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Esfuerzos


Frente a la multiciplidad de problemas que como república y como ciudad se plantea la ciudadanía, tratando, -creo yo que sinceramente-, de buscar solución, me ha llamado poderosamente la atención la discusión sobre la Ley que llaman de la Zanahoria.

Ni la terminación de la violencia, ni la disminución de la criminalidad, ni la santidad se consiguen con una ley.

Este proyecto de ley entre otras cosas y que aun no ha sido aprobada, regula el cierre de los sitios donde se consume alcohol, hasta horas de la madrugada. El esfuerzo es laudable porque al menos ya pasamos del estadio de los lamentos a la etapa de ponerle el cascabel al gato, y ha suscitado todo un vocerío de distinto cuño.

Unos a favor, otros vehementemente en contra, porque como siempre una es la teoría, el papel y otra, la práctica.

Pareciera de que todos estamos en ver cómo se combate un aspecto de la inseguridad y de la violencia al menos la doméstica y se disminuye el número de asesinatos en los hogares atribuibles en muchos casos a los deletéreos efectos de la ingesta de alcohol.

A mi mente viene el dicho latino del libro de la Sabiduría: “Piger vult et non vult”, el perezoso o el indeciso “quiere y no quiere”.

No se puede dudar de que entre los panameños conscientes de los problemas sociales existen personas interesadas por buscarles solución.

El alcoholismo ha sido un problema ya de vieja data. Los estragos que ha causado los escucha uno en las reuniones de los Alcohólicos Anónimos y aparentemente pareciera ser la única solución.

Se habla de los daños que hacen las drogas y las drogas están en boga. Toda la parafernalia que existe para combatirla y sin embargo, las estadísticas nos dicen que el consumo va en aumento.

Pero resulta que el alcohol se le considera como una droga pero se le consume sin restricciones y cuando vamos a ver la etiología de los accidentes de auto, los excesos de velocidad, la ignorancia culpable de las señalizaciones, las muertes y los atropellos, nos suelen decir que la causa fue el alcohol. Cuando te hablan de crímenes como motivo de reyertas, de discusiones deportivas, la causa es el alcohol. Luego el hacer algo en ese sentido es un esfuerzo que al fin, debe dejar de ser un esfuerzo más y convertirse en paso a solución.

101 años de Panamá América

 
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