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Entre retos y vericuetos


En el Libro de Eclesiastés el sabio Salomón dijo: "No hay nada nuevo debajo del sol, lo que es ya ha sido y lo que será ya fue". Desde la perspectiva cristiana y del judaísmo puro todo aquello que dícese existir, lo que es advertible por nuestros sentidos, y aún lo que se nos presenta como innovador o novedoso, ya tiene una carta de existencia previa que lo presenta como una cuestión de vieja data.
Entre los juristas, por ejemplo, Kirchmann se negó a admitir la existencia de una Ciencia del Derecho advirtiendo que el sol y la luna, el cielo y su firmamento, siempre han estado allí y que el derecho era tan cambiante que la pretensión de los juristas por hacer una ciencia de él era algo tan similar a la labor del comején que vive royendo la propia madera podrida que a diario carcome. El argumento de Kirchmann emergía a consecuencia del supuesto carácter innovador de la Ciencia del Derecho que algunos juristas creían haber generado en el siglo XIX. Fue ese mismo Kirchmann quien sentenciara que "Tres palabras rectificadoras del legislador y bibliotecas enteras conviértanse en cenizas".
En materia política interna, el concepto de "Patria Nueva" constituyó el lema de la campaña política del victorioso candidato a la presidencia del país Licdo. Martín Torrijos Espino. Un fuerte y poderoso sector del pueblo panameño hizo suya esa proclama y es así como, para el pasado 2 de mayo, Martín Torrijos se enquista en el poder político como el Presidente a quien la nación entera le ha brindado un majestuoso escenario de gobernabilidad, legitimidad y representatividad para el ejercicio del poder.
Nuestro pueblo ha creído en Patria Nueva. Pero debemos preguntarnos: ¿Será cierto que tendremos una Patria Nueva o que la Patria retornará a sus albores primigenios? Básicamente, tenemos que precisar que los distintos actos de corrupción que se han dado en los últimos cinco años de gobierno que dirigió la señora Mireya Moscoso cansaron, hastiaron y fustigaron a la nación entera. El pueblo fue maltratado con políticas impopulares, injustas y recalcitrantes. Las puertas del empleo nunca fueron abiertas para los humildes hombres y mujeres que desean trabajar y llevar el sustento diario a sus hogares, todo lo contrario, el desempleo se disparó; los hospitales se mantuvieron sin medicamentos y sin las herramientas necesarias para su plena y eficaz operatividad; niños y niñas, víctimas de la desnutrición y la deserción escolar, sobre todo en el interior del país, conforman un panorama que no fue atendido diligentemente por el pasado gobierno; la mendicidad y el incremento de orates y pedreros en las calles refleja apenas la crítica situación de los hombres y mujeres que viven en la pobreza extrema; las oportunidades de un mejor mañana se vieron frustradas para todos los sectores y el desarrollo sostenible con un rostro verdaderamente humano constituye un canto de sirena que a los oídos del pueblo retiñe como necia y ruidosa algarabía.
Nunca fue cierto que el pasado gobierno haya desarrollado una agenda de trabajo coherente y de puntos específicos que tratar para bien de la nación. Contrariamente, la actividad gubernamental se caracterizó por la improvisación y el derroche de los dineros pertenecientes al erario público fue la nota característica. ¿Quién cree en el informe de las partidas discrecionales que rindió la Sra. Moscoso? Mala consejera política es la improvisación, más cuando se trata de gobernar a la República, pues todo cuanto se haga dependiente de ella estará condenado al fracaso. Es así cómo se improvisó en salud, educación, seguridad ciudadana -he allí el fracaso de los nefastos proyectos de leyes de mano dura-, en lo judicial, laboral, y en materia económica, social y cultural. Por ello y por otras razones, es que las consignas de "cero corrupción", "más seguridad", "más empleo", una "Patria Nueva", fueron compradas por el pueblo panameño hastiado de tantas promesas incumplidas y de gobiernos que han dado al traste con el país. Fue este, precisamente, el escenario en donde nació Poder Social Siglo XXI, movimiento de estricto arraigo social que ha sido calificado como la auténtica oposición del desgobierno que ha pasado -¿in memoriam?- y que mantiene vivo su compromiso con los sectores sociales más desfavorecidos del país.
Patria Nueva, luego, surge como un norte, como un paradigma de actividad política y de tarea primaria y loable del nuevo grupo de hombres y mujeres que dirigirá por los próximos cinco años el aparato estatal. A Patria Nueva corresponde la restauración moral de la nación y reconstruir el Estado del trágico episodio en que la relegaron, a su buena suerte, los malos hijos de la Patria. Se requiere que los nuevos líderes políticos de la nación -lejos de soberbia, vanidad o egolatrismo- hagan lectura clara, no turbia, de los problemas que aquejan a la sociedad en general: seguridad social -CSS, entraña una responsabilidad impostergable; seguridad ciudadana es tarea a ejecutar de inmediato no violentando la paz social ni el sosiego doméstico y respetando, sobre todo, las garantías constitucionales y legales; iniciar políticas de pleno empleo es cuestión que los panameños laboriosos desean ver pronto; buena atención en los hospitales y centros médicos de la salud es otra tarea ipso facta; se demanda, además, internacionalizar la decencia de los buenos panameños y en lo interno, es imprescindible la divulgación, enseñanza y ponderación de valores morales y éticos en las escuelas y universidades, lo cual debe ser una permanente actividad que contribuiría al fortalecimiento de la identidad nacional y de Estado. Los retos que se le presentan al Presidente transitan por vericuetos tenebrosos, pero es menester decirle a Don Martín que hay buena voluntad y deseo de trabajar para el bien de la Patria. Que Dios bendiga al nuevo Presidente para quien auguramos políticas de adecentamiento moral de la Patria y para el bien de todos cuanto amamos este pequeño terruño que al decir de Thelma King, es en donde nacimos. Patria Nueva debe ser el ideal de todos los panameños que sufrimos, sentimos y amamos a la Patria. ¿Habrá algo nuevo debajo del sol? Creemos que sí: buenos sentimientos y la disponibilidad de convertirlos en buenas obras.

101 años de Panamá América

 
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