Ensombrece política hemisférica de Bush
Apenas cumplidos seis meses de su gobierno, los primeros nubarrones del desencanto comienzan a ensombrecer la política hemisférica del presidente George W. Bush, poniendo en riesgo la tan aclamada "primavera" que el mandatario pretende introducir en las relaciones entre Estados Unidos y Latino América. Bush lo prometió todo: un mercado común con mayor acceso para las exportaciones latinoamericanas a EUA, más democracia, menos impuestos, más educación, menos marginación.
Desde que el ex gobernador de Texas hizo su debut en el escenario internacional ha insistido que su gobierno dará tratamiento prioritario a la política hemisférica-"nuestro vecindario"- promesa que reiteró en la III Cumbre de las Américas en Quebec, Canadá, el pasado abril. Pero aparte de haber conquistado la simpatía de varios de sus homólogos latinoamericanos con su personalidad afable e informal, Bush no parece haberlos convencido de que tiene mucho más que ofrecer que buenas intenciones, por lo menos por el momento. Recortes presupuestarios puede provocar un temprano desencanto.
Por cierto, no faltaron algunos observadores escépticos que temen que el "nuevo encuentro" hemisférico podría terminar en un "nuevo desencuentro". Tampoco tardaron en aparecer los primeros síntomas tendientes a confirmar esta cautela.
Lo más serio, especialmente para los países menos desarrollados del hemisferio, es la probabilidad que los recursos de ayuda exterior quedarán poco menos que agotados tras el exitoso esfuerzo de Bush de lograr legislación para recortar los impuestos y poner límites al gasto público. Un reciente artículo sobre este tema del profesor y ex diplomático Richard Gardner de la Facultad de Derecho de Columbia University, publicado en el Financial Times de Londres lleva el título "Política Exterior a lo Barato". (Foreign policy on the cheap)
"Un enfoque realista de las amenazas que se ciernen a través de las fronteras a la seguridad y el bienestar del pueblo
Desde que el ex gobernador de Texas hizo su debut en el escenario internacional ha insistido que su gobierno dará tratamiento prioritario a la política hemisférica-"nuestro vecindario"- promesa que reiteró en la III Cumbre de las Américas en Quebec, Canadá, el pasado abril. Pero aparte de haber conquistado la simpatía de varios de sus homólogos latinoamericanos con su personalidad afable e informal, Bush no parece haberlos convencido de que tiene mucho más que ofrecer que buenas intenciones, por lo menos por el momento. Recortes presupuestarios puede provocar un temprano desencanto.
Por cierto, no faltaron algunos observadores escépticos que temen que el "nuevo encuentro" hemisférico podría terminar en un "nuevo desencuentro". Tampoco tardaron en aparecer los primeros síntomas tendientes a confirmar esta cautela.
Lo más serio, especialmente para los países menos desarrollados del hemisferio, es la probabilidad que los recursos de ayuda exterior quedarán poco menos que agotados tras el exitoso esfuerzo de Bush de lograr legislación para recortar los impuestos y poner límites al gasto público. Un reciente artículo sobre este tema del profesor y ex diplomático Richard Gardner de la Facultad de Derecho de Columbia University, publicado en el Financial Times de Londres lleva el título "Política Exterior a lo Barato". (Foreign policy on the cheap)
"Un enfoque realista de las amenazas que se ciernen a través de las fronteras a la seguridad y el bienestar del pueblo