Esfuerzo dirigido adonde debe ser
El proyecto de Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal del año 2008, es el mayor y tal vez el más ambicioso en toda la historia de la República.
En efecto, el ministro de Economía y Finanzas ha presentado para la aprobación de la Asamblea Nacional, un presupuesto que asciende a la friolera de 8,321.7 millones de balboas, de los cuales el 67.3%, esto es 5,600 millones, se destinan para el funcionamiento del pesado Estado panameño y apenas el 32.7%; es decir, 2,721.7 millones para la inversión.
Cualquier analista medianamente serio, concluiría que el esfuerzo de un gobierno que tenga la responsabilidad de manejar esas cifras, debiera estar dirigido principalmente a producir la inversión de ellas. Para ello habría que ir desmontando la pesada estructura burocrática del Estado. ¿Será que ese propósito sí se puede?
En efecto, el ministro de Economía y Finanzas ha presentado para la aprobación de la Asamblea Nacional, un presupuesto que asciende a la friolera de 8,321.7 millones de balboas, de los cuales el 67.3%, esto es 5,600 millones, se destinan para el funcionamiento del pesado Estado panameño y apenas el 32.7%; es decir, 2,721.7 millones para la inversión.
Cualquier analista medianamente serio, concluiría que el esfuerzo de un gobierno que tenga la responsabilidad de manejar esas cifras, debiera estar dirigido principalmente a producir la inversión de ellas. Para ello habría que ir desmontando la pesada estructura burocrática del Estado. ¿Será que ese propósito sí se puede?