Es mejor guardar el secreto
¿Qué pasó con el desmantelamiento de la Policía Técnica Judicial (PTJ)? Sabemos que una parte se la quedó el Ministerio Público y otra fue colocada bajo la Policía Nacional. Lo demás parece que es mejor mantenerlo en secreto, no vaya a ser que se filtre al público que las capacidades para investigar delitos son hoy más débiles que nunca antes y que en esas condiciones es natural que hacer justicia conduzca a que no se sancione a los culpables por falta de pruebas convincentes.
Es que la justicia supone que haya un organismo altamente sofisticado en sus procedimientos y entrenamiento, capaz de reunir las evidencias que todo juez necesita para dictaminar la responsabilidad de los acusados. En ausencia de un organismo de estas cualidades, qué es lo que se espera de la justicia. ¿Quizás un acto de fe en que la Policía trabaja para nuestro bien? Probablemente le tome a la Policía unos pocos años en depurar la institución de las manzanas podridas y entrenar los recursos humanos de reemplazo. Mientras, es mejor guardar el secreto sobre qué es lo que ha ocurrido con la nueva PTJ, ahora DIJ. No vaya a ser que los delincuentes se sientan más motivados a cometer delitos ante el deterioro de la certeza del castigo.