Entre ICA y los intereses nacionales
Con relación al problema suscitado entre ICA y la Caja de Seguro Social, podríamos decir en lenguaje de Gabriel García Márquez, que se trata de la "Crónica de una Muerte Anunciada". Y es que para aquellos que desde un principio cuestionamos la alevosa ventaja que el Toro y sus compinches concedieron a la empresa de marras, lo actuado con los terrenos de la Seguridad Social, vale decir de los asegurados, no es más ni menos, consecuencia de los términos onerosos con los que el gobierno del PRD negoció nuestros recursos.
Indudablemente que el salto hacia el progreso demanda sacrificios que la comunidad en general, tiene que afrontar. En el caso del Corredor Norte representó, por ejemplo, un golpe a la ecología de dimensiones incalculables, devastadoras para el Parque Metropolitano, uno de los pocos pulmones de la ciudad capital, que quedó herido crónicamente, con severas consecuencias para el ecosistema: en una ciudad, cuyos niveles de polución son ya alarmantes y eso que el proyecto -para cumplir con la legislación vigente- fue avalado por uno de los organismos "responsables" de estos menesteres. Sin duda allí estuvo metida la mano de su Majestad Imperial, al cual no le valió, protestas, razones, ni argumentos de otras opciones, tal como la contemplada en un proyecto japonés, que ofrecía otra alternativa, sin que se lacerara el parque.
Sin embargo, cuando los sacrificios superan hartamente los términos tolerables socialmente, se convierten en motivo de constante fricción entre colectividad, empresa y en este como en otros casos, Gobierno. No de otra manera podría calificarse lo ocurrido con los moradores de Boca la Caja, San Sebastián y otras comunidades arrolladas por la prepotencia de Los Ingenieros Civiles Asociados. No de otra forma ponderaríamos la expropiación de sus tierras (por la bicoca que les pagaron) a estos humildes moradores que, tras una inversión de largos años y grandes esfuerzos, habían resuelto con mediana satisfacción, uno de los problemas más graves de las personas y de los individuos: el de la vivienda. Los orígenes de estas comunidades se remontan a la década del 30, después de la Primera Guerra Mundial y para absorber, específicamente, la demanda de vivienda del migrante interiorano... que atraído por la magnética oferta de empleo y por el auge comercial de la zona canalera, traspasó los límites rurales en busca de mejores horizontes. (Algunos aspectos de la Dinámica Familiar en una Barriada de Emergencia.. Despaigne Aida y Mendoza Emma, Tesis de Licenciatura, 1971). El hecho en sí es más complejo de lo que se puede inferior o relatar, por cuanto afecta un capital físico y social; pero ante el empuje de las Grandes Empresas, sobre todo si logran asociarse con el Estado, el interés de los más débiles se subordina al de los más fuertes, como diría mi madre; el pez grande se come al más pequeño.
No conforme con engullirse los peces pequeños, su insaciable voracidad les llevó a devorar las tierras del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social, una vez arrebatada a la Universidad de Panamá el Campo de Atenas, previamente y con posterioridad, parte de la finca perteneciente a la Facultad de Agronomía en Tocumen, lástima que el hecho no mereció una protesta candente de la comunidad universitaria. Seguros de contar con la complicidad o el silencio, que vale decir lo mismo, de quienes tenían que velar por los bienes que administraban, se dieron a la tarea de convertirse en juez y parte. Tal como lo reveló el dictamen de que los costos que la Directiva del Seguro Social, en especial su Presidente, el Profesor Juan Jované, exigían fueran indemnizados, tendría que cubrirlos el Estado. Y eso que pensábamos que la época de la quinta frontera se había abolido, sólo fue un espejismo, triste despertar, sobre todo cuando constatamos que "El jefe de la delegación del Fondo Monetario Internacional, aseguró ayer que dentro de la agenda a tratar con el gobierno panameño está el tema de la privatización... Makenzie manifestó que dentro de la agenda está la revisión del desempeño de la economía panameña, las proyecciones para el año 2000 y 2001" (Primera Plana, El Panamá América, 5 de abril de 2000), Peor todavía, nos resulta el mensaje sublimal del Vicepresidente de la República cuando descalifica la gestión que se realiza contra ICA, pues según se le cita" aseguró que sólo ha visto "cuatro gatos" protestantdo en contra de la empresa mexicana Ingenieros Civiles y Asociados (ICA PANAMA) y en apoyo a la demanda interpuesta por la Caja de Seguro Social (CSS) "lo que no debe asustar"... (El Panamá América, miércoles 5 de abril de 2000, p.3A) ¿Qué significa esto, Sr. Vallarino.. .? ¿Es acaso una alianza con ICA? Se trata de algo como ¡ánimo, no se asusten¡ ¿Preferiría usted que se dieran manifestaciones masivas, cierres de calles, para que se legitimara la demanda...? ¿Es que debe imperar la razón de la fuerza en lugar, de la fuerza de la razón? Estoy sorprendida por provenir esos argumentos de un hombre con doble categoría: Vicepresidente de la República, elegido por la voluntad popular para cuidar nuestros bienes y abogado de profesión. Mucho más sorprendida todavía, cuando el Defensor del Pueblo manifiesta: "que desde que iniciamos estas investigaciones en junio de 1999, hemos insistido en que el contrato entre el Estado y ICA Panamá, S.A., debía ser revisado... hace pocos días le enviamos la nota a la señora Presidenta de la República, donde volvemos a ratificar nuestro criterio y donde nos referimos al hecho específico de la expropiación. Por tal motivo nos referimos a la señora Presidenta con el propósito de solicitarle con todo respeto que considere la posibilidad de revisar el contrato No. 70-06 de 6 de agosto de 1996, toda vez que consideremos que es inaceptable que el Estado panameño tenga que asumir el costo de la utilización de los terrenos de la Caja de Seguro Social por parte de la empresa ICA Panamá, S.A., cuando ya se mantiene una obligación contractual con esta empresa" (Carta enviada por el Dr. Italo Antinori, defensor del Pueblo de la República de Panamá, al Dr. Mario Castro Arenas, Panamá América).
Si de lo que se trata es de manifestar disgusto y presión por otros de los despojos de que viene siendo víctima el sufrido pueblo panameño (INTEL, IRHE, Etc.) estoy segura, iniciaremos la recolección de firmas que consignen el apoyo irrestricto del pueblo panameño a la defensa de uno de los patrimonios más querido, baluarte del sudor de los trabajadores, cuya defensa es imperativo moral para el actual gobierno "De los valientes es la victoria".
Indudablemente que el salto hacia el progreso demanda sacrificios que la comunidad en general, tiene que afrontar. En el caso del Corredor Norte representó, por ejemplo, un golpe a la ecología de dimensiones incalculables, devastadoras para el Parque Metropolitano, uno de los pocos pulmones de la ciudad capital, que quedó herido crónicamente, con severas consecuencias para el ecosistema: en una ciudad, cuyos niveles de polución son ya alarmantes y eso que el proyecto -para cumplir con la legislación vigente- fue avalado por uno de los organismos "responsables" de estos menesteres. Sin duda allí estuvo metida la mano de su Majestad Imperial, al cual no le valió, protestas, razones, ni argumentos de otras opciones, tal como la contemplada en un proyecto japonés, que ofrecía otra alternativa, sin que se lacerara el parque.
Sin embargo, cuando los sacrificios superan hartamente los términos tolerables socialmente, se convierten en motivo de constante fricción entre colectividad, empresa y en este como en otros casos, Gobierno. No de otra manera podría calificarse lo ocurrido con los moradores de Boca la Caja, San Sebastián y otras comunidades arrolladas por la prepotencia de Los Ingenieros Civiles Asociados. No de otra forma ponderaríamos la expropiación de sus tierras (por la bicoca que les pagaron) a estos humildes moradores que, tras una inversión de largos años y grandes esfuerzos, habían resuelto con mediana satisfacción, uno de los problemas más graves de las personas y de los individuos: el de la vivienda. Los orígenes de estas comunidades se remontan a la década del 30, después de la Primera Guerra Mundial y para absorber, específicamente, la demanda de vivienda del migrante interiorano... que atraído por la magnética oferta de empleo y por el auge comercial de la zona canalera, traspasó los límites rurales en busca de mejores horizontes. (Algunos aspectos de la Dinámica Familiar en una Barriada de Emergencia.. Despaigne Aida y Mendoza Emma, Tesis de Licenciatura, 1971). El hecho en sí es más complejo de lo que se puede inferior o relatar, por cuanto afecta un capital físico y social; pero ante el empuje de las Grandes Empresas, sobre todo si logran asociarse con el Estado, el interés de los más débiles se subordina al de los más fuertes, como diría mi madre; el pez grande se come al más pequeño.
No conforme con engullirse los peces pequeños, su insaciable voracidad les llevó a devorar las tierras del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social, una vez arrebatada a la Universidad de Panamá el Campo de Atenas, previamente y con posterioridad, parte de la finca perteneciente a la Facultad de Agronomía en Tocumen, lástima que el hecho no mereció una protesta candente de la comunidad universitaria. Seguros de contar con la complicidad o el silencio, que vale decir lo mismo, de quienes tenían que velar por los bienes que administraban, se dieron a la tarea de convertirse en juez y parte. Tal como lo reveló el dictamen de que los costos que la Directiva del Seguro Social, en especial su Presidente, el Profesor Juan Jované, exigían fueran indemnizados, tendría que cubrirlos el Estado. Y eso que pensábamos que la época de la quinta frontera se había abolido, sólo fue un espejismo, triste despertar, sobre todo cuando constatamos que "El jefe de la delegación del Fondo Monetario Internacional, aseguró ayer que dentro de la agenda a tratar con el gobierno panameño está el tema de la privatización... Makenzie manifestó que dentro de la agenda está la revisión del desempeño de la economía panameña, las proyecciones para el año 2000 y 2001" (Primera Plana, El Panamá América, 5 de abril de 2000), Peor todavía, nos resulta el mensaje sublimal del Vicepresidente de la República cuando descalifica la gestión que se realiza contra ICA, pues según se le cita" aseguró que sólo ha visto "cuatro gatos" protestantdo en contra de la empresa mexicana Ingenieros Civiles y Asociados (ICA PANAMA) y en apoyo a la demanda interpuesta por la Caja de Seguro Social (CSS) "lo que no debe asustar"... (El Panamá América, miércoles 5 de abril de 2000, p.3A) ¿Qué significa esto, Sr. Vallarino.. .? ¿Es acaso una alianza con ICA? Se trata de algo como ¡ánimo, no se asusten¡ ¿Preferiría usted que se dieran manifestaciones masivas, cierres de calles, para que se legitimara la demanda...? ¿Es que debe imperar la razón de la fuerza en lugar, de la fuerza de la razón? Estoy sorprendida por provenir esos argumentos de un hombre con doble categoría: Vicepresidente de la República, elegido por la voluntad popular para cuidar nuestros bienes y abogado de profesión. Mucho más sorprendida todavía, cuando el Defensor del Pueblo manifiesta: "que desde que iniciamos estas investigaciones en junio de 1999, hemos insistido en que el contrato entre el Estado y ICA Panamá, S.A., debía ser revisado... hace pocos días le enviamos la nota a la señora Presidenta de la República, donde volvemos a ratificar nuestro criterio y donde nos referimos al hecho específico de la expropiación. Por tal motivo nos referimos a la señora Presidenta con el propósito de solicitarle con todo respeto que considere la posibilidad de revisar el contrato No. 70-06 de 6 de agosto de 1996, toda vez que consideremos que es inaceptable que el Estado panameño tenga que asumir el costo de la utilización de los terrenos de la Caja de Seguro Social por parte de la empresa ICA Panamá, S.A., cuando ya se mantiene una obligación contractual con esta empresa" (Carta enviada por el Dr. Italo Antinori, defensor del Pueblo de la República de Panamá, al Dr. Mario Castro Arenas, Panamá América).
Si de lo que se trata es de manifestar disgusto y presión por otros de los despojos de que viene siendo víctima el sufrido pueblo panameño (INTEL, IRHE, Etc.) estoy segura, iniciaremos la recolección de firmas que consignen el apoyo irrestricto del pueblo panameño a la defensa de uno de los patrimonios más querido, baluarte del sudor de los trabajadores, cuya defensa es imperativo moral para el actual gobierno "De los valientes es la victoria".