Esos poco funcionales retenes
Por razones de carácter laboral, me traslado diariamente desde mi residencia en la ciudad de Santiago de Veraguas hasta Aguadulce, recorrido durante el cual uno o dos días de la semana me tropiezo con esos cansones y poco productivos -para efectos de prevención de accidentes automovilísticos- retenes. Ello así lo considero por el hecho de que estos señores del tránsito al acercarse a los automovilistas, repiten la misma y única demanda a los conductores, cual es, ¡muéstreme su licencia por favor !, como si el alto índice de mortalidad por esta causa fuese el tener la licencia de conducir vigente. Se supone, como quiera que sea, que debe ser en tal virtud esa, la finalidad prioritaria de la Dirección de Operaciones de Tránsito, minimizar las cifras de muertes.
Sin embargo, nos encontramos con situaciones -después de observar algunos incidentes- que parecen contradecir este principio. Me refiero a que en una ocasión constaté, por un lado, la gran cantidad de conductores con sus vehículos aparcados a la entrada del Cuartel o Estación de Policía de Santiago a la espera de la aplicación de boletas por razones de tener sus licencias expiradas. Por otro lado advertí, en dos ocasiones y diferentes circunstancias, a vehículos cuyas placas numeradas 947408 y 976981 con luces traseras defectuosas avanzaban ante la mirada encubridora de estos agentes sin que les diesen el alto, a pesar de que yo desde atrás señalaba a dichos funcionarios del tránsito sobre tal anomalía, en los autos. Pude entonces comprender claramente la complicidad y apadrinamiento, al ver al primero que feliz y alegremente entraba a la Estación Policial, coligiendo que se trataba de un funcionario de dicha institución que amparado en su condición de tal, se daba el lujo de conducir su automovil con luces defectuosas.
En una de esas tantas veces que me retuvieron para lo mismo, inquirir por mi licencia, le señalé a uno de tales agentes y con tono respetuoso, que conceptuaba que el problema de los accidentes automovilísticos en el país, no se resolvía solamente haciendo ingresar dinero al erario público a través de la expedición de multas o boletas de tránsito ; que estimaba, le expresé, había de darse mayor observancia a otros aspectos como era el de redoblar la vigilancia nocturna para detectar autos con luces deficientes ; vigilar y evitar que transeúntes en bicicleta y en abierto desafío, conduzcan por el pavimento de la carretera Interamericana a la par de los vehículos a motor ; procurar que las señalizaciones se trazen con pintura indeleble y resplandeciente a lo largo de toda la Panamericana y no por tramos como se está haciendo actualmente.
En definitiva, no creemos que el establecimiento de retenes policiales y la consecuente verificación de licencias de conducir, se constituyen en un elemento decisorio en la prevención de accidentes vehiculares y que con la conclusión del año 1998, han sobrepasado las 520 muertes. Es indispensable que los conductores retomen la cultura en el manejo{ que se atiendan las señales de tránsito, se guarde la distancia entre vehículos ; se evite rebasar en curva o loma ; no se exceda la velocidad más allá de lo permitido y sobre todo, se aplique la cortesía en el manejo, al igual que se evite conducir en estado de ebriedad.
Estas normas fundamentales, eficazmente acatadas reducirían sin duda y en forma sustancial las infracciones, y por ende, lo más importante, los accidentes de tránsito.
Sin embargo, nos encontramos con situaciones -después de observar algunos incidentes- que parecen contradecir este principio. Me refiero a que en una ocasión constaté, por un lado, la gran cantidad de conductores con sus vehículos aparcados a la entrada del Cuartel o Estación de Policía de Santiago a la espera de la aplicación de boletas por razones de tener sus licencias expiradas. Por otro lado advertí, en dos ocasiones y diferentes circunstancias, a vehículos cuyas placas numeradas 947408 y 976981 con luces traseras defectuosas avanzaban ante la mirada encubridora de estos agentes sin que les diesen el alto, a pesar de que yo desde atrás señalaba a dichos funcionarios del tránsito sobre tal anomalía, en los autos. Pude entonces comprender claramente la complicidad y apadrinamiento, al ver al primero que feliz y alegremente entraba a la Estación Policial, coligiendo que se trataba de un funcionario de dicha institución que amparado en su condición de tal, se daba el lujo de conducir su automovil con luces defectuosas.
En una de esas tantas veces que me retuvieron para lo mismo, inquirir por mi licencia, le señalé a uno de tales agentes y con tono respetuoso, que conceptuaba que el problema de los accidentes automovilísticos en el país, no se resolvía solamente haciendo ingresar dinero al erario público a través de la expedición de multas o boletas de tránsito ; que estimaba, le expresé, había de darse mayor observancia a otros aspectos como era el de redoblar la vigilancia nocturna para detectar autos con luces deficientes ; vigilar y evitar que transeúntes en bicicleta y en abierto desafío, conduzcan por el pavimento de la carretera Interamericana a la par de los vehículos a motor ; procurar que las señalizaciones se trazen con pintura indeleble y resplandeciente a lo largo de toda la Panamericana y no por tramos como se está haciendo actualmente.
En definitiva, no creemos que el establecimiento de retenes policiales y la consecuente verificación de licencias de conducir, se constituyen en un elemento decisorio en la prevención de accidentes vehiculares y que con la conclusión del año 1998, han sobrepasado las 520 muertes. Es indispensable que los conductores retomen la cultura en el manejo{ que se atiendan las señales de tránsito, se guarde la distancia entre vehículos ; se evite rebasar en curva o loma ; no se exceda la velocidad más allá de lo permitido y sobre todo, se aplique la cortesía en el manejo, al igual que se evite conducir en estado de ebriedad.
Estas normas fundamentales, eficazmente acatadas reducirían sin duda y en forma sustancial las infracciones, y por ende, lo más importante, los accidentes de tránsito.