cual estima conservadoramente, le significará unos B/.90 millones anuales más, que otras estimaciones triplican, a juzgar por la experiencia habida con la implantación del 5% o ITBM.
(rypriera@cwp.net.pa)