Escuelas a merced de los delincuentes
Con una dramática exhortación a la comunidad para que pare la ola de robo en las escuelas de El Chorrillo, cientos de niños, padres de familia y educadores han protestado en más de una ocasión este año por las calles de ese barrio.
No obstante, consignas de los niños como :"no me robes mis útiles" no han llegado a la conciencia de los delincuentes que continúan desmantelando las escuelas de ese populoso sector de la capital.
Los planteles más afectados por la ola de robo ha sido el Primer Ciclo Bonifacio Pereira así como el Centro Amador Guerrero, en Barraza, los cuales están a pocos metros de una sub-estación de la Policía Nacional.
En el Centro Amador Guerrero estudian 905 niños mientras que en el Primer Ciclo Bonifacio Pereira acuden 730 estudiantes y hay 40 profesores.
El director del Bonifacio Pereira, Simón Bolívar Castillo, reveló que en los últimos cuatro meses el colegio ha sido víctima de ocho robos, cuyas pérdidas superan los B/.12 mil.
De acuerdo con el educador, de julio a noviembre de este año el colegio ha sido visitado en ocho ocasiones por los delincuentes sin que se tomen las medidas para controlar la situación.
Castillo indicó que ha informado de la situación a las autoridades del Ministerio de Educación, a la Policía Nacional y al corregidor, pero no han tomado medidas al respecto.
El profesor aseguró que envió una carta al director de la Policía Nacional, Carles Barés, sobre la ola de robo en las escuelas del barrio, pero aún no ha recibido respuesta.
Las denuncias de todos los robos han sido interpuestas ante la Policía Técnica Judicial (PTJ), pero las autoridades nunca han aprehendido a una persona por este delito, precisó el director.
El Primer Ciclo Bonifacio Pereira tiene grandes verjas y puertas de hierro en su fachada principal más para seguridad cuando los estudiantes están en las aulas, pero por lo demás no ejercen ningún función contra los delincuentes.
Pero los delincuentes se las ingenian para introducirse en el plantel: se han metido por el techo, han abierto huecos por la pared y han destruido puertas de hierro para meterse en los salones.
De acuerdo con el profesor Castillo, la escuela requiere con urgencia la construcción de una cerca de bloques, cuyo costo ha sido estimado en B/.26 mil.
En ese sentido han hecho una exhortación a los legisladores del circuito para que donen los materiales para la construcción de la cerca, pero no han logrado nada aún, agregó el educador.
Indicó que es urgente que el Ministerio de Educación nombre un celador para que custodie el colegio en las tardes y en la noche, pero sobre esa petición las autoridades educativas no han respondido.
Castillo reveló que el colegio recibe ingresos a través de lo que se aporta de la matrícula, pero aseguró que ese dinero no es suficiente para realizar inversiones de ese alcance.
Detalló que los delincuentes han sustraído materiales didácticos indispensables para el proceso de enseñanza de los niños, que se ven limitados en su afán por aprender.
En ese caso, apuntó que en días pasados se robaron una secadora y unas tenazas que eran utilizados para un curso de belleza que se dictaba a las estudiantes, pero que se ha tenido que suspender por la falta de equipos.
Entre otros artículos robados al Bonifacio Pereira se detallan: una máquina de soldar, máquina de escribir eléctrica, ventilador, microondas, trofeos, VHS, impresora, secadora, blower, tenazas, dos guitarras, un abanico, un CPU de computadora, un CD Norton y un monitor de computadoras.
Otra escuela que ha sido víctima de la ola de robos en el barrio, es el Centro Amador Guerrero, donde opera una escuela primaria y un centro de atención a los niños de la calle.
El presidente de la Asociación de Padres de Familia de la escuela, José Alvaro, denunció que el suplente del legislador, Francisco Reyes, está nombrado como celador, pero no cumple con sus funciones.
De acuerdo con el dirigente de los padres de familia, el Ministerio de Educación debe intervenir para hacer que el celador nombrado cumpla con su trabajo.
Manifestó que se hace necesario que las autoridades educativas nombren un segundo celador para controlar los robos en la escuela.
Indicó que el Centro Amador ha sufrido pérdidas entre B/.5 y B/.8 mil por los robos.
Las principales áreas afectadas por los robos han sido el comedor, el salón de artes plásticas, y las oficinas administrativas.
También hizo un llamado a los legisladores del circuito, Andrés Vega, Francisco Reyes, Frank Weber y Sergio Gálvez para que ayuden a solucionar el problema que enfrenta esta escuela.
Los robos en los planteles ha motivado para está semana una reunión entre las autoridades del distrito como el alcalde de la capital, los legisladores, la Policía Nacional y el corregidor para buscarle solución a este grave problema que se acrecienta durante la época de vacaciones.
No obstante, consignas de los niños como :"no me robes mis útiles" no han llegado a la conciencia de los delincuentes que continúan desmantelando las escuelas de ese populoso sector de la capital.
Los planteles más afectados por la ola de robo ha sido el Primer Ciclo Bonifacio Pereira así como el Centro Amador Guerrero, en Barraza, los cuales están a pocos metros de una sub-estación de la Policía Nacional.
En el Centro Amador Guerrero estudian 905 niños mientras que en el Primer Ciclo Bonifacio Pereira acuden 730 estudiantes y hay 40 profesores.
El director del Bonifacio Pereira, Simón Bolívar Castillo, reveló que en los últimos cuatro meses el colegio ha sido víctima de ocho robos, cuyas pérdidas superan los B/.12 mil.
De acuerdo con el educador, de julio a noviembre de este año el colegio ha sido visitado en ocho ocasiones por los delincuentes sin que se tomen las medidas para controlar la situación.
Castillo indicó que ha informado de la situación a las autoridades del Ministerio de Educación, a la Policía Nacional y al corregidor, pero no han tomado medidas al respecto.
El profesor aseguró que envió una carta al director de la Policía Nacional, Carles Barés, sobre la ola de robo en las escuelas del barrio, pero aún no ha recibido respuesta.
Las denuncias de todos los robos han sido interpuestas ante la Policía Técnica Judicial (PTJ), pero las autoridades nunca han aprehendido a una persona por este delito, precisó el director.
El Primer Ciclo Bonifacio Pereira tiene grandes verjas y puertas de hierro en su fachada principal más para seguridad cuando los estudiantes están en las aulas, pero por lo demás no ejercen ningún función contra los delincuentes.
Pero los delincuentes se las ingenian para introducirse en el plantel: se han metido por el techo, han abierto huecos por la pared y han destruido puertas de hierro para meterse en los salones.
De acuerdo con el profesor Castillo, la escuela requiere con urgencia la construcción de una cerca de bloques, cuyo costo ha sido estimado en B/.26 mil.
En ese sentido han hecho una exhortación a los legisladores del circuito para que donen los materiales para la construcción de la cerca, pero no han logrado nada aún, agregó el educador.
Indicó que es urgente que el Ministerio de Educación nombre un celador para que custodie el colegio en las tardes y en la noche, pero sobre esa petición las autoridades educativas no han respondido.
Castillo reveló que el colegio recibe ingresos a través de lo que se aporta de la matrícula, pero aseguró que ese dinero no es suficiente para realizar inversiones de ese alcance.
Detalló que los delincuentes han sustraído materiales didácticos indispensables para el proceso de enseñanza de los niños, que se ven limitados en su afán por aprender.
En ese caso, apuntó que en días pasados se robaron una secadora y unas tenazas que eran utilizados para un curso de belleza que se dictaba a las estudiantes, pero que se ha tenido que suspender por la falta de equipos.
Entre otros artículos robados al Bonifacio Pereira se detallan: una máquina de soldar, máquina de escribir eléctrica, ventilador, microondas, trofeos, VHS, impresora, secadora, blower, tenazas, dos guitarras, un abanico, un CPU de computadora, un CD Norton y un monitor de computadoras.
Otra escuela que ha sido víctima de la ola de robos en el barrio, es el Centro Amador Guerrero, donde opera una escuela primaria y un centro de atención a los niños de la calle.
El presidente de la Asociación de Padres de Familia de la escuela, José Alvaro, denunció que el suplente del legislador, Francisco Reyes, está nombrado como celador, pero no cumple con sus funciones.
De acuerdo con el dirigente de los padres de familia, el Ministerio de Educación debe intervenir para hacer que el celador nombrado cumpla con su trabajo.
Manifestó que se hace necesario que las autoridades educativas nombren un segundo celador para controlar los robos en la escuela.
Indicó que el Centro Amador ha sufrido pérdidas entre B/.5 y B/.8 mil por los robos.
Las principales áreas afectadas por los robos han sido el comedor, el salón de artes plásticas, y las oficinas administrativas.
También hizo un llamado a los legisladores del circuito, Andrés Vega, Francisco Reyes, Frank Weber y Sergio Gálvez para que ayuden a solucionar el problema que enfrenta esta escuela.
Los robos en los planteles ha motivado para está semana una reunión entre las autoridades del distrito como el alcalde de la capital, los legisladores, la Policía Nacional y el corregidor para buscarle solución a este grave problema que se acrecienta durante la época de vacaciones.