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Entre Catín y Laffer


LA REFORMA tributaria es una gran oportunidad, si conseguimos llevar al mínimo los impuestos, logrando así maximizar la recaudación.
A pesar de ser poco claros explicándose, me confieso admirador de los economistas. Son científicos del comportamiento humano, aplicado al uso de los recursos escasos. Preparándome para aportar a la discusión que se dará sobre la Reforma Fiscal esta semana en la Asamblea de Diputados, leí a dos economistas brillantes: Ricaurte Catín Vásquez, nuestro ministro de Economía y a Arturo Laffer, autor de la curva que lleva su nombre.
En el documento Reforma Fiscal 2005, el ministro de Economía y Finanzas nos invita a "ordenar la casa", insistiendo que "ahora es cuando, Panamá". ¡Qué bonitos slogans! A pesar del esfuerzo por enlatar de forma atractiva el producto, ¿imaginan ustedes dos palabras que generen más rechazo que "reforma" y "tributaria"? Reformar es cambiar. A nadie le gusta cambiar. Siempre estamos más cómodos con el status-quo y cambiar supone esfuerzo. Tributos son impuestos. El mismo término lo indica: se trata de algo que se nos impone. Nadie, por iniciativa propia, iría al gobierno a entregar una parte de lo que gana.
El ministro ha sido claro. Los recursos necesarios para la inversión social, vendrán del programa de equidad fiscal. Así pues, se persigue contar con más plata para el gasto social: vivienda, salud y educación. Esto se logrará ampliando la base imponible, siendo austeros en el gasto del gobierno y suprimiendo las exoneraciones del "club de los privilegiados", al que el Presidente le ha puesto la mira. Suena bien en la teoría. En los últimos 10 años, se ha triplicado el gasto social sin que ese incremento haya reducido la pobreza. ¿Que harán diferente ahora?
Hay mucho que comentar sobre la propuesta del MEF. Por ahora, quiero referirme a la absurda idea de fijar un impuesto sobre la renta alternativo, a las personas jurídicas (empresas). Teniendo como base la renta gravable (ingreso gravable menos deducciones), las empresas pagan un porcentaje de impuesto que varía, según su facturación anual. La reforma propuesta, fija un impuesto sobre la renta alternativo del 2%, teniendo como base el ingreso gravable. Esto tiene un efecto triple. Las empresas cuyo nivel de gastos deducibles sea hasta el 15% de su ingreso gravable, pagarán más dinero que antes. Las empresas que se declaren sin ganancias, pagarán más dinero que antes. Las empresas que tengan pérdidas (porque apenas se inician en una actividad, porque son afectadas por un punto bajo en su ciclo de negocios, o porque sufren el embate de un impacto macroeconómico), pagarán más dinero que antes.
Aquel que crea que este es un problema sólo para los empresarios, se equivoca. Las empresas enfrentarán este ajuste, por vía de una transferencia de costos al consumidor y reduciendo planilla. Poquito después, aumentará la canasta básica, se contraerá el consumo y se reducirá la competitividad: receta perfecta para frenar el desarrollo económico, que el Presidente procura dinamizar.
También leí sobre Arturo Laffer, famoso por su recomendación de bajar los impuestos, para aumentar la cantidad recaudada por el fisco. Su consejo descansa sobre la compleja ley de rendimientos decrecientes. Esta ley explica que una vez superado cierto umbral, cada esfuerzo adicional que hagamos, nos produce menos provecho. Valientemente, en los años noventa, los Irlandeses se atrevieron a hacerle caso a Laffer. Después de ser por 200 años el país más pobre de Europa, Irlanda creció de 1990 a 1995, a una tasa del 5% anual y de 1996 al 2000, al 9%. Ese es un desempeño muy, muy bueno. En la Irlanda de hoy, la recaudación continúa alta, amén de que los impuestos bajos atraen enorme inversión extranjera.
Anunciadas para octubre del año pasado, el ministro de Economía ha presentado su Reforma Integral Fiscal y Tributaria. Con alguna razón, la sociedad panameña ha pegado el grito al cielo. Ven en las reformas, las nubes negras de un problemático horizonte. Para los hombres y mujeres inteligentes, los problemas son oportunidades.

101 años de Panamá América

 
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