Enemigos del mercado
Los populistas han logrado plantar muchas falsedades en el sentimiento popular latinoamericano. Una de ellas es la idea que el libre mercado beneficia a los ricos y perjudica a los pobres. No es cierto que el mercado libre perjudica a los más pobres, ni que los ricos defienden el mercado.
La verdad está a la vista. En todos los países donde rige el mercado libre existe una gran oferta de empleos, aumento sostenido de los salarios y un alto nivel de vida para los trabajadores. En los países estatistas en los que se restringe el mercado, la gente, sin excepción, padece pobreza, desocupación, informalidad, corrupción, bajos salarios y mísera calidad de vida.
Este viejo engaño socialista sigue intacto debido a que parece de sentido común suponer que el libre mercado beneficia a los ricos, empresarios, capitalistas e industriales. No es así. Los los ricos son los peores enemigos del mercado. No les interesa preservar la libre competencia porque ellos ya han alcanzado la riqueza y no la quieren compartir. En todas partes y épocas, los ricos hacen alianzas con gobiernos estatistas para obtener privilegios y restringir el mercado. Y los gobernantes, a cambio del financiamiento de sus gastos y campañas suelen ceder a la pretensión de los empresarios. Para ello otorgan licencias, permisos e inventan medidas proteccionistas que dificultan el acceso de nuevas empresas al mercado y establecen altos aranceles y otras trabas al comercio. Otros privilegios que los ricos obtienen en economías estatistas son los subsidios, créditos baratos o "de fomento al desarrollo", refinanciación de deudas, tipos de cambio preferenciales, exención de impuestos. Nada de esto existe en un mercado libre, como tampoco existen las corruptas empresas estatales, verdaderas fábricas de ricos. En América Latina, la mayoría de los ricos son políticos, gobernantes, militares y funcionarios que hicieron su fortuna robando al Estado. Estos ricos jamás van a apoyar el mercado libre, donde saben que solo prosperan los que trabajan y compiten honestamente.
El mercado favorece a los pobres porque carece de las trabas, coimas y trámites burocráticos. Además elimina los privilegios de los políticos y empresarios amigos.
(*)Corresponsal de AIPE y presidente del Foro Libertario.
www.aipenet.com
PAMETSA es una empresa dedicada a la fundición secundaria de plomo en baterías, desde 1978.
El plomo en la sangre afecta el rendimiento de las personas, además de las vías respiratorias y renales. La empresa estuvo cerrada por un período de tres meses y reabrió el 25 de mayo para realizar unas pruebas de 45 días para determinar si los filtros colocados minimizarán la contaminación.
La verdad está a la vista. En todos los países donde rige el mercado libre existe una gran oferta de empleos, aumento sostenido de los salarios y un alto nivel de vida para los trabajadores. En los países estatistas en los que se restringe el mercado, la gente, sin excepción, padece pobreza, desocupación, informalidad, corrupción, bajos salarios y mísera calidad de vida.
Este viejo engaño socialista sigue intacto debido a que parece de sentido común suponer que el libre mercado beneficia a los ricos, empresarios, capitalistas e industriales. No es así. Los los ricos son los peores enemigos del mercado. No les interesa preservar la libre competencia porque ellos ya han alcanzado la riqueza y no la quieren compartir. En todas partes y épocas, los ricos hacen alianzas con gobiernos estatistas para obtener privilegios y restringir el mercado. Y los gobernantes, a cambio del financiamiento de sus gastos y campañas suelen ceder a la pretensión de los empresarios. Para ello otorgan licencias, permisos e inventan medidas proteccionistas que dificultan el acceso de nuevas empresas al mercado y establecen altos aranceles y otras trabas al comercio. Otros privilegios que los ricos obtienen en economías estatistas son los subsidios, créditos baratos o "de fomento al desarrollo", refinanciación de deudas, tipos de cambio preferenciales, exención de impuestos. Nada de esto existe en un mercado libre, como tampoco existen las corruptas empresas estatales, verdaderas fábricas de ricos. En América Latina, la mayoría de los ricos son políticos, gobernantes, militares y funcionarios que hicieron su fortuna robando al Estado. Estos ricos jamás van a apoyar el mercado libre, donde saben que solo prosperan los que trabajan y compiten honestamente.
El mercado favorece a los pobres porque carece de las trabas, coimas y trámites burocráticos. Además elimina los privilegios de los políticos y empresarios amigos.
(*)Corresponsal de AIPE y presidente del Foro Libertario.
www.aipenet.com
PAMETSA es una empresa dedicada a la fundición secundaria de plomo en baterías, desde 1978.
El plomo en la sangre afecta el rendimiento de las personas, además de las vías respiratorias y renales. La empresa estuvo cerrada por un período de tres meses y reabrió el 25 de mayo para realizar unas pruebas de 45 días para determinar si los filtros colocados minimizarán la contaminación.