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Enormes herbazales se tragan a Juan Díaz


Los enormes herbazales que crecen en lotes baldíos en el corregimiento de Juan Díaz mantienen preocupada a la comunidad. Estos matorrales que llegan a medir hasta cinco metros de altura, sirven de guarida para maleantes, violadores, consumo de drogas y para albergar a todo tipo de alimañas.
Recientemente El Panamá América denunció este dilema en la barriada Villa de Las Acacias, donde sus moradores aseguraban que habían visitado a todas las instancias civiles, de cara a buscarle una solución a este problema, sin embargo, después de múltiples conversaciones y reuniones, el mal persiste.
Otra queja la formula Itzel Garibaldi, moradora de la barriada Altos de Plaza Tocumen, quien ya ha sido víctima de los ladrones, quienes se dieron a la fuga precisamente por el enorme herbazal que se encuentra detrás de su residencia.
La denunciante aseguró que del herbazal que se encuentra entre la cancha de baloncesto del lugar y su residencia, salen enormes ratas que fácilmente se confunden con gatos, tal como le ocurrió a su esposo recientemente.
"Como si fuera poco, en ese lote privado además se pueden encontrar neveras, estufas, desperdicios en general, incluyendo partes de automóviles y las enormes tuberías de concreto que se utilizan para edificar barriadas", dijo.
Detalló que el monte es tan alto que supera la altura de su casa. "Recientemente tuvimos una reunión con el representante del corregimiento, Sergio Gómez, quien se comprometió a meterle la cuchilla al terreno, sin embargo, el tiempo ha pasado y el enorme matorral sigue creciendo, cual homenaje a la desidia", expresó.
Ante estas denuncias, El Panamá América abordó a la corregidora del lugar, Priscilla de Irving, quien explicó que el problema con estos lotes en Juan Díaz es que a la mayoría de los propietarios de estos terrenos no se les ha podido ubicar, para obligarlos a mantener su propiedad.
Irving manifestó que muchos dueños de lotes han viajado para el exterior, ante lo cual se hace imposible obligarlos a cumplir su responsabilidad y con lo establecido en el Decreto Municipal 2025 que regula el mantenimiento a estos bienes.
Otro dilema que se les ha presentado es que algunos terrenos se encuentran en litigio de prescripción adquisitiva; otros en juicio de sucesión, ya que son muchos los miembros a heredar el bien y mientras no se falle, nadie se quiere responsabilizar por éste.
La corregidora indicó que una de las alternativas a la falta de mantenimiento a estos lugares es que los moradores aledaños al terreno le den utilización con sembradíos, con previa autorización de la corregiduría, a fin de llevar un control sobre lo que se hace con el lote y la cantidad de dinero que los vecinos le invierten, para que posteriormente cuando aparezca el propietario, les retribuya la cuantía.
Otra alternativa sería que se limpie y sea utilizado como campo deportivo y de esta manera se evita que los menores jueguen peligrosamente en las calles. En este caso la aprobación la debe dar la Junta Comunal del lugar. "Estoy segura que en caso de una invasión precarista inmediatamente saldrán los dueños a reclamar su bien", acotó.
Señaló que con estas acciones, los vecinos a un terreno abandonado se beneficiarían doblemente, puesto que aparte de que los niños tendrán un lugar seguro donde jugar, disminuirían el problema de las alimañas.
La corregidora destacó que muchos dueños de terrenos no se apersonan a la corregiduría por temor a ser sancionados, sin embargo, explicó que quienes comparecen por primera vez, no son multados, sino que se les da un plazo de 30 días para asear el lugar.
De pasar el tiempo establecido y no cumplir con lo acordado, entonces se les sanciona con multas que oscilan entre los B/. 10.00 y cinco mil balboas y en caso de reincidencia la sanción es duplicada.
La funcionaria aprovechó la oportunidad para solicitarle a la ciudadanía que si conocen el paradero de alguna persona responsable de unos de estos lotes que se comuniquen al teléfono 266-0330, a fin de obligarlo a mantener limpio el lugar.

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