Es posible reducir el precio de la energía eléctrica
El progreso y la calidad de vida de un país depende, entre otros, factores de la disponibilidad de energía a precios razonables.
En Panamá, la mayor fuente de energía es el combustible fósil importado que se utiliza en un 100% para el transporte, en más del 40% para producir electricidad y casi en su totalidad para cocinar.
Los altos precios de la energía eléctrica se deben al alto porcentaje de generación térmica que se ve afectada por los altos precios de los combustibles, y a la falta de suficiente capacidad instalada que es la causa que no haya mayor competencia entre los generadores . Lo anterior obliga a poner en servicio generadores de baja eficiencia y alto costo de generación que determinan el precio de toda la energía consumida en el mercado sin contrato.
La buena noticia es que Panamá está en la disponibilidad de revertir esa situación haciendo uso de uno de los mejores recursos que tiene nuestro país, el agua.
Gracias a la riqueza de fuentes fluviales, Panamá puede ser capaz de abastecer con electricidad producida por hidroeléctrica a todo el país y exportar a naciones vecinas, sin descartar algunas instalaciones térmicas de alto rendimiento y otras fuentes de energía renovables como la eólica y fotovoltaica.
La falta de planificación y la timidez de los gobiernos y la sociedad en su conjunto, en impulsar la construcción de hidroeléctricas, ha obligado en el pasado a favorecer la instalación de termoeléctricas que son más baratas en la inversión inicial y que se pueden construir en menor tiempo, pero que a la larga encarecen más la producción de la electricidad y son más contaminantes.
El Estado tiene la responsabilidad de explicar y convencer a los ciudadanos sobre las ventajas económicas, sociales, medioambientales y de seguridad nacional que favorecen la construcción de proyectos hidroeléctricos en el marco de las leyes ambientales, y las consecuencias negativas para el país de continuar dependiendo de energía cara importada. Los políticos y la comunidad en general tienen la obligación de no lavarse las manos en este tema.