Entre alianzas y CEMIS
Es más que evidente que el fallo de la Corte Suprema de Justicia que procura el archivo del caso CEMIS, políticamente hace más daño a las candidaturas y alianzas que encabezan el opositor Martín Torrijos y el oficialista José Miguel Alemán que a los demás. Hay la percepción que hubo un acuerdo no escrito, incluso tácito, entre los principales partidos, PRD y Arnulfista, para echar tierra a ese asunto, que afectaba a ambas mayoritarias bancadas en el Legislativo. Eso parece confirmado por la tímida reacción de Alemán frente a la insólita sentencia y por el misterioso hermetismo de Torrijos.
Por el contrario, el ex mandatario Guillermo Endara, segundo en las encuestas, con su buen sentido de la oportunidad, enseguida hizo un categórico pronunciamiento contra el fallo de la Corte y prometió que, de llegar por segunda vez a la presidencia, reabriría el caso. Y no conforme con eso, ratificó que uno de sus primeros actos de gobierno sería promover una Constituyente.
Es indudable que comprometerse de antemano con una Constituyente es en buena medida, una especie de apostar al suicidio. La experiencia enseña que el poder originario, a diferencia de la lámpara de Aladino, suele resultar en un genio indómito, que termina deshaciéndose de su invocador inicial.
Con todo y eso, la oferta de Endara no deja de ser una audacia interesante para algunos sectores que, hartos de la corrupción presente en el actual sistema, estén dispuestos a apostar por el llamado al poder originario, para barrer instituciones maleadas, aun a riesgo de que en el proceso se arriesgue la estabilidad del nuevo gobierno. En fin, Endara va a atraer algunos miles de votos más hacia su molino.
Alemán, por otra parte, completó una jugada previsible de consolidar su alianza con el MOLIRENA, que controla Jesús Rosas, no sin cierto grado de cisma por el lado del ex vicepresidente de la República, Guillermo Ford, quien aspira al mismo cargo, pero a primer rango, de Endara. Aun así, MOLIRENA debe aportarle cerca de 200 mil votos. Pero es poco probable que este importante aporte no haya sido ya registrado por las encuestas que ubican al oficialismo cerca o alrededor del 10% de la intención de voto, o lo que es lo mismo, que unos 400 mil votos. Con eso, se hace un buen papel, pero no se gana.
En la próxima contienda, el ganador deberá obtener cerca de 700 mil votos, el segundo 600 mil, el tercero 400 mil y el cuarto 200 mil. ¿A cuál corresponderá cada una? Es temprano aún para anticiparlo con cierto grado de certeza. Pero no es difícil visualizarlo. No lo haremos en esta ocasión, aunque lo sabemos. Lo único que anticipamos es que no necesariamente coincide con las encuestas actuales, en ninguno de los cuatro lugares.
Por el contrario, el ex mandatario Guillermo Endara, segundo en las encuestas, con su buen sentido de la oportunidad, enseguida hizo un categórico pronunciamiento contra el fallo de la Corte y prometió que, de llegar por segunda vez a la presidencia, reabriría el caso. Y no conforme con eso, ratificó que uno de sus primeros actos de gobierno sería promover una Constituyente.
Es indudable que comprometerse de antemano con una Constituyente es en buena medida, una especie de apostar al suicidio. La experiencia enseña que el poder originario, a diferencia de la lámpara de Aladino, suele resultar en un genio indómito, que termina deshaciéndose de su invocador inicial.
Con todo y eso, la oferta de Endara no deja de ser una audacia interesante para algunos sectores que, hartos de la corrupción presente en el actual sistema, estén dispuestos a apostar por el llamado al poder originario, para barrer instituciones maleadas, aun a riesgo de que en el proceso se arriesgue la estabilidad del nuevo gobierno. En fin, Endara va a atraer algunos miles de votos más hacia su molino.
Alemán, por otra parte, completó una jugada previsible de consolidar su alianza con el MOLIRENA, que controla Jesús Rosas, no sin cierto grado de cisma por el lado del ex vicepresidente de la República, Guillermo Ford, quien aspira al mismo cargo, pero a primer rango, de Endara. Aun así, MOLIRENA debe aportarle cerca de 200 mil votos. Pero es poco probable que este importante aporte no haya sido ya registrado por las encuestas que ubican al oficialismo cerca o alrededor del 10% de la intención de voto, o lo que es lo mismo, que unos 400 mil votos. Con eso, se hace un buen papel, pero no se gana.
En la próxima contienda, el ganador deberá obtener cerca de 700 mil votos, el segundo 600 mil, el tercero 400 mil y el cuarto 200 mil. ¿A cuál corresponderá cada una? Es temprano aún para anticiparlo con cierto grado de certeza. Pero no es difícil visualizarlo. No lo haremos en esta ocasión, aunque lo sabemos. Lo único que anticipamos es que no necesariamente coincide con las encuestas actuales, en ninguno de los cuatro lugares.