default

Enfermería... ¿ profesión privilegiada?


Antes y después de la Era Cristiana y aún en nuestros días, los traidores han existido y existirán. Judas traicionó a Jesús y recibió su castigo. La sanción moral, actúa lentamente en la conciencia del traidor, logrando en vida el arrepentimiento verdadero y después de la muerte, el perdón divino.
Las enfermeras panameñas, no podrán olvidar a su colega Diny de Gómez, que mientras ocupaba el honroso cargo de presidente de la única Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP), firmó a espaldas de gremio, la Ley 8 de 6 de febrero de 1997, por la cual, se creaba el Sistema de Ahorro y Capitalización de Pensiones de los Servidores Públicos (SIACAP) y se eliminaban las jubilaciones especiales. También participaron de esta infamia, la Ministra de Salud de aquel entonces la Dra. Aída Libia de Rivera, los legisladores que aprobaron la ley, como también los que participaron en la Comisión Negociadora de la Asamblea, Gerardo González, Balbina Herrera y Lorenzo Acosa y el presidente de la República Ernesto Pérez Balladares, quien la sancionó.
Entonces, si hablamos de traidores, hagamos un buen paquete de futuros arrepentidos y que Dios, los reciban confesados.
El 28 de marzo pasado, miles de enfermeras y auxiliares de enfermería, en una mancuerna muy fuerte, superando la vergüenza y soportando el dolor de las heridas emocionales, caminaron a la Presidencia de la República y entregaron a los Vice Ministros de Salud, Dr. Alexis Pinzón y al de la Presidencia, Lic. Meliton Abrocha, una misiva dirigida a la Sra. Presidente de la República Mireya Elisa Moscoso Rodríguez, en la cual se le solicitaba, por parte de los gremios de Enfermería, la instalación de una Comisión de Alto Nivel, para dialogar sobre el tema de: Una jubilación justa, para los gremios de Enfermería. Ambos Vice Ministros solicitaron un compás de espera, hasta el viernes 31 de marzo, día en que el Ministro de Salud encargado, Alexis Pinzón, envió una nota a la presidente de ANEP, Lic. Berta de Estribí, la cual en su último párrafo decía: "nos permitimos solicitarles, muy respetuosamente, tengan a bien otorgarnos un lapso mayor de tiempo para poder analizar adecuadamente este tema". Realmente esta solicitud de prórroga estaba fuera de contexto, porque desde el cinco de enero de 2000 los gremios de Enfermería, han solicitado al Ejecutivo, en forma muy respetuosa, y por diferentes canales de comunicación, la creación de dicha comisión. Por tal motivo los gremios de Enfermería, decretaron ese mismo día un paro de labores en forma escalonada en todo el territorio nacional así: Lunes 3 de abril de 8:00 a.m. a 9:00 a.m. Martes 4 de abril de 8:00 a.m. a 10:00 a.m. Miércoles 5 de abril de 8:00 a.m. a 11:00 a.m.
Es incomprensible que la señora Presidente de la República de Panamá, haya desatendido en repetidas ocasiones, la solicitud de un gremio esencialmente de mujeres, que trabaja por el país, manteniendo los hospitales abiertos las 24 horas del día, los 365 días del año, garantizando así, la seguridad en la atención de salud a la comunidad en general, sin distinción de tipo de enfermedad, raza, sexo, clase social, ideas políticas o religiosas y que en el desempeño de su responsable labor, se somete a riesgos vitales y que trabaja jornadas extraordinarias, por la escasez de unidades.
La República de Panamá sobrepasa los 2 millones de habitantes y es inconcebible, que actualmente haya para dar atención de enfermería, en todas las Instituciones Públicas de Salud en el ámbito nacional, 3 mil 408 enfermeras y 2 mil 561 auxiliares de enfermería, para un total de 5 mil 969 personas de "carne, huesos y sentimientos" lo que representa, ocho unidades por cada 10 mil habitantes. ¿Dónde está el privilegio Sra. Presidente Mireya Moscoso?
A la falta de incentivos y con la explotación física de estos servidores públicos, el Sistema de Salud en Panamá en pocos años colapsará, porque "no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista".

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América