Entre carnes y vegetales
Es posible que la imagen del policía agrediendo a un dependiente en una estación de gasolina haya causado disgusto; sin embargo, no hubo sorpresas. Es un incidente que debe considerarse a profundidad. Es posible, igualmente, que lo nuevo en este caso haya sido la cámara que filmó el hecho y la posibilidad que ha tenido la ciudadanía de percatarse de una situación que se da, sino a diario, con cierta regularidad, sin que nadie tuviera en sus manos, hasta ahora, la evidencia.
Como se ve, hay una marcada puntualidad y una arrogancia en el oficial agresor, una acción contraria a las ensayadas por la Policía Nacional cuando la ciudadanía clama auxilio cuando los delincuentes se ensañan en su contra. La verdad es que la brutalidad de los hombres de uniforme no ha cesado, que nada de cierto hay en aquello de que mejorar sus condiciones de trabajo mejoran su actitud y sus responsabilidades.
Desde que el nuevo gobierno asumió la dirección del país se han hecho concesiones al cuerpo policial. Si el gobierno tiene interés en cambiar la actitud en ese cuerpo, la disciplina, el sistema promocional y las sanciones deben ser más enérgicas. La historia demuestra que a ningún ser carnívoro se le cambia a vegetariano, y si se descuida uno en cualquier momento le desgarran el brazo.